JOSÉ MASTANDREA
"Si fuese por mí, me quedo", dijo dejando aflorar los sentimientos. Es que Mario Álvarez es más hincha que jugador. Pero también tiene claro que la oferta económica de Indios de Juárez es "muy buena". El club mexicano ya le envió el contrato que el volante mantuvo sin firmar esperando por una respuesta de los aurinegros que aún no llegó. El mediocampista no estará ante Rampla Juniors el fin de semana pero sí quedará habilitado para jugar un posible desempate. "Me gustaría despedirme de la hinchada jugando. Siempre me dio para adelante", indicó.
-Hoy le tocó hacer el asado.
-(Se ríe) Sí, generalmente me toca a mí. Pero también meto mano en la cocina. Me gusta, es un tema que siempre me gustó y creo que ando bastante bien. Pero hoy sale parrilla... los muchachos están con hambre...
-Al final no juega. No pudo lograrse la amnistía para su pena de dos partidos.
-Increíble. Pensé que podía estar el domingo ante Rampla pero no hubo caso... no fue ni falta, lo toqué porque me tropecé y me caí. De torpe nomás... pero bueno, habrá que sufrir desde afuera.
-Como en el clásico.
-Pahhh... ahí sí que se sufre. Uno pasa unos nervios bárbaros mirando el partido. En la cancha no es lo mismo, no sé, será porque jugando la cosa es más sencilla, más simple y uno no se da cuenta. Pero afuera es terrible. Vi todo el partido desde el vestuario junto al `Bola` Delgado. Ya no sabía qué hacer. Me sentí mal, en serio... Pero por suerte se ganó. Dimos un paso importante en la Liguilla.
-El domingo pudo haber sido su partido despedida. ¿Cómo está el tema de su pase?
-Bien, bastante bien. En Peñarol dijeron que iban a hacer uso de la opción pero hasta ahora no tuve novedades. De México están apurando la cosa.
-¿Y usted qué va hacer al respecto?
-Yo tengo el contrato en mi poder hace cuatro días. No lo firmé por respeto a Peñarol pero también tengo que pensar en mis hijas, en mi familia. Yo no tengo un mango. Y ya dejé pasar el tren una vez. No quiero dejar que se vaya otro. Reconozco que fue por mi culpa, me mandé muchas cagadas pero bueno... tengo que agradecerle a la vida y al fútbol esta nueva oportunidad.
-¿Se va?
-Y... tal como viene la mano creo que sí. No sé. Peñarol tendría que hacer uso de la opción y ofrecerme un gran contrato por tres años. Si fuese por mí, me quedaba. Lo que viví en Peñarol no tiene precio. El cariño de la gente, me paran por la calle, me dan para adelante... la verdad es que nunca imaginé pasar por esto que estoy pasando. Y más cuando uno es hincha. Hay un sentimiento de por medio, pero yo tengo que pensar en mi familia. Es la oportunidad que tengo de mejorar en lo económico.
-Fue usted el que eligió llegar a Peñarol.
-Sí, es verdad. En ese momento me llamaron de Danubio y de Liverpool. También tenía ofertas de Colombia y Argentina. Pero yo quería jugar acá. Tuve que esperar el ok de (Gustavo) Matosas para venir. Pero siempre quise jugar en Peñarol. Los de Danubio me decían... pensar que te echamos y ahora te fuimos a buscar. Venite. Y no fui por jugar acá. Yo no soy rencoroso. Sé que cuando me dejaron libre fue por mi culpa, porque yo hice las cosas mal. Me equivoqué y lo reconozco. Por eso digo: ya dejé pasar el tren una vez, no quiero que se me vaya de nuevo...
-¿Hasta cuándo tiene contrato con Peñarol?
-Hasta el 31 de julio.
-¿Y en México no le exigen que llegue antes?
-No. Ya saben que es así. Me esperan el 1º de agosto. Yo no quiero dejar así nomás Peñarol. Ojalá pueda despedirme en la cancha, no quiero ser desagradecido con la hinchada que siempre me bancó. Eso lo voy a extrañar. Si me voy, quiero hacerlo de buena manera. Sería por tres años y después, si es que Peñarol quiere, pego la vuelta.
-¿Qué sabe de Indios?
-Mi señora entró en Internet. Es un club chico, pero la verdad, paga muy bien.