MALDONADO | M. GALLARDO
La Junta Departamental de Maldonado tendrá tres presidentes -uno cada ocho meses- en los próximos dos años, los últimos de la presente administración. La "salomónica" solución refleja las divisiones en la interna de la izquierda local.
Los dos referentes del Frente Amplio de Maldonado, el intendente Óscar de los Santos y el diputado Darío Pérez, se reunieron con los ediles oficialista para imponerles un régimen de tres presidencias hasta julio de 2010.
El arreglo de cúpula disparó un duro malestar entre varios ediles frenteamplistas, lo que motivó, inclusive, que los propios líderes hicieran firmar un compromiso a todos los involucrados a los efectos de que el acuerdo sea cumplido por todas las partes.
La solución puso fin a una dura disputa disparada entre los sectores que responden a De los Santos y a Pérez.
En la expectativa de renovar un tercer mandato en la Junta se encontraba el saliente presidente, el frenteamplista independiente Gastón Pereira, uno de los aspirantes a una de las tres candidaturas municipales para mayo de 2010. El verticalazo no cayó bien ni en la oposición ni en la propia interna frenteamplistas. "Que me coma el pan podrido no significa que me guste el pan podrido", exclamó uno de los ediles frenteamplistas al votar por la solución impuesta por De los Santos y Pérez.
El acuerdo establece que el edil Roberto Domínguez, que responde a Darío Pérez, se desempeñe hasta marzo próximo como presidente de la junta. Luego será relevado por Sergio Duclosson, del sector de De los Santos. Los últimos ocho meses serán ejercidos por el edil Fernando Bolumburu, del Nuevo Espacio. De esta manera, habrá tres presidentes en un período de dos años y cuatro meses.
El hasta ahora coordinador de bancada del FA, Enrique González, dijo que no compartía semejante arreglo y alegó que votaba al nuevo presidente por respeto al "pacto" o acuerdo logrado entre los sectores. Sin embargo, estimó que en este acuerdo no se respetó "esa base fundamental que históricamente ha tenido el Frente Amplio que es el respeto de las mayorías". La mayoría de la izquierda apoyaba a Sergio Duclosson para ocupar la presidencia de la Junta.
En tanto, el presidente saliente Gastón Pereira también discrepó con la "metodología" adoptada para lograr el acuerdo. "Me preocupa enormemente la `metodología` alcanzada en un acuerdo de cúpula, en un pacto concebido no se sabe dónde que hoy se hizo conocer en el ámbito de la bancada". Asimismo manifestó preocupación porque cada ocho meses el plenario deberá estar "haciendo renunciar a un presidente y nombrando un nuevo presidente y una nueva mesa".
El sector Renovación del diputado Federico Casaretto sostuvo que el arreglo alcanzado en el oficialismo tiene una base económica para repartirse el sueldo del secretario de la presidencia de la Junta Departamental, un cargo de confianza político. "Por primera vez en mucho tiempo, coincidieron juntos en la Junta Departamental el intendente Óscar de los Santos y el diputado Darío Pérez", ironizó este sector.
Chinchulín II
El edil blanco Rodrigo Blás se mostró indignado por el acuerdo para designar a las presidencias de la Junta de Maldonado y consideró que es otro "pacto del chinchulín". "Hay una especie de pacto del chinchulín de ocho meses, ocho meses y ocho meses. El reglamento dice un año. No nos pueden pedir al Partido Nacional que aceptamos una votación trucha por ocho meses en un acuerdo que desconocemos". Blás hacía referencia a lo que en la década del 30 se dio en llamar el "pacto del chinchulín" al reparto de cargos en las empresas públicas entre blancos y colorados.