Domingo 08.06.2008, 14:35 hs. | Montevideo, Uruguay
 
INICIOCONTACTOMI PERFILPUBLICIDADEL PAIS MOVILEL PAIS LEIDOFAVORITOSPAG INICIO
BUSCAR
en
en internet
BUSCADOR AVANZADO
Espectáculos  | escuchar nota |  | enviar nota |  | imprimir nota |  | agrandar texto |  | achicar texto |
Stones x Scorsese
Una conjunción de estrellas
Acontecimiento. Fue aplaudida en Berlín y ahora es inminente su llegada a Montevideo | Desde el próximo viernes estará en las pantallas locales el elogiadísimo documental musical "Shine a Light" | Un realizador de primera línea y una de las mejores bandas del siglo XX celebraron el encuentro, aunque también hubo algunos problemas | El director afirma que la música del grupo influyó en su obra

GUILLERMO ZAPIOLA

Se trata realmente de una sumatoria de talentos que difícilmente pueda generar la indiferencia. Un cineasta legendario filma en "Shine a Light" a un grupo musical que también pertenece a la leyenda.

Fue el título inaugural del más reciente festival de Berlín, y uno de los films más ovacionados de la muestra. Los aplausos se repartieron, naturalmente, entre Martin Scorsese, que dirigió la película, y los Rolling Stones a quienes la misma está dedicada.

Shine a Light (que se estrena el viernes) no es el primer film en el que Scorsese se ocupa de un grupo musical o un artista popular. Ya lo había hecho en El último rock (1978), que documentaba el último concierto The Band, donde registraba el recital de despedida del grupo liderado por Robbie Robertson, y contaba con un elenco de invitados que incluía desde Eric Clapton a Neil Young y desde Neil Diamond a Muddy Waters y Bob Dylan. Y el propio Dylan ha sido el tema de un film más reciente de Scorsese, No Direction Home (2005), armado en base a materiales de archivo de los años 1961 a 1966.

Dos conciertos de los Stones en el teatro Beacon de Nueva York, en el año 2006, constituyen el corazón de esta película que cuenta con las actuaciones especiales de Jack White (de The White Stripes), Christina Aguilera y Buddy Guy. Pero él incorpora también material de archivo, entretelones de "detrás de escena", y entrevistas usando DV Cam de alta definición. Alguien ha dicho que "con todo ese material filmado, Scorsese ha creado una extraordinaria película musical, permitiéndole al público en general acceder, como nunca antes, a los Rolling Stones en y fuera del escenario".

Scorsese ha tratado de explicar por qué hizo un documental sobre los Stones. El director ha dicho que no hubo un motivo concreto, pero que sentía que tenía "una deuda con la banda inglesa", añadiendo: "En mi historia personal, hay un lugar importante para su música, que ha influido en muchas de mis películas. No los conocía mucho personalmente. Sólo los vi en concierto unas cuantas veces a lo largo de los últimos años".

Scorsese ha dicho también que en sus años de formación, la música de los Stones le fue realmente esencial. "Vivía con ella", agrega, y cinéfilos memoriosos recuerdan todavía que se la oye en las bandas sonoras de películas como Calles peligrosas (1973), Buenos muchachos (1990) y Casino (1995).

El director sostiene igualmente que su intención no fue hacer un documental, sino "capturar la actuación". Y agrega que siempre que escuchó la música de los Stones se descubrió a sí mismo pensando: "Alguna vez voy a tener que hacer esta película". Le llevó cuarenta años, pero no se arrepiente del resultado.

VERSIONES. Mick Jagger cuenta una versión algo diferente. De acuerdo con ella, los Stones se disponían a ofrecer un recital en Río de Janeiro, y pensaron que podía ser el punto de partida para una película. "Y a la hora de elegir un director, el proyecto adquirió vida propia. Pensamos que si íbamos a hacer algo así, deberíamos empezar con los mejores", sostiene Jagger, quien añade: "Martin Scorsese es tal vez el director de cine norteamericano más talentoso, y combinándolo con una buena banda de rock como los Rolling Stones, esperábamos que surgiera una mezcla interesante por al menos un par de horas".

Sin embargo, tras verlos en vivo, el propio Scorsese les propuso cambiar la idea original. En lugar de filmar uno de los conciertos de la gira, sugirió hacerlo con un espectáculo mucho más íntimo, donde hubiera una conexión más personal entre la banda y el público. Fue Scorsese quien tuvo que convencerlos a ellos para rodar en la sala del Teatro Beacon.

Jagger reconoce que al principio no estaba muy convencido: "Nos dijo que su fuerte era filmar intimidades, que era lo que quería hacer. Así que me tomó bastante acostumbrarme a la idea de cambiar lo que yo me había imaginado como el espectáculo gigante original de Brasil".

A su vez, el cantante insistió en que el film se rodara en el envolvente sistema de pantalla gigante IMAX, en el que fue estrenado en forma limitada en los Estados Unidos (las copias llegadas al Río de la Plata son, en cambio, versiones planas).

Por su parte, Scorsese debió enfrentar otro desafío que solamente cumplió a medias: el pedido de Keith Richards de que los filmaran sin que ellos se dieran cuenta, para mantener cierta espontaneidad. Se ha dicho ya que no era fácil ignorar las 18 cámaras que los rodearon a lo largo de las dos noches de rodaje, pero Richards asegura que la forma en que éstas fueron colocadas "les permitía olvidarse de ellas".

ATRACCIÓN. Scorsese confiesa estar fascinado por "estos cuatro sesentones que siguen jugando a ser adolescentes", y responde afirmativamente cuando se le pregunta si Mick Jagger lo invitó a integrar su círculo íntimo.

Con respecto a las críticas que Jagger habría dirigido a la película (en especial, al modelo de escenario), Scorsese no les concede demasiada importancia: "No importa quién es el que pone objeciones y a qué las pone. Lo que importa es el espíritu con el que se hacen las cosas. También yo me quejo siempre. Quejarse forma parte de todo el asunto. Si no me lamento, quiere decir que no me estoy divirtiendo".

Objeciones a un lado, Scorsese parece haber disfrutado realmente con el rodaje del film, y cuando se le pregunta cuánto importó en ello la presencia de la música, responde que se trató de un componente fundamental. "Mi cine está enraizado en la música", sostiene. "He estado oyendo música toda mi vida, y diversos tipos de música crean diversas atmósferas en mi mente, que yo luego traslado a imágenes y movimientos de cámara. A menudo elijo escuchar un tipo de música determinada mientras estoy pensando en una película. Por lo general voy a un hotel y me quedo cinco o seis días, generalmente sólo con el libreto, dibujando y trabajando las ideas que me sugiere la música. Puede ser muy diferente: clásica, jazz, rock (como en el caso de Calles peligrosas, Casino o Buenos muchachos). E incluso es más complicado todavía, porque a veces escucho la música en el lugar de filmación, para que el movimiento de cámara encaje perfectamente con el tiempo, el sonido, el ritmo de la música".

La elección de la música varía, naturalmente, según la película, reconoce Scorsese: para Casino también escuchó largamente a Bach, por ejemplo, y en Kundun el compositor Messiaen jugó un papel fundamental. Los Stones están en buena compañía: la de alguien que hace más de cuarenta años que los viene escuchando.

Enanos de jardín animando una boda

Después no quieren que digan que son unos niños grandes. Ronnie Wood, el guitarrista de los Rolling Stones, ha contratado a un grupo de enanos para actuar en la boda de su hija Leah, que tendrá lugar el próximo 21 de junio en Kingston- Thames, Surrey (sur de Inglaterra). Leah se casa con el productor televisivo Jack Macdonald, y el diarió británico The Sun asegura que los Rolling tocarán en la fiesta como regalo especial.

Lo de los enanos quiere ser una referencia a Sueño de una noche de verano de Shakespeare. Wood contrató a cinco de ellos para que se disfracen de gnomos y salten desde atrás de las plantas y los arbustos haciendo lo que hacen los gnomos: molestar a la gente, y robar bolsos y abrigos. Va a haber protestas políticamente correctas.

El adolescente sesentón que declara haber tenido suerte

Cuando James Kaplan, de la revista Parade, le preguntó recientemente a Mick Jagger cómo querría que lo recordaran, contraatacó con otra pregunta ("¿quieres decir, cuando esté muerto?"), y finalmente se negó a contestar. Con casi sesenta y cinco años, prefiere no hablar del tema, aunque también reconoce que hace varias décadas había dicho que si a los cuarenta años "seguía cantando Satisfaction se suicidaba", y aún lo sigue haciendo. Y no tiene intenciones de matarse.

Cuando se le pregunta acerca de la asombrosa permanencia de los Stones, Jagger la atribuye en gran medida a la suerte: "El lugar correcto, el momento correcto, las caras correctas. Y teníamos mucha confianza en lo que hacíamos, comparados con otra gente. Pensábamos: bueno, somos mejores que ellos. Son basura y les va bien".



No salgas a la calle sin ver más►
saber de qué se habla
Ciudades | Romper con las cadenas chatarra
Último Momento | Cuevas histórico
Internacional | Pánico mundial: petróleo a U$S 200
Ciudades | Detenido por el caso Pamela a psiquiatra
Economía | Se acelera suba en los costos de mantener un apartamento
Ranking de Noticias 
volver arriba
ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2008
Certifica Metric Medición de Tráfico Certifica.com
Powered by ANTELDATA Powered by ANTELDATA
Grupo de Diarios América Miembro de GDA, Grupo de Diarios de America