Mientras algunos camioneros aún aguardan para ingresar en la Aduana, el conflicto -lejos de distenderse, tras la flexibilización del paro- suma un nuevo elemento de crispación: gremio y autoridades discuten por los sueldos que perciben.
El paro en la Aduana cumplió ayer su cuarto día. Si bien es cierto que a partir de ayer a las siete de la mañana, la Asociación de Funcionarios Aduaneros (AFA) flexibilizó la medida, las pérdidas siguen sumando unos US$ 20 millones diarios.
Ello, pese a que la asamblea de AFA resolvió este jueves mantener el paro de las importaciones, mientras que hizo algunas concesiones a las exportaciones, habilitándolas entre las 7 y las 19 de ayer; las 7 y las 13 de hoy; y entre las 7 y las 11 del lunes, cuando se reunirá el gremio para definir el futuro del conflicto. La flexibilización del paro (que hasta el jueves había afectado a exportaciones e importaciones) parece insuficiente, como demostraban los camiones que aún esperaban por ingresar a la Aduana.
Aunque por razones distintas, el sector del transporte de carga también amenaza con iniciar su conflicto ante las demoras que sufre en la atención en Aduanas y en terminales privadas, donde se privilegia a los barcos, según acusan los camioneros. El paro en Aduanas sólo agudizó esa situación.
Las gremiales del transporte de carga habían anunciado el inicio de un cronograma de paros sorpresivos a partir de ayer. No contaban con que la medida de los aduaneros fuera a extenderse, por lo que pospusieron los paros. Los transportistas quieren ver si la situación se normaliza tras el fin del paro aduanero, afirmaron fuentes sindicales a El País.
Las gremiales de camioneros conformaron una comisión que evaluará el inicio del paro y que paralelamente negocia con las terminales privadas el mejoramiento de las condiciones de trabajo para evitar estas demoras. En ese marco, los transportistas mantuvieron ayer una reunión con representantes de la Terminal Cuenca del Plata y lo harán la semana que viene con la Dirección de Aduanas.
salarios. Para el gremio aduanero la distensión del conflicto era una buena "señal" al Ejecutivo, que propone para esta Rendición de Cuentas la fijación al salario de 2008 (más un 5% de ajuste) de los ingresos extraordinarios que perciben los trabajadores a partir de una tasa variable con que se gravan a las importaciones. Para los trabajadores como esto implica una grave pérdida salarial decidieron iniciar la paralización.
Las posibilidades de diálogo parecen diluirse tras la polémica entre los trabajadores y el director de Aduanas, Luis Salvo.
En un comunicado de ayer, los aduaneros acusaron a Salvo de "tergiversar la realidad". El jerarca había dicho a que el salario mínimo de un empleado aduanero es de $ 21.000, y que las remuneraciones de algunos otros llega a los $ 60.000. Salvo agregó que sus ingresos rondan entre $ 28.000 y $ 30.000.
El gremio replicó que son los funcionarios de "especial confianza" o los "para-aduaneros" los que perciben ingresos de hasta $ 60.000. La AFA dice que Salvo cobra $ 41.000 porque percibe "gastos confidenciales que superan ampliamente su salario".