DANIEL ROSA
- Desde afuera se nota que el ánimo no es el mejor. ¿Es tan así?
- Y... Después de haber perdido un clásico y de que en una semana se hayan perdido prácticamente todos los sueños que teníamos, el ánimo no puede ser bueno, pero está claro que no nos queda otra que levantarlo y terminar la temporada de la mejor manera posible.
- En estos días de asado y charlas, ¿qué conclusiones han sacado en el plantel?
- Que ya debemos olvidarnos de los que pasó tanto en la Libertadores como en el clásico y que mientras tengamos posibilidades matemáticas en el torneo local vamos a pelearla hasta el final, pero sabemos que ya no es lo mismo de antes, porque dejamos de depender de nosotros. Estamos en un proceso en el que cada uno intenta levantarle el ánimo al otro, aunque el que da ánimo tampoco se encuentre en su mejor estado.
- Usted llegó con grandes expectativas de llegar lejos en la Libertadores con Nacional. ¿Lo toma como un fracaso?
- No como un fracaso, pero sí estoy muy triste y no sólo por la Libertadores, sino también por la derrota en el clásico, pero voy a seguir brindándole lo mejor a Nacional, porque la gente me brindó un gran cariño.
- Se termina su contrato. ¿Le gustaría seguir en Nacional?
- No depende de mí, sino de Boca y de Nacional, pero es difícil porque la opción es muy alta. Si es por mí me quiero quedar, pero también sé que si no se me da la oportunidad, algún día voy a volver.
- ¿Es consciente que en Boca se le va a hacer difícil jugar?
- Claro, sé que va a ser muy complicado, pero también lo era antes y por eso elegí la opción de venir a Nacional para mostrarme en la Libertadores y me quedé contento porque tuve buenos partidos y lo más importante fue que logré una continuidad que en Boca no tenía. Desde ese punto de vista fue muy positiva mi llegada a Nacional y espero que eso también me abra algunas puertas, en Boca o en algún otro lado.
- ¿Con qué sensaciones se marchará de Nacional si no puede quedarse?
- Con las mejores, porque la gente me brindó un cariño muy grande, el grupo me trató en gran forma, hice amigos como el "Tuna" Fornaroli, Caballero, Cardacio... Y, además, Uruguay me pareció un país muy lindo para vivir. Desde el punto de vista humano no puedo pedir más. Lástima que en lo deportivo me vaya tan triste por no haber llegado más lejos en la Libertadores. Lo del Clausura todavía no lo descarto porque vamos a pelearla mientras tengamos chance.
- ¿Qué le pareció el fútbol uruguayo?
- No conocía mucho, pero no está muy lejos del fútbol argentino. De repente sí en dinámica, pero creo que el fútbol se está emparejando en todo el mundo.
- ¿Le sorprendió algo en especial?
- Por ahí la cantidad de casos de doping que se dieron, pero después es todo muy parecido a Argentina. De repente la mayor diferencia se da en el entorno de los partidos, aunque en el clásico sentí como si fuera a jugar un Boca-River. Por eso reitero que si no tengo la suerte de quedarme desearía volver a este club.