Ocho años después de haber fracasado con Brasil en Sidney, el astro brasileño tiene la gran oportunidad de levantar a la verdeamarela a su primer oro olímpico y al mismo tiempo oxigenar su carrera tras una apagada temporada con su anterior club Barcelona.
Será su primer torneo oficial desde su reciente y flamante transferencia al Milan de Italia, y tras un período de inactividad de cuatro meses.
"Mi único objetivo es ganar la medalla de oro para Brasil y hacer historia", manifestó Ronaldinho recientemente. "Me siento muy motivado y confiado" fue la frase que utilizó el jugador para referirse a su nuevo estado de ánimo.
La medalla dorada del fútbol olímpico es el único trofeo importante que le hace falta ganar a los pentacampeones mundiales, y Ronaldinho ya vivió la triste experiencia de retirarse de la cancha sin poder alcanzar ese título.
En los juegos de Sidney en el 2000, Ronaldinho era la figura atractiva y ya mostraba señales de su magia con la pelota, pero la selección dirigida por Wanderley Luxemburgo pereció en los cuartos de final al ser eliminada por Camerún, que a la larga se consagró campeón.
El ‘Dinho’ era en ese momento más joven, delgado y con el cabello corto. Ahora tiene la experiencia suficiente para darle un mayor empuje a su selección en China, aunque habrá que ver si los meses que estuvo fuera del campo no serán un factor adverso.
Ronaldinho, que hasta hace poco deslumbraba con su juego y se alzó dos veces con el premio al mejor jugador de la FIFA, solo anotó nueve goles en 26 partidos la temporada pasada con el Barcelona.
El estelar volante, campeón con Brasil en el mundial de Corea-Japón 2002, fue afectado por las lesiones, pero al mismo tiempo se le cuestionó por su condición física y por el aparente gusto excesivo a la vida nocturna.
Pero Ronaldinho, que ayudó al Barsa a ganar la Liga de Campeones y dos ligas españolas, está más que feliz por el llamado que le hizo el técnico Dunga. Llegó inclusive a desafiar al Barsa, que se negaba a que el brasileño fuese a los Juegos Olímpicos.
El Milan, en cambio, le dio luz verde al considerar que el torneo olímpico lo ayudará a calentar motores.
"Ronaldinho está muy contento con la transferencia y porque jugará en los Olímpicos´´, manifestó el preparador físico Pablo Paixao, quien ha estado trabajando desde comienzo de mes con el astro en Brasil a fin de ayudarlo que alcance su forma física. "El ha recuperado su felicidad", agregó.
Ronaldinho junto con Robinho, del Real Madrid, y el defensa del Fluminense, Thiago Silva, son los tres jugadores mayores de 23 años a los que echó manos Dunga valiéndose del reglamento.
El Milan se opuso, sin embargo, a que el astro Kaká acudiese a ese torneo, por lo que Ronaldinho no tendrá en China al que será su socio en el club italiano.
Brasil estuvo cerca del oro en las olimpiadas de Los Angeles de 1984 y de Seúl en 1988, pero terminó perdiendo ambas finales y conformándose con la plata. En Atlanta´96, alcanzó el bronce.
Dunga había criticado a Ronaldinho el año pasado por haber optado por tomar vacaciones y no asistir a la Copa América celebrada en Venezuela y que terminó ganando Brasil.
No obstante, el entrenador llamó al atacante para los partidos eliminatorios al mundial del 2010 y lo consideró entre las veteranas figuras capaces de guiar a Brasil a una hazaña en China.
En base a AP