BOGOTÁ | AP Y AFP
Tras casi siete años de larga y penosa espera, una emocionada Ingrid Betancourt se reunió ayer con sus hijos, que viajaron desde Francia para reunirse con su madre, rescatada de las FARC el día antes por el ejército en la selva colombiana.
"El momento más feliz de toda mi vida es este momento... que estoy con mis niños``, dijo entre lágrimas la ex candidata presidencial en su segundo día de libertad. Ese momento fue poco después de las 8.17 de ayer, cuando el avión que transportaba a sus hijos tocó pista.
Melanie y Lorenzo llegaron ayer en la mañana junto a su padre Fabrice Delloye, ex marido de Betancourt, en un avión oficial enviado por el presidente francés Nicolas Sarkozy, acompañados por el canciller galo, Bernard Kouchner.
Las 15 horas de vuelo se hicieron interminables. Melanie tenía 16 años y Lorenzo 13 cuando su madre fue secuestrada; hoy tienen 22 y 19, respectivamente.
Entre lágrimas y consumida por la emoción, Betancourt no soportó la espera en la pista aérea de la base militar donde aterrizó el avión y subió junto con su madre por las escalinatas del Airbus cuando abrió sus puertas para reunirse dentro de la aeronave con sus hijos.
Betancourt permaneció por varios minutos, aproximadamente diez, dentro del avión, un Airbus A-319, donde también estaba su hermana Astrid, quien reside en París.
Luego bajó acompañada por su familia y enfrentó los micrófonos dispuestos para los periodistas y exclamó: "El paraíso... eso es algo parecido de lo que estoy sintiendo en este momento, le doy gracias a Dios por este momento tan bello``.
Entre lágrimas Betancourt dijo, abrazando a sus hijos, "son mi orgullo, mi razón de vivir, mi luz, mi luna, mis estrellas... por ellos seguí con ganas de salir de esa selva, por volverlos a ver``.
"Estoy muy orgullosa de ellos porque lucharon solitos, crecieron solitos en su angustia de no estar conmigo, dieron una batalla, sacaron los recursos de su personalidad, del fondo de su alma y dieron una batalla hermosísima``, agregó.
Lorenzo, el hijo menor de Betancourt, dijo sentir una confusión de sentimientos al ver a su madre tras su largo cautiverio. "Hemos ganado un combate por la libertad, que es muy preciosa``, comentó.
Incluso mientras eran interrogados por los periodistas, la madre y sus hijos no soltaban su abrazo. "Les dije que me voy a volver una mamá cansona (pesada). Que quiero volver a abrazarlos en la cama. Que me los voy a comer a besos", señaló emocionada la ex candidata presidencial, a la vez que besaba entre frase y frase a cada uno de sus hijos.
En sus declaraciones, los tres no dudaron en celebrar la "perfección" de la operación militar que permitió el miércoles el rescate de Betancourt, tres estadounidenses y 11 militares y policías, algunos de ellos con más de diez años en poder de la guerrilla de las FARC.
Sin embargo, coincidieron también en que seguirán luchando por la libertad de al menos otros 24 rehenes "canjeables" que quedaron en las selvas colombianas, aún en manos de las FARC.
VÍNCULOS. Betancourt aprovechó el encuentro para hacer un llamado a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, para que "nos ayuden a restablecer vínculos de amistad, de fraternidad, de confianza, con el presidente (Álvaro) Uribe``.
Chávez y Uribe tienen previsto sostener en los próximos días un encuentro para retomar las relaciones. "Estamos jubilosos y alegres por la liberación de esas personas, y además, más alegres aún... (porque) se hizo la liberación sin que se derramara una gota de sangre``, declaró el venezolano ayer desde Caracas al referirse a las liberaciones. Por una vez, Chávez y su colega estadounidense, George W. Bush, coincidieron en algo: felicitar al mandatario colombiano.
La casa de gobierno colombiana dijo que con excepción de los presidentes de Ecuador y Nicaragua, todos los mandatarios de la región se han comunicado telefónicamente con Uribe para felicitarlo por el operativo.
Betancourt sostuvo que esta es "una etapa esencial para que podamos vislumbrar nuevas liberaciones unilaterales``.
Planteó que la presidenta argentina, Cristina Fernández, podría ser invitada a participar en las gestiones de mediación para empujar a las FARC a que "dejen el camino del terrorismo``, y vayan hacia una negociación de la paz.
Aún queda dolor en la selva colombiana
Los familiares de Alan Jara, ex gobernador de un departamento del este colombiano y secuestrado desde 2001 por las FARC, se alegraron por el rescate de 15 cautivos pero esperan que no caiga el interés por la libertad de unos 24 rehenes "canjeables" que siguen en su poder.
"Recibimos la noticia con muchísima alegría, pero no la hemos podido disfrutar totalmente debido a que Alan, así como otros policías y militares siguen sufriendo", dijo su esposa Claudia Rugeles.
Tras el rescate de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, de los estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell y de 11 uniformados colombianos, las FARC mantienen a unos 24 rehenes, en su mayoría policías y militares colombianos. Solo quedan en manos de las FARC tres políticos, entre ellos Jara, un ingeniero civil graduado en la antigua Unión Soviética que entre 1998 y 2000 fue gobernador por elección popular de Meta, una región del este de Colombia, donde la guerrilla tiene fuerte presencia.
Los familiares de ellos tienen doble temor: a la represalia de las FARC y al olvido del resto del mundo, una vez liberada Ingrid Betancourt, el ícono del drama colombiano. AFP
Viaje a Francia
Tras reunirse en Bogotá con sus hijos, Ingrid Betancourt llegará hoy al aeropuerto militar de Villacoublay, cerca de París. La ex rehén será recibida junto a su familia en el aeropuerto por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, con quien luego se reunirá en el Elíseo. Betancourt tiene ambas nacionalidades.