G. PÉRGOLA Y R. SOSA
Ayer se concretó un acuerdo entre el gobierno y los frigoríficos (en el que también participó la gremial de carniceros y las grandes superficies) para topear el precio de tres cortes de carne: del delantero son la aguja de primera, paleta con hueso -chata y redonda- y rueda con hueso (corte trasero).
Ante la inminencia de nuevos aumentos en el precio de la carne debido a la escasez de animales preparados para faena por la época invernal, el gobierno salió decidido a mitigar los efectos sobre la canasta básica y contener el precio de, al menos, unos pocos cortes.
Si bien en principio la negociación iba a ser sobre cortes delanteros (de consumo popular) el gobierno logró incorporar a la rueda con hueso, de forma que exista más variedad.
Para el resto de los productos cárnicos la industria frigorífica se comprometió a absorber el 50% de la suba del ganado para no trasladar a precios la totalidad de los costos.
Así las cosas, el acuerdo se mantiene hasta el 31 de agosto. La aguja de primera se topea en $ 73 (actualmente tiene ese precio en mercado), la paleta con hueso se estabiliza en $ 83 (al día de hoy su precio es $ 80) y la rueda con hueso se topea en $ 109 (hoy va desde los $ 109 a $ 115, según los supermercados y carnicerías).
"Todos sabemos que en la poszafra que comienza en invierno siempre se produce una suba importante en los precios de la carne y esto no puede pasar porque es muy malo para la población", enfatizó el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Enrique Rubio.
A su vez agregó que el gobierno va a monitorear atentamente la evolución de los precios de los productos del sector para ver si negocia otras bajas.
Propuesta. Al comienzo de la reunión los representantes de la industria frigorífica plantearon su disposición a absorber la mitad de la suba del ganado en el ajuste de precios que habrá en la media res sin lomo.
Los industriales dijeron que podrían hacer ese esfuerzo hasta que el precio del kilo del novillo en segunda balanza supere los US$ 3 o, incluso, US$ 3,10.
Se fijó como referencia el valor fijado por el Instituto Nacional de Carne que está en US$ 2,78. Existe un desfasaje entre ese precio -de negocios firmados hace más de una semana- con la referencia de la Asociación de Consignatarios de Ganado del lunes que fue de US$ 2,95.
Con la propuesta de la industria se vería un incremento menor al que debería darse por la suba de la hacienda que sería general para todos los cortes de la media res.
Fuentes de la cadena comercial consideran que el ajuste en el precio será del orden de entre el 5% y 6%.
Se espera que en las pró- ximas horas se concrete el aumento desde los frigoríficos. Los comercios pidieron entre 24 y 48 horas para comenzar a implementar el acuerdo.
En la reunión los representantes del gobierno recibieron de buena manera el planteo de los frigoríficos pero pidieron que se lograra mantener el precio de dos cortes populares.
Así se decidió mantener hasta fines de agosto los cortes delanteros de la aguja y la paleta y luego se incluyó la rueda que es un corte del trasero que representan cerca del 20% de la media res.
En los supermercados se dijo que con la baja de la paleta y la aguja probablemente se logre que la carne picada también se pueda mantener ya que se procesa a partir del "desposteado" de esos dos cortes.
En el encuentro se acordó que si los precios de la hacienda se disparan por encima del tope planteado por la industria habría que revisar los términos del acuerdo alcanzado con el gobierno.
Asistentes a la reunión dijeron a El País que ese tope significa una presión para los productores que ya ayer no participaron de la reunión pero que podrían hacer peligrar los acuerdos si piden precios más altos (ver nota aparte).
Durante la reunión algunos representantes de la cadena comercial plantearon el temor de que en zonas periféricas con población de menores ingresos -en el que se consumen más los cortes delanteros- los carniceros enfrenten problemas si se acentúa la compra de los cortes que quedan congelados hasta fines de agosto.
Se resolvió monitorear la evolución del consumo para evaluar posibles ajustes. En el acuerdo que permitió mantener el precio del aceite de soja hasta el 31 de julio se establecieron cláusulas por las que si el consumo de ese producto crecía en detrimento del de girasol se podría revisar el acuerdo.
Si se hubiera contemplado la propuesta de la industria la suba del resto de los cortes -no sujetos a congelamiento de precios- sería menor.
Es que es probable que los comercios puedan compensar el mantenimiento de la aguja, paleta y rueda subiendo un poco más de lo que haga la media res el resto de los cortes.
Pollo: subiría una vez en todo 2008
Esta semana el sector avícola se reunirá con el gobierno para lograr un acuerdo que permita estabilidad en el precio del pollo para lo que resta del año.
Desde el sector se espera que el inicio de la corriente exportadora suba el precio del pollo desde el nivel de entre $ 30 a $ 38 el kilo actual a $ 46, para recién ahí negociar con el gobierno. Se quiere estabilizar en ese valor el precio del producto hasta fin de año.
A su vez se buscará la posibilidad de encontrar algún precio diferencial para cortes de pollo de segunda.
El sector monitorea con mucha cautela el comportamiento de las exportaciones y el precio del maíz -usado como ración- que alcanzó los US$ 295 esta semana, dijo a El País Jorge Ezquerra, de la Asociación de Avicultores del Uruguay.
En las últimas semanas se produjo una suba en el precio del maíz en el mercado internacional porque las lluvias en Estados Unidos cubrieron zonas de siembra de ese grano y de la soja.
En Uruguay el valor no sube en forma tan fuerte debido a que ingresan algunas partidas desde la región.