Las explicaciones que dio Arismendi sobre los datos de pobreza no dejaron satisfechos a los legisladores de la oposición. Reconoció que existe un problema por los precios de los alimentos, pero no que estos indicadores estén estancados.
Frustrado con las explicaciones y más preocupado que antes, el diputado colorado Washington Abdala se retiró ayer de la Comisión de Población y Desarrollo, a la que había convocado a la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, para explicar las cifras de pobreza e indigencia de 2007.
"Ella reconoce que hay una escalada de precios, pero no que hay un estancamiento en la indigencia y un enlentecimiento en la baja de la pobreza", explicó Abdala a El País. El diputado sostuvo que cifras divulgadas -26% la pobreza y 2% la indigencia en 2007 cuando en 2006 se situaron en 27,5% y 2,1%, respectivamente- "no le están dando bien al gobierno. Que uno de cada cuatro uruguayos sea pobre después de cuatros años de crecimiento es una complicación".
También afirmó que la ministra no respondió ninguna de las preguntas planteadas, sobre "cómo es posible que el Plan de Emergencia, que benefició al triple de la población indigente del país y en el que se gastaron US$ 200 millones, no haya logrado reducir la población indigente el año pasado" y sobre los resultados de "éxito cuantitativos y cualitativos de esos programas asistencialistas". El legislador dijo que durante el debate cada cual planteó su postura, pero que si bien se pueden tener valoraciones diferentes, los números "están ahí y dicen la verdad".
Abdala no va a interpelar a la ministra, pese a que reconoció que está "más preocupado que antes" y que se fue "frustrado" pues entiende que este gobierno tendría que haber aprovechado la expansión económica para revertir estas tendencias. "El escenario actual de precios relativos se agudizará y se me hace seguro que el incremento de alimentos y bebidas del año 2008 volverá a frustrar los aumentos nominales de ingresos de hogares indigentes", afirmó.
El diputado planteó que los resultados de la comparación de los datos de pobreza 2006 y 2007 "fueron inferiores a las expectativas creadas por las autoridades del gobierno sobre la sociedad civil acerca del impacto de su buque insignia, el Panes, y de la política de ingresos de los hogares". Para Abdala este es un tema grave para el Frente Amplio, que no puede estar satisfecho con que a mitad del cuarto año de gobierno "sólo 150.000 personas hayan emergido de la pobreza, con toda la bomba que le dieron al Panes, los recursos y hasta la creación de un ministerio".
Otro de los datos sobre los que se centró el planteo de Abdala fue la situación de la infancia, cuyas tasas específicas son superiores a las de los adultos y ancianos. "Sólo 20.000 de las 145.000 personas que emergieron de la condición de pobreza son niños y adolescentes", expresó el legislador en comisión.
A la salida de la reunión, Arismendi afirmó que entre 2005 y 2007 el PBI subió del 6,6% al 22,6% y que los índices de pobreza se abatieron en 20,1% al 2007. Sostuvo que desea "terminar con toda la pobreza" en el país, pero admitió que ello está vinculado a la evolución de la economía y a la generación de empleo. La ministra reconoció que hay una "tendencia fuerte" a la concentración de la riqueza en el país. Arismendi defendió el gasto social del gobierno.