La Unión Europea y Estados Unidos "avanzan" hacia un acuerdo de intercambio de datos confidenciales sobre ciudadanos de ambos lados del Atlántico para luchar contra el terrorismo y la delincuencia organizada.
Sólo funcionarios autorizados accederán a ese tipo de información personal (uso de tarjetas de crédito, viajes, empleo de Internet...), que únicamente podrá procesarse si hay garantías de privacidad. Pero discrepan sobre el acceso a los tribunales en caso de uso ilegítimo o dañino de tales datos, ya que Estados Unidos niega esa defensa a los extranjeros.
Un comunicado de la cumbre euroestadounidense del pasado10 de junio en Eslovaquia, destacaba que la lucha contra la delincuencia transnacional y el terrorismo implica "la capacidad de compartir datos personales", aunque protegiendo derechos y libertades fundamentales. Subrayaba que "el mejor modo de asegurar que se cubren esos intereses es mediante un acuerdo internacional vinculante".
En el punto 3 del anexo sobre protección de datos, ya acordado, se especifica que "sólo puede recogerse y almacenarse información personal en la medida en que sea relevante, necesaria y apropiada para conseguir los objetivos de seguridad nacional, seguridad pública o imperativo legal fijados por ley".
El punto 5 estipula que "información personal sobre orígenes raciales o étnicos, opiniones políticas o religiosas, (...) o afiliación sindical, así como información personal sobre salud o vida sexual, (...) sólo podrá tratarse si la legislación nacional ofrece las oportunas salvaguardias", que no quedan definidas.
El párrafo 4 establece que "sólo personas autorizadas con un objetivo identificado pueden acceder a información personal".
En base a El País de Madrid