EDWARD PIÑÓN
Confesó que en el desfile inaugural de los Juegos Olímpicos siente que "es el mejor", por la forma en la que la gente recibe a todos los deportistas y aseguró que va a correr junto a Javier García con "alma y corazón" para defender el prestigio de Uruguay. Remarcó que finalizar entre los quince mejores en el remo olímpico es como tocar "el cielo con las manos" y espera que ese sueño se les concrete porque en Atenas 2004 ocuparon el puesto 18. Investigó por Internet y sabe que le espera un complejo deportivo "espectacular".
-¿Ya aparecen los nervios o la ansiedad?
-Y sí, más que nada estoy un poco ansioso, porque los nervios de las regatas llegan más tarde. La ansiedad aparece por vivir la previa del espectáculo, por estar allá y disfrutar los Juegos Olímpicos.
-¿Es de buscar en Internet información de China, de lo que lo espera en Qingdao?
-Absolutamente, he averiguado de todo, cómo es la infraestructura que nos espera, los horarios de las competencias, dónde vamos a estar. Siempre que tengo tiempo busco datos para estar más informado.
-De lo que encontró, ¿hay algo que lo haya sorprendido?
-Sí, por ejemplo las instalaciones de remo son inmensas y hay que recorrer bastante para ir de un lado al otro. Es enorme y me llamó mucho la atención la cantidad de espacio que hay.
-Saber que enfrente estarán los mejores del mundo, ¿atemoriza o motiva?
-Nos motiva. Ya hemos corrido contra ellos en campeonatos del mundo y aunque hay una diferencia real de 10 segundos a su favor, lo que buscamos regata tras regata es arrimarnos cada vez más. Así que fundamentalmente nos remotiva porque sabemos que la distancia que nos separa es cada vez menor.
-¿Qué posición aspira conseguir junto con Javier García?
-En los Juegos Olímpicos de Atenas quedamos en el puesto 18, así que ahora esperamos superar esa marca. Obviamente cada vez son mayores los niveles de exigencia, para empezar en Atenas eran 24 países y ahora son 21, pero estamos trabajando mucho y con un bote nuevo.
-¿Con ser el número 17 alcanza o siente que pueden ir más arriba?
-La meta es estar entre los 15 mejores del mundo, que sinceramente a nivel olímpico ya sería tocar el cielo con las manos.
-¿Los Juegos Olímpicos son diferentes a los mundiales? ¿Se viven de otra manera?
-Sí. Por ejemplo, en el Mundial de Italia de 2003 muchos deportistas nos trataron como "sudacas", como de un país de tercer mundo, y con esa misma gente nos encontramos en Atenas 2004 y cambió todo. Recibimos camaradería, buena onda, nos ayudaron en muchas cosas, con un clima espectacular en lo previo. Por estar ahí nos miraron con otros ojos, se vivió muy diferente la parte social. Es como que los deportistas van con otra cabeza.
-Además, a diferencia de los mundiales, ahora hasta pueden tener hinchada uruguaya.
-Sí, como en los Panamericanos. Nosotros por ejemplo en Rio fuimos a alentar al handball y eso es espectacular y nosotros sabemos lo que eso significa, porque muchas veces corremos solos y cuando ves la banderita uruguaya que te acompaña, por más que sea de tu delegación, te estimula. Te llega muy fuerte, te recorre la sangre y es muy bueno.
-¿La mecha de los Juegos Olímpicos termina de encenderse el día del desfile inaugural?
-Sí, ahí se te eriza todo. Ves a la gente, te presentan como deportista olímpico, dicen Uruguay, te aplauden y te sentís como que sos el mejor. Es como si estuvieras ganando una medalla, hay que vivirlo para saber lo que se disfruta ese acto.
-¿Cómo se lleva con su compañero de bote?
-Espectacular, somos como hermanos.
-¿O sea que algún insulto también aparece?
-Sí, es normal. El "vo`, dale la p... que te parió" puede aparecer, pero no es faltando el respeto, sino otorgando apoyo para salir al frente. Hemos vivido mucho tiempo juntos y somos como dos hermanos que estamos trabajando por el mismo objetivo, así que en las buenas se alienta y en las malas cuando hay que decir algo para no perder la cabeza también se dice.
-Después del insuceso en los Panamericanos, donde se esperaba que ganaran medalla, lograron reponerse y consiguieron la clasificación a los Juegos. ¿Afrontan esta competencia olímpica con esa fuerza, con hambre deportiva?
-No lo dudes. Nuestro principal objetivo es el de demostrar nuestras condiciones y defender con corazón y alma a Uruguay. Vamos con mucha hambre de victoria, pero sabiendo que nos espera un duro trabajo.