"Nunca me miro sólo como actor"

| Bosnia. "Corresponsales en peligro" mira críticamente a los Balcanes | La película ironiza sobre la conducta que ha tenido la comunidad internacional respecto a los conflictos bélicos

2008-06-15 00:00:00 205x198
El País

HENRY SEGURA

Va a cumplir 59 años y sigue luchando contra la imagen de estrella seductora con la cual trepó a la notoriedad en la década de los `80. "Corresponsal en peligro, que se estrena el viernes próximo, forma parte de esa pelea.

Ni siquiera quiso usar doble de cuerpo para una breve escena en la cual se baja los pantalones y muestra su trasero. Es el gesto irónico con el cual su personaje, un respetado corresponsal de guerra que explota ante cámaras y es despedido del canal, dice adiós a Sarajevo, iniciando un camino muy poco estimulante. Mientras los medios más poderosos le dan la espalda, él trata de sobrevivir vendiendo coberturas a precio de liquidación y siempre insuficientes para cubrir los agujeros de las deudas. El reencuentro con su compañero de trabajo unos cuantos años después precipita uno de sus sueños: atrapar a El Zorro, un genocida serbio al que las fuerzas internacionales no han podido capturar.

Este siniestro personaje es uno de los tantos puntos de contacto que la película tiene con la realidad histórica porque está inspirado por Radovan Karadzic, criminal que todavía es buscado por actos genocidas en contra de los bosnios musulmanes. "Me interesaba explorar ese lado oscuro que tenemos todos, que hace que vecinos y amigos se maten entre ellos", confesaba Gere al diario La Nación. "Porque es fácil atrapar a un Karadzic, o a un Hitler, o a un Eichmann, y ejecutarlos, pero eso no detiene el problema. Lo que deberíamos tratar de entender es por qué surgen estos monstruos, por qué sucedo eso y mucha gente lo permite. Dilucidarlo es importante para nuestro futuro como especie".

Gere siempre ha subrayado que el interés por la naturaleza humana le viene desde tiempos juveniles, cuando estudiaba filosofía y dio los primeros pasos hacia el budismo, del que dice haberse beneficiado mucho en los últimos treinta y cinco años. Además fueron días de guerra de Vietnam "y comprendimos que podíamos cambiar las cosas. Mi generación detuvo la guerra y eso forma parte de nuestro ADN".

Las causas por la paz fueron poco a poco incorporándose a su vida: podía ser el imán erótico de Gigoló americano y enseguida embarcarse hacia El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. "Estando ahí me di cuenta de que no hay que creer todo lo que dicen nuestros gobiernos. No nos dicen que Estados Unidos apoyó las dictaduras de derecha de América Latina", afirmó en septiembre pasado cuando el Festival de Cine de San Sebastián lo homenajeó en medio de una verdadera conmoción popular. "Estábamos en el lado equivocado en esas guerra. Como americano, era difícil estar ahí y saber que nuestros impuestos se usaban para armar y entrenar a los malos".

El acercamiento a la posguerra de Bosnia-Herzegovina que realiza Corresponsales en peligro tiene el mismo sentido de descubrimiento, escribiendo con cierta ironía una historia más ligera que su fondo muy dramático. Que los tres personajes principales (a los que Gere llega a asociar con Los Tres Chiflados) puedan cumplir con el objetivo por el cual desde hace años se mueven las grandes fuerzas militares de varias Naciones es un chiste de humor negro que la película hace de manera muy crítica. Sobre todo con la forma en que la ONU y la comunidad internacional dan respuesta a los conflictos bélicos que desangran a media humanidad.

"Bill Clinton ha reconocido que se lamenta de no haber intervenido antes en Bosnia y evitar muchas muertes", asegura el actor. "La comunidad internacional puede hacer algo en esas situaciones, y elige no hacerlo. Y, cuando intervienen, eligen guerras erradas, como Irak, donde se creó un problema nuevo. La película critica la falta de compromiso de la comunidad internacional, en general, y de la ONU, pero hay gente dentro del organismo que ha trabajado y ayudado mucho". Quien dice eso realizó tareas de manera solidaria para el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, lo que tampoco le impide afirmar que el organismo internacional se ha vuelto irrelevante en temas de paz y seguridad "porque Estados Unidos se ha empeñado en volverlo irrelevante al actuar de manera unilateral".

El mismo espíritu crítico es el que lo anima a lanzar campañas a favor del Tíbet y en contra de China. Es probablemente la bandera más notoria del artista que fuera convocado en 1991 por el maestro Akira Kurosawa para filmar su alegato pacifista y antinuclear en la formidable Rapsodia en agosto. También el perfil más manoseado porque se le han atribuido campañas de boicot a los Juegos Olímpicos que él nunca impulsó. Lo aclaraba hace unos meses en San Sebastián: "no creo que el boicot y el aislamiento sean una solución, pero la comunidad internacional debería estar atenta a que nadie haga uso de un acontecimiento así para sacar provecho financiero". Esa opinión la fundamenta en los cambios que se vienen produciendo en el gigante asiático.

INDEPENDENCIA. Cada vez más Gere se aparta de las grandes producciones de Hollywood. El actor de Mujer bonita y Chicago aparece unido últimamente a proyectos comandados por directores con muy poca relevancia a nivel de mercado internacional. La propia Corresponsales en peligro es un ejemplo pese a que de Richard Shepard se pueda recordar algún antecedente como The matador. Pero también es cierto que cineastas de cierto prestigio lo eligen, como ocurre con Lasse Hallstrom, que tras dirigirlo en The Hoax lo volvió a convocar para Hachiko: a dog`s store (actualmente en rodaje) y Mira Nair lo tiene liderando el elenco de Amelia, otro título que saldrá en el próxima temporada.

Aún así está signado por su condición de estrella. En medio de la campaña promocional de una película como Corresponsales en peligro fue inevitable aludir a variaciones de temas que desde siempre lo acompañan. En su reciente entrevista con La Nación se le preguntaba sobre si se sentía parte de la tradición de actuación de alguien como Cary Grant. "No creo que sea parte de ninguna escuela", empezó respondiendo. "Cada maestro que tuve, en las distintas etapas de mi vida, me legó algo. Quien me enseñó a leer, quien me enseñó a andar en bicicleta, a actuar, a sentir y tocar música, y mis guías espirituales, por supuesto. Y nunca me veo sólo como un actor, tengo una visión más amplia de la vida y de mi rol en este mundo. Este trabajo, el de la actuación, me permite zambullirme en personajes y vidas completamente diferentes a las mías, y seguir aprendiendo".

Los periodistas, los medios y la relación con las audiencias

Al asumir un personaje que abraza el periodismo, Gere (y la película) también apuntan con ojos críticos al manejo de las noticias por los medios. Su personaje suele ser implacable al respeto pero sus opiniones le permiten buscar nuevas respuestas en el compañero de profesión que fue ascendido desde los Balcanes a los estudios de Nueva York. Claro está: es un individuo que profesionalmente queda condenado a traficar con las pocas noticias que puede cazar.

Para el actor la relación de los periodistas con los medios es lo que más ha cambiado en últimos veinte años, sobre todo por el control más intenso que ejercen las empresas. "La competencia por hacer de las noticias algo entretenido ha modificado todo; ya no se trata de la verdad, sino de cómo hacerla atractiva para lograr rating", afirma. "Antes, uno no dudaba de lo que decían las noticias con periodistas como Walter Cronkite, que se atrevía a hablar sobre su oposición a la guerra de Vietnam. Hoy, ninguno lo haría. La ilusión de la objetividad es lo que nos venden, pero nadie puede ser objetivo".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar