El presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, dijo que la apertura vista en China hacia el exterior luego del terremoto devastador de mayo fue ``un resultado indirecto de los Juegos Olímpicos´´ de Beijing.
China aceptó una gran cantidad de asistencia y ayuda internacionales luego del sismo del 12 de mayo en la provincia de Sichuán que mató al menos 69.000 personas.
Rogge predijo que las olimpiadas de agosto podrían ayudar a generar una mayor apertura y futuras reformas democráticas en China.
``Ustedes verán que los Juegos Olímpicos cambiarán a China´´, consideró en una entrevista difundida el sábado en la televisora nacional rumana TVR1.
Rogge estimó que las olimpiadas podrían contribuir al cambio en China porque los medios de comunicación asistirán y reportarán con libertad. ``Esto es algo revolucionario para China´´, indicó en la entrevista realizada en francés.
Consultado sobre la prohibición para que los participantes expresen sus opiniones, dijo que ``pedimos a los deportistas que no hagan declaraciones propagandísticas en los estadios, o en el podio´´. Esto no les impide manifestar sus puntos de vista políticos en otros lados, explicó.
``Si permitimos que algún atleta haga manifestaciones políticas en el estadio, se perderá el espíritu de los Juegos Olímpicos´´ porque entre los países participantes hay adversarios en guerras y en otro tipo de conflictos, añadió.
El presidente del COI aseguró que la organización de los juegos está casi lista y que la infraestructura está concluida. ``No puedo decir que no habrá problemas, pero soy optimista´´.
A la pregunta sobre los escándalos por consumo de sustancias prohibidas entre deportistas olímpicos, Rogge respondió que ``el dopaje es en el deporte lo que el crimen en la sociedad´´.
``Nunca desaparecerá del todo´´, agregó.
Rogge, elegido presidente del COI en el 2001, anunció que después de los Juegos de Beijing decidirá si contiende por la reelección.
AP