J.S. / W.V.
Las ausencias de Henry Giménez y Jonathan Urretaviscaya en River Plate también parecen "brutales", como las del "Loco" y el Pollo", aunque más focalizadas en una faceta como la de la definición y menos incidentes en el funcionamiento colectivo del conjunto. Basta con decir que, con 5 y 2 goles, respectivamente, van 2º y 5º en la tabla de goleadores del Torneo Clausura. Con la falta de ambos River Plate pierde dos instrumentos atacantes desequilibrantes: las diagonales que mete el primero desde la derecha del ataque, y la aceleración y precisión en velocidad para encarar, por afuera o también hacia el medio del área rival, que tiene el segundo y que le permite cumplir una función esencial en la faz ofensiva, como es la del asistente que genera jugadas capaces de abrir defensas y terminar en goles.
La duda de River Plate sobre la forma física en la que retornará Robert Flores desde Oslo, es más profunda que la de Peñarol con Alcoba: es mayor el desgaste que debe realizar un enganche que un zaguero, sobre todo en un cuadro con el funcionamiento que quiere Carrasco, donde la velocidad, la explosión, la dinámica y el ida y vuelta ágil y constante, exigen a los jugadores una entrega y una frescura -física y mental- para las cuales es preciso que entren en el 100% de sus condiciones. Además, enganches no se encuentran a menudo en cualquier parte del mundo, y en el caso de los darseneros hay que convenir que Jorge Zambrana no apareció nunca en el nivel que tuvo en el Torneo Apertura.
Si bien es cierto que el "boom" de River Plate no perderá su condición de tal por más que no gane el Torneo Clausura, a esta altura del mismo, por un mero producto de las circunstancias, tiene la responsabilidad -y, por ende, la presión- de, por lo menos, ratificar todo lo hecho hasta ahora, siendo finalista; con eso cumple, mientras que si defecciona en la última fecha, su campaña se cerrará bajo una sombra. En ese sentido, pues, con referencia puntual al partido contra Juventud, la responsabilidad de los darseneros parece ser casi tan "pesada", como la de los aurinegros ante Rampla Jrs.
En cuando al rival, mientras River puede afrontar la dificultad de tener ante sí una defensa menos goleada que la de Rampla Jrs., Juventud parece haber venido de mayor a menor, incluyendo la renuncia del técnico Raúl Möller, al tiempo que Rampla ha venido de menos a más en forma notoria y, contando con la visceral y motivadora continuidad del "Ronco" López, logró la clasificación para la Liguilla, lo que "repotencia" su motivación, aunque no sea la misma del Torneo Apertura.
Con respecto al árbitro, Darío Ubríaco dirigió un solo partido de River Plate en la temporada 2007/2008: los darseneros 3-2 a Liverpool por el Torneo Apertura, el juez le cobró un penal a favor y no le mostró ninguna tarjeta roja.
Por último, donde radica la mayor desventaja de River Plate con respecto a Peñarol es en la incidencia del público: 6.000 personas en el Saroldi "juegan", pero no tienen la misma fuerza como para embotellar a Juventud en la misma medida que 25.000 hinchas aurinegros son capaces de hacerlo en el Centenario con Rampla Jrs.
En definitiva, de los puntos que tiene en común con Peñarol, mañana River Plate cuenta claramente a favor sólo con uno: la presión; del resto, una duda, dos ausencias y la cantidad de gente, son factores que los tiene en contra.
SEIS ESPEJOS
1 LAS AUSENCIAS
Las bajas de Giménez y Urretaviscaya afectan más a la definición que al juego de conjunto, pero son brutales como las de Omar Pérez y el "Pollo".
2 LA INTERROGANTE
En duda el nivel físico de Flores, no es fácil jugar de enganche en un equipo de "J.R." sin estar al 100% y Zambrana no ha sido el del Torneo Apertura.
3 LA PRESIÓN
Los darseneros no tienen la obligación del rival, de salir campeones, pero en el último partido cumplen, solo si son finalistas del Torneo Clausura.
4 EL ADVERSARIO
Juventud tiene una defensa menos vencida que la de Rampla Jrs.; sin embargo, no viene de menos a más, como el cuadro del "Ronco" López.
5 EL ÁRBITRO
Darío Ubríaco arbitró un solo partido de River Plate, que le ganó 3-2 a Liverpool, tuvo un penal a favor y ninguno de sus jugadores vio la tarjeta roja.
6 EL PÚBLICO
El apoyo de 6.000 personas en el Saroldi hará fuerza, pero es difícil que "empuje" al visitante contra su área, como 25.000 en el Centenario.