MINAS | FERNANDO BONHOMME
Un paro cardíaco, ocasionado por el colgamiento del que fue víctima, fue la causa de muerte del anciano Pedro Nolasco Blanco Ramos (84). Aunque aún no está claro el móvil, la hipótesis más firme es que se trató de robo.
La Policía aún no ha identificado a los autores del copamiento de esta modesta vivienda rural ubicada en el paraje Andreoni, de Lavalleja.
La autopsia determinó la causa de la muerte y, según estiman los investigadores, esta sobrevino luego que Blanco Ramos permaneciera durante cierto tiempo atado de pies y manos, amordazado y sujeto a un tirante del galpón donde fue hallado. "Las ataduras tenían nudos sencillos, como para que el hombre se pudiera liberar", apuntó uno de los investigadores policiales. Se cree que la víctima en sus esfuerzos por liberarse de las ataduras perdió el equilibrio y cayó, tensando las cuerdas de tal manera que estas provocaron la falla cardíaca.
Más allá de estos detalles que rodean a la muerte del anciano, otros elementos desconciertan aún a la Policía. Por ejemplo, en la vivienda se encontró un rifle y una escopeta, así como un cuchillo de plata y oro, un mate con bombilla también de plata y oro. "Si fue robo, sólo buscaban dinero", comentaron fuentes de la investigación. De todas formas, los investigadores entienden que esos efectos bien pudieron haber atraído el interés de los delincuentes, un punto que por ahora no tiene respuesta.
La muerte de Blanco Ramos data de varios días atrás. Fue descubierto por un vecino de una vivienda lindera que, preocupado porque hacía días que no veía a su vecino, alertó a las autoridades policiales. El vecino tenía presente que Blanco Ramos jamás dejaba la vivienda sola por mucho tiempo. Pedro Blanco era un hombre bastante ermitaño, y viajaba a Minas de tanto en tanto en busca de víveres. Tampoco disponía de dinero y todo su capital lo constituían un par de vacas lecheras y alguna oveja. El grueso de sus magros ingresos provenían de su jubilación y de la venta de pieles de liebre y nutrias que solía cazar durante el año.
Tampoco estas características lo presentan como un blanco apetecible para ladrones que rondaran la zona. El caso es por ahora un enigma.