Argentina: Parlamento debate tributo agrario

| Con el levantamiento de la huelga y el desbloqueo de las rutas comenzaron a normalizarse las ventas externas, y unos 5.000 camiones cargados con granos esperaban este lunes ingresar al puerto de Rosario

Buenos Aires - El Parlamento argentino comenzaba hoy el debate sobre el polémico tributo a las millonarias exportaciones de soja, mientras se normalizaba el abasto de alimentos en el país y las exportaciones de granos, tras más de cien días de conflicto con huelgas y bloqueos de rutas.

En otro frente de negociación, dirigentes de las cuatro entidades rurales en rebeldía fiscal que motorizaron las protestas, acudirán este lunes a una cita con la presidenta Cristina Kirchner, quién los convocó a la Casa Rosada (gobierno), tras el levantamiento del cuarto lock out agrario el pasado sábado.

La puja por la renta de la soja, principal producto exportable argentino, parece así encauzarse hacia una solución política, aunque los dirigentes agropecuarios adelantaron que pedirán a la mandataria la suspensión de la polémica medida hasta que el Parlamento la ratifique o la derogue.

Con el levantamiento de la huelga y el desbloqueo de las rutas comenzaron a normalizarse las ventas externas, y unos 5.000 camiones cargados con granos esperaban este lunes ingresar al puerto de Rosario, 300 km al norte, el polo cerealero de acopio más importante del país, por donde se exporta el 80% de la producción de granos.

Unas 28.000 vacas ingresaron este lunes al principal mercado distribuidor de carne del país, una señal de que en los próximos días se normalizará el abasto del principal alimento de la dieta de los argentinos, que consumen unos 70 kilos anuales per cápita.

"Sería ideal que se suspendiera la resolución mientras el Congreso debate, porque se descomprimiría la tensión en las bases por la incertidumbre económica", dijo a la prensa Hugo Biolcatti, vicepresidente de la poderosa Sociedad Rural, que agrupa a los grandes hacendados de la rica Pampa Húmeda.

Los agricultores están en pie de guerra contra un esquema de ´retenciones´ (tributos) móviles a las exportaciones de soja, que ligó la alícuota a la fluctuación del precio mundial de la leguminosa, que está en franco ascenso y cerró el viernes a 550 dólares la tonelada.

Con ese precio récord para la soja, el impuesto trepó a 46%.

La soja es el principal cultivo de Argentina, que exporta el 95% de la cosecha, valuada este año en unos 24.000 millones de dólares, de los cuales el gobierno pretende embolsar 11.000 millones por vía impositiva.

La presidenta argumenta que esa renta extraordinaria se utilizará para redistribuir la riqueza, pero los ruralistas insisten en el carácter confiscatorio del impuesto, que desató la mayor protesta rural de la historia argentina.

El gobierno quiere dejar atrás el conflicto que amenazó derivar en una crisis institucional cuando millares de opositores protestaron la semana pasada en las calles de los principales centros urbanos del país en apoyo a los reclamos del campo, y para eso envió el polémico proyecto al Parlamento.

Pero los ruralistas decidieron llevar su reclamo al recinto, donde tratarán de convencer a los legisladores de modificar el proyecto, desconfiados de que se imponga allí la mayoría con la que cuenta el oficialismo en ambas cámaras.

En el debate será decisiva la posición de unos 140 parlamentarios de provincias agropecuarias, en su mayoría oficialistas, que deberán optar por votar sin cambios el proyecto gubernamental o sucumbir a las presiones de los ruralistas de sus distritos.

AFP

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