SEBASTIÁN AUYANET
Una sala que lleva el nombre de un gran guitarrista se prestigia aún más si otro gran guitarrista la visita. Mañana Juan Manuel Cañizares, ladero del legendario Paco de Lucía y apóstol de la evolución del género flamenco llegará a la Sala Zitarrosa,
A Juan Manuel Cañizares no le gusta el término "fusión", y es entendible. Sucede que el flamenco -el género que mueve, sustenta y da sentido a su vida artística- es uno de los más bastardeados por la utilización de un término demasiado abstracto y que propensa impurezas de dudoso valor como ese.
Desde España, este catalán hijo de andaluces explica: "Queda muy bien, es un término que tiene buena venta, pero yo me hago afiliado a algo que dijo el maestro Paco de Lucía. Él decía que no cree en la fusión de músicas, sino en la mezcla de músicos. El flamenco, como el jazz, son músicas con mucha personalidad y un lenguaje propio, y eso se puede desvirtuar fácilmente", explica este investigador del género musical español por excelencia. Al momento en que se le hace una referencia a eso y a la raíz más "turística" con la que se explota al flamenco en su país, Cañizares aprovecha para denunciar el poco apoyo existente: "Mira que salvo cuatro o cinco conservatorios de música, en España no hay instituciones con secciones de flamenco, es muy duro".
"Para mí el flamenco no es anarquía, sino que tiene sus leyes, sus principios y no es fácil saltárselos", aclara. Si bien Cañizares no es precisamente el ejemplo del artista autocentrado (tiene cuatro discos firmados y ha colaborado en más de cien con artistas como Peter Gabriel o Al Di Meola), entiende que la evolución está dentro de su propio género. "Después de tocar con esos músicos regresas a tu casa con un buen sabor de boca, pero sigues tocando flamenco mientras que ellos siguen haciendo pop, jazz o lo que sea".
Lo más cerca que estuvo de la relevancia dentro del mundo del pop fue en 1989, cuando acompañó de gira al grupo El Último de la Fila (los de la canción Como un burro amarrado en la puerta del baile). Pero sus postulados estilísticos son firmes "Una cosa es aflamencar una canción pop y otra hacer convivir las músicas, y yo creo que el flamenco tiene mucho para decir todavía. Si el flamenco tiene que evolucionar, tiene que hacerlo desde la tradición, no precisa muletas".
A ese pensamiento se ha ceñido a lo largo de su carrera, al igual otros guitarristas que menciona como el célebre Tomatito. Obsesivo impulsor de la música flamenca, se lo escucha hablar con decisión del género al que defiende a base de técnica y de que "los dedos puedan viabilizar lo que quieres decir". Algo que, según explica, lleva mucho más tiempo e intercambio artístico que lo que se cree. "En mi caso, me di cuenta que quería hacer mi propio camino con mi identidad. Y que eso evolucione y contribuya a hacer que evolucione el entorno, contribuye de alguna forma al ideal de la humanidad, que es lo que uno hace como artista tanto como lo puede hacer un periodista. Abres puertas y posibilidades diferentes al mundo".
-¿En qué se define la actualidad del género flamenco? ¿Qué lo diferencia de lo que se hacía hace cincuenta años?
-En principio se toma lo rítmico y se lo lleva más adelante. Antes, el flamenco tenía bastante más movimiento interno, en los 50 y 60 estaba más bajado a tierra en el "beat", ahora está más encima, a contratiempo. Y además hubo cambios en el aspecto armónico. Ahora se buscan alterativas a la alternación de notas "sol, fa, mi", que era la típica cadencia andaluza. Pero estamos hablando de una música con más de 500 años y mucho por redescubrir.
A una y tres guitarras
El concierto que este guitarrista nacido en Sabadell hace 42 años dará este miércoles en la Sala Zitarrosa (a las 21 horas, con entradas entre $ 300 y $ 500), estará dividido en dos segmentos bien definidos. Siendo la primera vez que Cañizares llega a la ciudad para presentar su música, ha decidido que el show no gire en torno de la presentación de su Suite Iberia, transcripción a dos guitarras que hizo de la famosa obra de piano escrita por el compositor Isaac Albéniz entre 1905 y 1909 y que comprende cuatro libros de tres piezas cada uno.
Cañizares tomará la primera parte de la noche para ofrecer un extracto de esa transcripción que le llevó varios años. En la segunda parte, más "flamenca" y orientada a su obra, estará acompañado de Juan Carlos Gómez y Rafa Villalba. Allí se hará un salpicado de composiciones suyas.
"El flamenco es una música que te hace estar hiperalerta de lo que te sucede sobre el escenario, algo que aprendí en los 10 años de tocar junto al maestro Paco de Lucía y de verlo moverse sobre el escenario", explica el cantante.
Sobre la conexión con el público en sus shows, comenta: "Me motiva mucho que la gente se exprese y acompañe con las palmas, te da un empuje de adrenalina que cuando estás tocando es muy bueno porque todo ese esfuerzo que estás volcando se está viendo en el público. No importa que esto pueda ser algo más experimental, me encanta que alguien a la salida del show me diga `mira, no tengo la más mínima idea de flamenco pero me ha encantado el concierto`. Eso justifica lo que haces allí arriba".