PABLO ANTÚNEZ
Rusia es el principal mercado para la carne bovina pero actualmente no se están haciendo tantos negocios, debido a la reducción de la oferta -pautada por la caída de las faenas- pero principalmente porque los precios no son favorables.
"Hay un umbral de precios entre lo que piden los frigoríficos uruguayos y lo que quieren pagar los importadores rusos y eso dificulta el cierre de los negocios", aseguró Patrick Long a El País, broker uruguayo dedicado al negocio de la carne.
Según su visión, los importadores rusos se están abasteciendo de todo lo que pueden y compran carne -además de menudencias- en Estados Unidos y Australia, pero también están comercializando bastante con Paraguay.
"No está Argentina en el mercado y Brasil tiene precios más caros que los de Uruguay, pero además, tiene poco interés en venderle a Rusia por la solidez de su mercado interno y por un tipo de cambio deprimido", admitió Long.
Aunque la Federación Rusa precisa carne y alimentos, sus importadores se revuelven como pueden, para no pagar precios más altos. "Si bien tienen una demanda insatisfecha, ponen límites en los precios a pagar", advirtió Long.
Uruguay está pidiendo entre US$ 4.000 y US$ 4.200 por los delanteros, ya sean completos o cortes y, a esos niveles de precio, "se está haciendo difícil poder concretar algún negocio".
Mientras tanto por los recortes del desosado (triming), con 20% de grasa, las empresas aspiran entre US$ 3.700 y US$ 3.800 por tonelada y a los rusos esos valores les resultan caros.
A río revuelto ganancia de pescadores, dice un refrán. "Paraguay está ofreciendo su carne un poco por debajo de esos niveles y está vendiendo bastante", sostuvo el operador de mercado, que atiende algunos negocios con Rusia, además de comercializar con otros países de la Unión Europea.
FRIGORÍFICOS. En su última misión sanitaria, los servicios veterinarios rusos habilitaron todos los frigoríficos uruguayos que le pidió la Dirección General de Servicios Ganaderos.
Se aprobaron todas las empresas postuladas para exportar carne bovina, más 11 plantas dedicadas a la faena de ovinos, dos para carne aviar, tres plantas dedicadas a carne equina, más otras tres para cerdos y cinco para menudencias. Uruguay nunca tuvo tantos frigoríficos habilitados para exportar productos de origen animal a ese mercado y eso remarca la gran avidez de alimentos que tienen los rusos.
Hasta el momento, según los datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC) las exportaciones de carne bovina hacia la Federación Rusa están por encima de las de la Unión Europea.
Mientras tanto, en ese bloque, la carne bovina uruguaya se sigue valorizando y hay negocios por rump and loin (lomos) por encima de US$ 21.000 la tonelada. El gran problema es que la cantidad de carne a exportar sigue cayendo, debido a que, en este invierno, se acentuó mucho más la caída de la oferta de ganado preparado para faena.
En las últimas semanas se registró un aumento muy importante en la cantidad de vacas faenadas semanalmente y esta categoría no está permitida dentro de la cuota Hilton; únicamente se hace con novillos.
Eso hace que los frigoríficos negocien volúmenes de carne más chicos, pero "los precios siguen firmes, no sólo para los lomos, sino también para algunos cortes de la rueda o para algunos del delantero que compra el Reino Unido", explicó.
PERSPECTIVAS. A esta altura del año, con las vacaciones en puerta, la demanda por carne en la Unión Europea siempre disminuye.
"El hecho de no estar Brasil participando en el mercado o exportando una cantidad muy pequeñas y, pese a que Argentina dio una pequeña arremetida en sus embarques, hizo que los precios de la carne bovina uruguaya se sostuvieran un poco".
Sin ánimo de hacer futurismo, Long estimó que el mercado europeo "estará demandado, por más que Argentina empiece a mandar lomos y algunos cortes de la rueda (caso de las nalgas de adentro). Por ahí los precios se apaciguan un poco y no siguen con tendencia al alza, pero, de ahí a que se vengan abajo, no lo creo".
La producción de carne bovina en Europa continúa cayendo, por lo que la demanda sigue superando la oferta y este panorama parece que se mantendrá por los próximos meses, a medida que caigan las ayudas directas a los productores ganaderos europeos.
La ausencia parcial de la carne brasileña dentro del circuito comunitario, ayudó a valorizar la carne bovina uruguaya, pero detrás de este producto, también se van valorizando las exportaciones de otros socios del Mercosur.
Novillo virtual de INAC llegó a US$ 997 a junio
El novillo virtual creado por el Instituto Nacional de Carnes, se situó a junio en US$ 997. Este indicador se estima considerando la venta al mercado internacional y al local de todos los productos, tomando como base un animal de razas británicas y sus cruzas, con 480 kilos de peso y 54% de rendimiento en segunda balanza.
Según INAC subió 7,5% si se compara con el novillo virtual de mayo. Este es el segundo aumento más importante desde que se comenzó a divulgar la información de este indicador, en febrero de 2007. Más allá de pequeñas oscilaciones entre meses el valor generado por un novillo tipo no ha parado de crecer desde febrero de 2007 hasta junio de 2008 y subió 60% en ese período.