HENRY SEGURA
Las disculpas de la actriz llegaron tarde. Desde el jueves hay un verdadero ciber linchamiento de Sharon Stone por parte de los internautas chinos, con fuertes repercusiones políticas y comerciales.
Todo se disparó desde la alfombra roja de Cannes adonde la bella protagonista de Bajos instintos había llegado para organizar el acto en solidaridad con una organización estadounidense que lucha contra el Sida. El resultado fue verdaderamente espectacular porque consiguió una gran participación de sus colegas y ofrecimientos por demás generosos, como el recital personal de Madonna que se remató.
Pero el problema empezó enseguida, cuando aceptó darle una entrevista a un periodista de Hong Kong. "No estoy contenta por cómo los chinos están tratando a los tibetanos, porque creo que nadie debería ser cruel con otras personas", empezó diciendo en alusión a la represión militar de las manifestaciones tibetanas de marzo pasado. "Me preocupaba cómo debemos manejar el tema de las Olimpíadas, porque no están siendo agradables con el Dalai Lama, que es un muy buen amigo mío", agregó y enseguida hizo el disparo mortal: "Pero luego pasó este terremoto y todas estas cosas y pensé, ¿será el karma que cuando no eres agradable las cosas malas te pasan a ti?"
La asociación del terrible terremoto ocurrido el 12 de Mayo con un posible castigo por la política china empleada en el Tibet, obviamente no cayó nada bien. Pero vista la tormenta social que se desató en los medios, el gobierno chino adoptó una posición menos notoria. Con una conducta más contemplativa de lo esperable, el ministro de Asuntos Exteriores, Quin Gang, se limitó a declarar que "esperamos que como actriz estadounidense pueda contribuir a la confianza, comprensión y amistad entre nuestros dos pueblos".
Sus compatriotas, empero, ya habían convertido lo ocurrido en un problema muy grave, porque tocaba la sensibilidad a flor de piel que viven con la tragedia que día a día va aumentando su número de muertos y desaparecidos.
"Sólo tiene instinto animal" señala un internauta recordando el título de la película que le dio mayor gloria a la actriz, a la que otro agrega que solamente sabe "abrir sus piernas". En medio de las más de setecientas páginas de comentarios que llevaba registradas Sina.com, uno de los principales portales del país, se leen consideraciones parecidas: "sangre fría", "inhumana", "cruel", "enemigo común de los chinos", "psicótica", "loca" y "estúpida".
Las miles de reacciones personales tuvieron un efecto inmediato: el lanzamiento del boicot a las películas de Sharon Stone. En un país que ya venía estableciendo fuertes limitaciones a la circulación del cine de otros países, y en especial al producido en Hollywood, la idea prendió sin demasiados esfuerzos. Una de las mayores cadenas de salas cinematográficas del país, UME Cineplex, comunicó que no volverá a exhibir películas de la actriz, en un gesto que sigue cosechando adhesiones. Las cinco películas que tienen a la actriz en sus elencos y que en poco tiempo estarán estrenándose son las primeras víctimas de las medidas asumidas a escala social.
La dimensión e inmediatez de la tormenta se vio reflejada en otras reacciones comerciales. Las tiendas y productos de Christian Dior temieron formar parte del blanco de las campañas de boicot. Es que la famosa marca de ropa y cosméticos tiene en la actriz su imagen promocional. La gerencia de la firma en China lanzó el jueves un comunicado donde afirma: "lamentamos mucho lo que dijo Sharon Stone y no estamos de acuerdo en absoluto con sus palabras que fueron dichas de forma impulsiva. No apoyamos las declaraciones que dañan los sentimientos de los chinos". Ayer mismo ya no habían rastros de la coprotagonista de Gatúbela en la publicidad de la marca francesa.
Para intentar que las aguas volvieran a su curso, la actriz habló con el diario Beijing News donde comentó que "durante el transcurso de una entrevista hice comentarios inapropiados. Estoy tremendamente triste y pido perdón por el daño que haya podido crear a la población china".
No hay demasiados indicadores de que la situación pueda revertirse, al menos en lo inmediato. Como señalara uno de los internautas: "después de haber clavado un puñal en el corazón de los chinos, nadie puede perdonarla por ese error".
El tema fue instalado en Cannes
Los comentarios de Stone se originaron dentro de un entorno muy especial. Los participantes del Festival de Cannes parecieron entusiasmarse menos con las campañas de solidaridad con las víctimas de Sichuan que con otras peticiones de ayuda. Una de las estrellas del cine chino más conocidas, Zhang Ziyi (El tigre y el dragón, Héroe y 2046), que llevaba adelante una acción en favor de sus compatriotas, detectó que algo raro ocurría. "Me enojé como una loca. ¿Son locos?, les dije. Son personas bien vestidas, que quieren identificarse con la sociedad, pero no tienen ni idea de lo que está pasando en el mundo. ¡Es increíble!", repitió. Apenas consiguió llevarse a su país 144.000 dólares en donaciones.
Las paradojas de una trayectoria con altibajos
El 10 de marzo Sharon Stone cumplió sus 50 años. Todo el mundo lo recordó en homenaje a la belleza y sensualidad que sigue mostrando la actriz. Pero también fue una respuesta bastante natural al accionar que desde hace unos cuantos años ella viene realizando en favor de causas muy honorables.
Paradojalmente la fama de la artista viene asociada a películas que no cuentan con una gran actuación de su parte. Después de iniciarse bajo la batuta de Woody Allen con un pequeño papel en "Recuerdos", recurrió a su porte físico para imponerse con "Bajos instintos", que todo el mundo recuerda no por sus bondades cinematográficas. Pocos quizás mantengan en la memoria su candidatura al Oscar por "Casino", de Martin Scorsese, y muchísimos menos han visto la película que probablemente contenga su mejor actuación: "El todopoderoso", no estrenada comercialmente en Uruguay adonde llegó como producto residual del video.