BUENOS AIRES | LA NACIÓN/ GDA Y AGENCIAS
Tras el levantamiento de los cortes de ruta del fin de semana, la presidenta Cristina Fernández resolvió aflojar la cuerda y convocó a los cuatro presidentes de las entidades del agro para una reunión hoy a las 18 en la Casa Rosada.
Los dos bloques del conflicto, que por más de 100 días afectaron las exportaciones de granos y el abasto de alimentos, dialogarán sobre la política agropecuaria, aunque no se pondrá a consideración la rebaja de las retenciones móviles, centro de la discordia. La jefa de Estado convocó a la cita por medio de una carta, en la que exhortó a los ruralistas a que no se repitan los cortes de ruta que caracterizaron la protesta de los últimos tres meses.
Los términos utilizados por la presidenta contrastan con sus recientes críticas al campo en el acto que encabezó en la Plaza de Mayo, el miércoles. En esa ocasión Cristina había calificado a los líderes de las cuatro entidades agropecuarias como "cuatro personas que nadie eligió" y les atribuyó actitudes antidemocráticas.
Pero en la tarde del sábado el sol volvió a asomarse y la mandataria argentina expresó: "Con el nuevo temperamento que las entidades del agro han expresado, los argentinos hemos recuperado el funcionamiento democrático".
En la misiva, dirigida por separado a Eduardo Buzzi (Federación Agraria), Fernando Gioino (Coniagro), Mario Llambías (Confederaciones Rurales Argentinas) y Luciano Miguens (Sociedad Rural), Cristina invitó a los líderes rurales a "protagonizar en pluralidad y democracia el desafío y la responsabilidad que la hora impone".
Una vez levantado el paro a las 0 horas del sábado, y liberadas todas las rutas, las entidades iban a presentar hoy un pedido de audiencia a la presidenta para conversar sobre el trigo, la carne, la leche y las economías regionales.
La convocatoria "conciliadora" que salió desde la Casa Rosada confirmó el temor de muchos kirchneristas. El ex presidente Néstor Kirchner no quiere que el gobierno de su esposa retroceda en la discusión con el campo.
La única agenda de negociación, así, pasaría entonces por las mejoras en los reintegros para los pequeños y medianos productores y la rebaja de costos en insumos. Sólo se podrían rebajar alícuotas para pequeños productores de soja.
El principal cultivo de la fértil pampa argentina tendrá este año una cosecha récord de 48 millones de toneladas, la mayoría de las cuales tiene como destino la exportación.
La resolución presidencial de aplicar el sistema de retenciones móviles (impuestos) no sólo incrementó la presión fiscal sobre la oleaginosa, sino que ligó la alícuota a la fluctuación del precio mundial, que está en franco ascenso.
Con el nuevo sistema, la so-ja, que se había sembrado en octubre de 2007 con una retención de 27% y se le había subido la alícuota a 35% en noviembre, pasó a tributar un 44%.
Si se considera la cotización de la soja del viernes, cuando llegó al récord de 550 dólares la tonelada, el impuesto trepó a 46% y, con estos valores, el fisco se estaría asegurando un ingreso de US$ 12.144 millones. En cambio, si la alícuota continúa en 35% -como demandan algunas entidades- la cifra se ubicaría en US$ 9.240 millones.
Con el levantamiento de la huelga, los camiones comenzaron a arribar al puerto de Rosario, el polo de acopio más importante del país y por donde se exporta el 80% de la producción de granos. El trabajo ahora es febril en las terminales portuarias, ya que 120 barcos esperan ser abastecidos para distribuir su carga en los mercados mundiales.
En paralelo a la reunión de Cristina con los dirigentes rurales, el Congreso tiene previsto comenzar a debatir esta semana el polémico impuesto a las exportaciones de granos.
El poder Ejecutivo envió un proyecto al Parlamento el martes, días después de un ensordecedor golpeteo de cacerolas con el que los ciudadanos manifestaron su apoyo al campo, pero también su hastío por el prolongado conflicto en las principales ciudades.
La participación del Parlamento era una demanda de los agricultores, que confían en convencer a los diputados provinciales para imponer cambios en el proyecto, pese a la mayoría del gobernante peronismo en ambas cámaras.
Así, los parlamentarios preparan instrumentos alternativos para la negociación del proyecto de ley ratificatorio. Sin embargo, las rebajas y subsidios en el costo de los insumos de la producción de granos y los reintegros a pequeños productores manejadas desde el gobierno no convencen al agro.
Por eso, los ruralistas ejercerán presión sobre los diputados kirchneristas para reducir el tributo. Alfredo De Angeli, del sector más duro de los ruralistas, anunció el viernes que instalarían a partir de hoy una "Carpa Verde" frente al Congreso para "ayudar" a los legisladores a sancionar una nueva ley. En contrapartida, la Casa Rosada instaló carpas "neutralizadoras", ante el temor de que se reduzca el número de diputados dispuestos a defender al gobierno y eso cambie el escenario.
El alivio de volver a ver góndolas llenas
Jorge Castaño ya respira más tranquilo. La última semana detuvieron a uno de sus camiones cargado de frutas y verduras durante cinco días en las localidades bonaerenses de Chacabuco y Lincoln. "Lo pasamos muy mal. Teníamos a uno de los camiones parados en piquetes, donde había peleas entre ruralistas y transportistas sobre la modalidad de corte y la amenaza de quemar los camiones", dijo el propietario de Castaño Frutas.
Ahora todos los transportes de esta empresa de Realicó -180 kilómetros al norte de Santa Rosa- están trabajando. Pero hay otro problema: "Se han cortado las cadenas de pago y ha vuelto la desconfianza porque se está pagando con cheques sin fondos".
En General Pico, Miriam Aleaga también se debate entre el alivio y la incertidumbre. En su supermercado ya no tienen faltantes de mercaderías. "Ya entraron los camiones de SanCor y de La Serenísima y se va normalizando el stock de mercaderías. Esperemos que ahora podamos trabajar en paz. Todos en paz", dijo.
En Santa Rosa, todavía persisten algunos problemas. "Ingresaron camiones, pero otros no pueden circular por falta de combustibles", expresó el presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Bruno.
En general, comenzaron a regularizarse el traslado de leche hacia las plantas industriales y de ganado hacia los frigoríficos, que ya retomaron la faena. Del mismo modo, el reaprovisionamiento de harina posibilitó que el pan volviera a la mesa familiar. El presidente del Centro de Panaderos, Luis Rodríguez, confirmó que se inició la normalización del abastecimiento de los insumos para elaborar el pan.
Las estaciones de servicio empezaron a vender combustible. Pero, según Bruno, los productores rurales salieron fuertemente a comprar gasoil luego del paro y la lluvia: ya se preparan para sembrar trigo.
En Córdoba, el sábado en la tarde ya no se observaban las gigantescas colas de vehículos en las estaciones de servicio. En lo inmediato, tuvieron mayor incidencia las entregas de los distintos tipos de combustibles que faltaban desde hacía varios días. La Federación de Expendedores de Combustibles estima que en los primeros días de esta semana se normalizará la provisión en los pueblos más alejados de la provincia. LA NACIÓN/ GDA
Vuelve la calma a Entre Ríos
La ruta 14 recuperó el fin de semana su fiso- nomía natural, cuando transportistas y ruralis-tas despejaron la zona, dando cumplimiento al anuncio del fin de los piquetes de protesta. En la noche del sábado la ruta del Mercosur recibió afluencia de transporte pesado y no hubo ningún inconveniente en el tránsito. "Cantamos el himno nacional y liberamos las rutas", contó Nicolás Ma-ttiauda, mano derecha de Alfredo De Angeli, quien clausuró el piquete de acceso al Túnel Subfluvial, en Paraná.