Una delegación del gremio de controladores aéreos se reunió ayer con OPP, los ministerios de Economía y Defensa, la Confederación de Obreros y Funcionarios del Estado (COFE) para avanzar en una solución al conflicto.
Los trabajadores explicaron las causas del enlentecimiento del tráfico aéreo, iniciado el 1° de julio. Los controladores, que piden un aumento salarial del 30% y de incentivos a los profesionales de más alto rango, sólo permiten aterrizajes cada 10 minutos y prohibieron el uso de rutas directas, causando un mayor gasto de combustible.
Fernando Reyes, del gremio de controladores, dijo que no le preocupa la denuncia de Pluna ante la Dirección Nacional de Aviación e Infraestructura Civil (Dinacia) por el retraso de 20 minutos de un vuelo, el martes pasado. Reyes afirmó que la denuncia permitirá comprobar que el sistema, por sus problemas técnicos, "no funciona", más allá de que el retraso de la nave pueda deberse a las medidas del gremio.