CARLOS MONTAÑO
-¿Por qué no pudo ganar Uruguay?
-Arriesgamos para lograr el triunfo, pero fallamos en los procedimientos. Buscamos demasiado por arriba y dejamos de lado otros atributos que nos dieron resultados satisfactorios en otros momentos. Después de recibir el gol, nos faltó reencontrarnos. Todos sentimos el empate de Venezuela. El rival, que vino a agruparse atrás y a avanzar de contragolpe, aprovechó el momento, las urgencias de Uruguay.
-¿Anímicamente , cómo queda la selección?
-Hay dolor. Se podía haber ganado o perdido. Se empató. Fue una confrontación de fútbol como tantas, pero la verdad es que este partido lo enterraremos rápidamente y nos meteremos de lleno en el siguiente.
-Venezuela es la sombra de Uruguay ¿Por qué?
-Esas son especulaciones más para aficionados que para los entrenadores. En las Eliminatorias pasadas ganaron en Montevideo. Hoy (ayer) no los pudimos derrotar, pero no nos sentimos inferiores a Venezuela aunque reconocemos que es un buen equipo y que hizo bien las cosas.
-¿Fue más inteligente Venezuela?
-Pudo llevar a cabo lo que propuso como visitante. Lo favoreció el hecho de que nosotros no impusimos varios aspectos del juego que habíamos planificado. Esto de las estadísticas hay que tomarlo con pinzas. Hacía cuatro años que no le ganábamos y en la Copa América goleamos a Venezuela en su propia casa. Esto es muy dinámico, pero en realidad el que consiguió el objetivo esta vez fue Venezuela y hay que felicitarla. Acá no hay ningún tipo de complejos.
-¿Va cambiar la estrategia ante Perú?
-Procuraremos ser protagonistas, tener la iniciativa. Hay que ver el panorama en función de los rendimientos que hubo y del estado físico de los jugadores, para definir a qué futbolistas apelamos. Teóricamente, hay soluciones.
-¿Cuánto complica el haber perdido dos puntos?
-Queda mucho por recorrer, pero los equipos que se clasifican a los mundiales son los que ganan la mayor cantidad de puntos como locales. Y nosotros no derrotamos a Chile y a Venezuela en el Centenario. Debemos retomar el rumbo enseguida. Si los demás salen airosos de visitantes nosotros también podemos. Hay que superar a los rivales directos que están por encima nuestro.