MariaLaura Ibarra
Ana Silva y Lucía Castellano tienen 17 y 18 años y en lugar de dedicar el tiempo libre a escuchar música o salir con otras amigas, se juntan para resolver problemas que tienen que ver con el nitrato de potasio o con el oxígeno.
Es que Ana y Lucía, junto a Sofía Velazco, conforman la delegación uruguaya que participará en las Olimpíadas Internacionales de Química, que se desarrolla desde ayer y hasta el 21 de julio en Budapest, Hungría.
Desde la Fundación Olimpíada Uruguaya de Química destacan que el "año olímpico" comenzó ayer, ya que si bien la cuenta regresiva para los Juegos Olímpicos ya está en marcha y todos los países están mirando a Beijing, hay otras olimpíadas más cercanas en el tiempo y con menos difusión, en las que se destaca no la vigorosidad física sino el intelecto.
Es en esas olimpíadas que las tres adolescentes uruguayas competirán por Uruguay "de igual a igual" con representantes de otros 68 países, donde sólo participan cinco de América del Sur.
"Acá los programas de Secundaria son completos pero a veces no da el tiempo para dar todos los temas y por eso en los entrenamientos tenemos que completar bastante para llegar al nivel internacional", aseguró el encargado del entrenamiento de las estudiantes, Mario Pacheco.
Ese es el caso de Lucía -que está en sexto de Medicina y obtuvo la medalla de oro este año a nivel local-, que como los cursos del liceo no le fueron suficientes para el nivel de las olimpíadas, para "ponerse a punto" tuvo que estudiar durante el verano. "Todo el tiempo libre que tenía para brindarle a mis amigos y familia trataba de estudiar, ya que en los últimos tiempos no daba a basto con las exigencias que también tenía del liceo", comentó.
Lo mismo le sucedió a Ana, que sacó la medalla de plata a nivel local y está dando sus primeros pasos para ser ingeniera química. "Tratamos de acercarnos lo más posible al mejor nivel que podríamos llegar", aseguró Ana. "Dimos todo, estudiamos montones. Hicimos lo mejor que pudimos y ojalá que tengamos recompensa", agregó.
COMO EN CICLISMO. Los siete estudiantes que sacaron medalla en las olimpíadas nacionales fueron convocados al "entrenamiento" para las olimpiadas internacionales, y tras diversas instancias y pruebas fueron elegidas Ana, Lucía y Sofía.
"Entrenar para las olimpíadas es igual que para un deporte. Hay que dedicarle mucho tiempo a la preparación", destacó Pacheco. Al tiempo que contó que desde febrero los alumnos recibieron material de estudio y el cronograma guía, que consistió en que cada uno estudiara los temas individualmente y dos días por mes durante ocho horas se reunían con los docentes para resolver problemas, sacarse dudas y practicar en el laboratorio de la Facultad de Química. Además, en esas instancias los docentes también les tomaban pruebas y hacían simulaciones de problemas.
Pacheco señaló que como hay estudiantes del interior -como Sofía que es de Nueva Palmira- no les pueden exigir que vengan a Montevideo muy seguido: "Tratamos que vengan dos veces al mes, ya que no contamos con ningún tipo de financiación para estos casos y estamos en contacto todo el tiempo vía internet".
El encargado de entrenar a los estudiantes explicó, además, que hay países asiáticos y europeos en los que se dan temas en el liceo que en Uruguay recién se tocan en primero o segundo de facultad y que algunos de los alumnos que participan para las olimpíadas son exonerados de ir al liceo y le dedican todo su tiempo al entrenamiento, por lo tanto, "alcanzan niveles de profesores universitarios".
"Acá son otras las exigencias", afirmó Pacheco, ya que los docentes no les pueden pedir a los estudiantes que dejen el liceo para dedicarse por completo a prepararse para esta instancia. "Nos preocupamos que vengan, que aprendan lo que les gusta y, sobre todo, que lo disfruten", aclaró.
No obstante, destacó que la participación de Uruguay desde 1999 en este tipo de encuentros es destacable, ya que ha obtenido una medalla de oro, dos de plata, 16 de bronce y cuatro menciones honoríficas.
ILUSIÓN. El martes y jueves las tres estudiantes uruguayas tendrán las pruebas junto a otros 300 participantes. En la primera jornada las "atletas en química" realizan la prueba experimental que dura unas cinco horas y la segunda tendrán el mismo tiempo para efectuar la prueba teórica. Hasta el jueves los estudiantes estarán "incomunicados", a fin de evitar intercambio de información entre ellos y sus docentes.
Los días posteriores los profesores corregirán las pruebas de los estudiantes de su país, mientras que el comité organizador hará lo mismo con la de todos los participantes y finalmente el 20 de julio se realizará la entrega de medallas y la ceremonia de clausura.
Si bien la ilusión de traer una medalla para Uruguay siempre está latente, Lucía dijo que "es muy difícil" y que le gustaría haber tenido más tiempo para reforzar sus conocimientos. "Se incorporan muchos conocimientos en muy poco tiempo. Yo estoy en sexto de liceo y estoy aprendiendo temas de primero y segundo de facultad y a veces un módulo se da en un mes y es difícil cuando también tenés que estudiar para el liceo".
Para Ana, además de competir, el viaje a Hungría servirá para "conocer a gente de todas partes del mundo que tienen los mismos intereses".
Al público sí, a los privados no
A pesar de que la participación de las tres estudiantes uruguayas en las Olimpíadas de Química de Hungría fue declarada de interés por varios ministerios y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), la Fundación Olimpíada Uruguaya de Química no recibió apoyo económico del Estado.
A través de Secundaria sólo Sofía recibió el dinero del pasaje (US$ 1.700) porque concurre a un liceo público. No obstante, Ana y Lucía -que van a liceos privados- y William Stebnik, el docente que las acompaña, no recibieron ningún apoyo estatal y ellos mismos tuvieron que costear los pasajes y recurrir a empresas para que los apoyaran en el financiamiento.
Las estudiantes destacaron que pidieron apoyo a varios laboratorios nacionales pero ninguno respondió. "Te prometen y te tienen varios días llamando pero nunca tenemos respuesta. No te dicen un no directamente, sino que te van eludiendo pero al final nunca te dan la plata", contó Lucía.
Pese a tener que conseguir los recursos para el pasaje, ambas estudiantes destacaron que lo que más le gustó fue el entrenamiento, ya que les deja una muy buena base para la facultad y la experiencia de conocer a otras personas y un país nuevo. No obstante, ambas saben que es una buena experiencia para su futuro y si bien Lucía sabe que le encanta la Química, también le apasiona la Biología, por eso es que aún no se decidió qué carrera seguirá. De lo que sí está segura es que su futuro está entre los tubos de ensayos y las probetas como actualmente lo hace Ana.
Torneo abierto
Todos los estudiantes de Secundaria y UTU que estén interesados en la Química y sueñen con la posibilidad de participar en las olimpíadas locales o internaciones, tienen la oportunidad de hacerlo inscribiéndose hasta el 10 de agosto en la Fundación Olimpíada Uruguaya de Química. Por más información llamar al teléfono 099 627012 o vía mail escribir a willacad@adinet.com.uy.