BUENOS AIRES | LA NACIÓN/ GDA
La tensión política por el debate por las retenciones móviles creció en las últimas horas, al inicio de una semana clave que tendrá su punto más álgido hoy y mañana, con los dos actos del gobierno y el agro, que retrasó el suyo para evitar choques.
Cuando faltan escasas horas para que el centro porteño vuelva a convertirse en escenario de la disputa entre el gobierno y el campo, tanto la Casa Rosada como las entidades ruralistas concentran su atención en garantizar la mayor concurrencia posible a cada uno de los actos que se celebrarán hoy: el del oficialismo, convocado por Néstor Kirchner en la Plaza del Congreso y el del agro, en el Monumento de los Españoles, en Palermo.
El encuentro de los ruralistas estaba previsto en principio para las 15 de hoy. Sin embargo, para evitar choques con la milicia kirchnerista -el acto oficialista está previsto para las 15- y garantizar una presencia masiva del público, decidieron aplazar la convocatoria para las 16.30. La idea es, además, permitir que se sumen quienes salen de trabajar.
El dirigente de la Federación Agraria, Alfredo De Angeli, evitó adjudicar el cambio de hora al temor a incidentes o enfrentamientos con quienes asistan a la manifestación oficialista y, en cambio, lo atribuyó a ampliar el tiempo para que los productores del interior lleguen a la capital. Concurrirá gente de Tucumán, el Chaco, Santiago del Estero y Entre Ríos, entre otros.
La consigna de la convocatoria rural será "Por un país federal. Democracia y dignidad para todos", la frase estará escrita con letras enormes en una bandera colgada en el fondo del escenario, que estará montado sobre la Avenida del Libertador.
La expectativa agraria es grande. Los más pesimistas calculan que unas 60.000 personas participarán del acto, en tanto los más optimistas hablan de 250.000. Cualquiera sea la cifra, el punto de comparación ante la opinión pública serán las 300.000 personas que participaron el 25 de mayo en el primer acto, frente al Monumento a la Bandera, en Rosario.
En cuanto a cómo se concretará la movilización de los productores rurales hacia el lugar del acto, el vicepresidente de Confederaciones Ruralistas Argentinas (CRA), Ricardo Buryaile, aseguró que las entidades "no tienen plata para pagar ómnibus" y que los ruralistas que lleguen a Buenos Aires lo harán "poniendo plata de su bolsillo".
Mientras, en el oficialismo también hacen aprontes para el acto frente al Congreso, donde permanecen ocho carpas kirchneristas. Se espera que concurran unas 50.000 personas. El dirigente Hugo Moyano encabezará una columna de 12.000 afiliados de camioneros.
En tanto, se profundizaron los cruces de declaraciones, y se potenció la tensión por la discusión del proyecto de retenciones en el Senado que se iniciará mañana.
El ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, defendió ayer la movilización al Congreso: "Nuestro partido siempre ha estado movilizándose. El justicialismo entiende que esa es la mejor forma de expresarse", dijo Fernández y enfatizó que "las decisiones del gobierno son acompañadas por mucha gente y eso [el PJ] puede mostrarlo y desea mostrarlo".
Desde el agro, el vicepresidente de la Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati, aseguró que buscarán que el acto de hoy sea "pacífico y familiar" y que evitarán "cualquier tipo de confrontación con el kirchnerismo". Biolcati aseguró que "la peor relación" no es con la presidenta Cristina Fernández, si-no con Néstor Kirchner quien, "fogonea permanentemente" el conflicto con el campo "para tapar el problema profundo que tiene con la inflación".
Como preparativos de la movilización del campo a la capital, el fin de semana se realizaron actos, protestas y "tractorazos" al costado de las rutas, aunque sin llegar a cortarlas.