GUILLERMO ZAPIOLA
La polémica ya está instalada, y es posible que crezca a medida que el film que la provoca se difunda más ampliamente. El disparador se llama "Las penas son de nosotros" y su realizadora es Alejandra Guzzo, del grupo argentino Cine Insurgente.
El film se presentó anoche en Cinemateca 18, en el marco del X Festival de Cine de Invierno, con la presencia de su realizadora, y se repite el próximo lunes en la Sala 2 de Cinemateca Uruguaya. Se trata de un documental, rodado mientras se desarrollaban los hechos, sobre la huelga de los trabajadores del Frigorífico Las Piedras, entre diciembre de 2007 y enero y febrero de 2008. El documental está armado básicamente en torno a testimonios y entrevistas a los propios empleados del frigorífico, integrantes de la Federación Obrera de la Carne y otros interesados.
El punto de vista de Guzzo y su equipo (y, aparentemente, el de muchos de los que hablan para la cámara) es que el convenio que puso fin a la huelga, y que los dirigentes sindicales presentaron como un triunfo que dio lugar a festejos callejeros, fue realmente un fracaso en el que se perdió más de lo que se habría presuntamente ganado. El 16 de marzo, Guzzo presentó por primera vez su film ante unos trescientos trabajadores del frigorífico y les pidió su opinión para hacer los agregados o correcciones que creyeran adecuados. En ese momento no recibió objeciones de ningún tipo, pero los problemas comenzarían un poco más tarde.
En la versión del film que Guzzo presentó en la sala 18 de Mayo de Las Piedras en el pasado mes de abril había un cartel que señalaba, polémicamente, que la asamblea que aceptó el acuerdo con la patronal nunca vio el convenio mismo, sino que emitió su aprobación a partir de un informe presentado por los dirigentes. Gente cercana a Guzzo ha contado que en ese momento fue increpada por un representante del Pit-Cnt que se preguntó si "no sería de los servicios", y ofreció quitar el cartel y reemplazarlo por el texto del convenio si éste le era mostrado. Se le dijo que el dichoso acuerdo aparecería, pero sigue esperando.
En su lugar, lo que apareció (el 22 de abril, es decir 16 días después de la exhibición) fue un comunicado de la Federación Obrera de la Carne en el que se acusa a Guzzo y a su película de pretender "desprestigiar la lucha de los trabajadores de dicho frigorífico, enlodar a sus dirigentes, a su organización, la Foica y a su central obrera el Pit-Cnt; mintiendo descaradamente sobre la realidad del conflicto, utilizando personas que nada tuvieron que ver con la huelga, que intentan dividir a los trabajadores, minar su moral y generar el descreimiento en la herramienta sindical". El comunicado concluye que lo que los documentalistas de Cine Insurgente han intentado es "una burda provocación contra la clase obrera organizada", y advierte que "quienes se aprestan a difundir dicha basura divisionista están actuando contra el movimiento y sus organismos, por lo que exhortamos a repudiarlos allí donde lo intenten y a no tolerar su presencia en reuniones de cualquier organismo de la Central y sus filiales".
Las penas son de nosotros, que ya ha tenido una interesante circulación en festivales internacionales, se presenta ahora con un epílogo de doce minutos que da cuenta de los últimos acontecimientos en el Frigorífico Las Piedras, y de las repercusiones del propio documental en el entorno de los trabajadores de la carne. La circulación del film ha sido acompañada por un comunicado de Cine Insurgente que alude a "presiones recibidas por parte de la empresa, ciertos sectores del gobierno y algunos miembros del Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt, para que este documental no salga a luz pública, ni circule nacional o internacionalmente, por los supuestos perjuicios que traería a las exportaciones y la imagen pública de nuestro país".
Un colectivo de cine testimonial y militante
Alejandra Guzzo es uruguaya pero está radicada en Buenos Aires, e integra el denominado Grupo de Cine Insurgente, un colectivo dedicado a la producción y distribu- ción de, y reflexión sobre el universo audiovisual, desde una perspectiva peleadora y militante. Sus integrantes reivindican una tradición de testimonial argentino que deriva de las experiencias de la Escuela de Cine de la Universidad del Litoral, dirigida por Fernando Birri en los años sesenta, y de las películas del grupo Cine de la Base, que tuvo en el realizador Raymundo Gleyzer ("desaparecido" durante la última dictadura militar) a uno de sus representantes más significativos.
Guzzo ha dirigido varios films para Cine Insurgente, además de colaborar en algunos de sus empeños colectivos. Sus créditos incluyen trabajos en libreto y cámara de Por los cinco, un documental en favor de la liberación de los cinco agentes de inteligencia cubanos apresados desde hace diez años en los Estados Unidos. En Uruguay ya había hecho Yo pregunto a los presentes, sobre las ocupaciones de tierras en Bella Unión en el año 2006.