A los 41 años va a sus quintos juegos
A sus 41 años, con una hija y tres matrimonios en el haber, la nadadora estadounidense Dara Torres participará en sus quintos Juegos Olímpicos como una prueba palpable de que, cuando tecnología y voluntad se unen, lo imposible se convierte en hazaña y la hazaña en leyenda.
Torres conquistó el pasado viernes su pasaje a Pekín-2008 al ganar la prueba de los 100 metros libres en las eliminatorias olímpicas de natación de Estados Unidos. "Aún estoy impactada. Todavía no puedo mentalizar que conseguí hacer mi quinto equipo olímpico", dijo Torres.
Bush y Fukuda van a la gran fiesta
El presidente estadounidense, George W. Bush, y el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, coincidieron que el deporte no debe mezclarse con la política y anunciaron su participación en la ceremonia de apertura de los Juegos. Ambos dirigentes, reunidos en la isla nipona de Hokkaid, donde hoy se iniciará la cumbre del G8, destacaron que la situación de los derechos humanos en China está mejorando. "Creo que no acudir a la ceremonia de apertura de los Juegos sería una afrenta para los chinos, lo que haría más difícil poder hablar con franqueza con los líderes" de ese país, dijo Bush.
Primer récord: la sala de prensa
Los organizadores de los Juegos presentaron ayer el centro de prensa, el más grande de la historia olímpica, con 62.000 m2 de espacio de trabajo para más de 6.000 periodistas y fotógrafos acreditados. El MPC (Main Press Centre), situado no lejos del estadio olímpico, será oficialmente inaugurado mañana, un mes antes de los Juegos. Construido en cuatro niveles, con muchas referencias a la cultura china en el diseño, la sala de prensa ofrece a los periodistas restaurantes, salas de gimnasia, masajes, un salón de peluquería, una oficina de correos y un banco.
Nuevo eslogan invade la ciudad
Poco más de un mes antes de sus primeros Juegos Olímpicos, China hace alarde de una confianza sin fisuras -las instalaciones están listas y la contaminación bajo control- pero también de cierta preocupación, con unas medidas de seguridad cada vez más importantes.
Los voluntarios empiezan a prepararse y están listos para recibir a los visitantes con una sonrisa. Pero, desde hace semanas, el nuevo eslogan "Juegos Olímpicos sin incidentes" se impuso en las calles de la ciudad, revelando inquietud, más allá del discurso tranquilizador de las autoridades.