El niño de tres años que estaba en el Pereira Rossell recibiendo la atención de un equipo especializado en maltrato infantil fue sacado de allí por una mujer allegada a la familia que lo estaba cuidando.
Ocurrió paralelamente al procesamiento de la madre del chico, luego que se constatara que éste era brutalmente golpeado por ella. Incluso se descubrió una fractura en un brazo que había soldado sola. La propia mujer admitió que lo había tomado a golpes de puño y golpeado con un palo.
El niño fue entregado por esta mujer a los abuelos a los que llamó por teléfono y se los entregó en la avenida 8 de Octubre. Fuentes del Pereira Ros-sell dijeron a El País que se inició una investigación interna en el hospital para ver como ocurrieron los hechos y si hubo alguna falta.
Al parecer la mujer tenía que llevarlo al sector de atención psicológica y aprovechó para irse del hospital.
"Nosotros hicimos la denuncia policial en cuanto constatamos la situación. Tenemos controles de egreso pero no hay rejas en el hospital y, si bien no fue el caso, tampoco tenemos potestad para retener a una persona si se quiere ir, salvo, claro, que esté en custodia judicial. Si se retira hacemos un informe", explicaron las fuentes consultadas. Ahora la Policía busca a la mujer para indagarla, pero fuentes consultadas indicaron que no se configuraría delito alguno.