MADRID | DANIEL BELTRÁN ROHR, CORRESPONSAL
El guardia civil Juan Manuel Piñuel Villalón tenía 41 años, estaba casado y era padre de un niño. Hacía dos meses que se encontraba apostado en la sede policial de Legutiano, en el País Vasco. Desde ayer es una nueva víctima atribuida a ETA.
Una furgoneta bomba estalló ayer, a eso de las tres de la mañana, junto al edificio de la Guardia Civil en esa localidad de la provincia vasca de Alava. Era una Citroen Berlingo que estaba cargada con entre 100 y 300 kilos de explosivos. La explosión mató a Piñuel, quien se encontraba en el pequeño edificio de vigilancia anexo al cuartel, que quedó totalmente destruido. Otros cuatro agentes -dos hombres y dos mujeres- resultaron heridos; tres de ellos debieron ser hospitalizados en Vitoria. "Se encuentran razonablemente bien", dijo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
El gobierno inculpó a ETA del atentado. Varias señales hay que permiten sostener esa hipótesis. La banda separatista vasca suele avisar telefónicamente cuando coloca bombas, salvo en el caso que lo haga cuando ataca sedes de la Guardia Civil. Además, las primeras pericias determinaron que se utilizó un método similar al del atentado en Durango a fines de agosto pasado, también a un cuartel y que dejó dos agentes heridos: los terroristas llegan, se bajan del vehículo cargado de explosivos, lo activan y huyen en otro coche.
En este caso, el otro vehículo fue un Peugeot 306 que abandonaron en un camino rural cercano. Éste -que había sido reportado como robado el pasado 14 de abril- también estaba cargado de explosivos, lo que hace presumir que los terroristas intentaron volarlo para no dejar huellas. Se considera que fue necesario un tercer coche para completar la huida.
También se supo que Piñuel, que estaba de guardia en el momento del atentado, se había comunicado con la central alertando de la presencia de la furgoneta. Esto reafirma la hipótesis de la detonación mediante un mecanismo de relojería.
masacre. Rubalcaba sostuvo ayer que ETA intentó "provocar una masacre". Ya que ese cuartel también funcionaba como alojamiento para varias familias de policías. Ahí vivían 29 personas, entre ellas cinco niños.
La explosión dejó un cráter de varios metros y apenas quedaron restos de la furgoneta empleada. A más de cien metros del estallido se encontró un trozo del motor.
Se estima que la célula de ETA que participó de este operativo es el comando Vizcaya, el más activo tras el fin de la última tregua con el gobierno español.
La banda terrorista lleva más de cuatro décadas de guerra contra el gobierno español en pos de la independencia del País Vasco. A ella se le atribuye la muerte de 822 personas. Unas 70 sedes policiales han sido atacadas.
ETA puso fin oficialmente en junio de 2007 a un cese al fuego permanente, que duró 15 meses, tras fracasar un diálogo con el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero en el interín, el 30 de diciembre de 2006, llevó a cabo un atentado en Barajas que causó la muerte de dos ecuatorianos.
Desde el fin oficial de la tregua, ETA llevó a cabo una veintena de atentados que le habían costado la vida a tres personas: dos guardia civiles españoles en Francia, el pasado 1° de diciembre, y al ex concejal socialista de Mondragón (País Vasco), Isaías Carrasco, el 7 de marzo pasado. Piñuel, quien recientemente había pedido traslado a Málaga para estar junto con su familia, es una nueva cruz en ese listado.
Clase política española condenó de manera unánime el atentado
madrid El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, compareció ayer en la tarde en el Congreso de los Diputados esta tarde, para condenar "el cobarde, miserable y criminal atentado que ha realizado ETA", y enviar al mismo tiempo sus condolencias a los familiares de Juan Manuel Piñuel Villalón.
"La democracia se impondrá al terror, la libertad vencerá al fanatismo asesino, aseguro que el peso de la Ley y la justicia del Estado de Derecho hará rendir cuentas a quienes han cometido esta barbarie", manifestó; luego añadió: "Puedo y debe agradecer a todos los grupos de la Cámara la condena unánime al atentado y el respaldo que esta mañana (por ayer) han trasladado a la ciudadanía. Mi agradecimiento más profundo, porque quien lucha contra cualquier tipo de criminalidad con el Gobierno al frente se hacen más fuertes y ETA más débil, su final estará más cerca", concluyó.
Tras las palabras del Jefe del Ejecutivo, el líder del Partido Popular (PP, el mayor de oposición), Mariano Rajoy, también habló y dejó de lado, al menos por el episodio de ayer, el encono que caracterizó la rispidez entre ambos de la legislatura anterior: "Señor Zapatero, en enero de 2007 en esta misma Cámara, le dije que si las cosas se ponían feas, cuando haya que apretar los dientes, se apagaran las luces de la fiesta, yo estaría a su lado. Hoy me reafirmo porque queremos derrotar a ETA y recuperar la libertad. Le ofrezco mi apoyo". corresponsal
15 años de prisión a ex jefe
El ex jefe militar de la organización separatista armada vasca ETA, Juan Ibon Fernández Iradi, alias "Susper", fue con-denado ayer en París a 15 años de reclusión y prohibición definitiva de entrada en territorio francés por un tribunal especializado en cuestiones de terrorismo. Otros cuatro sospechosos que también estaban acusados de pertenecer a la banda, recibieron penas de entre cinco y doce años de cárcel. Tras el veredicto, los acusados entonaron el "Euskal Gudarriak", el canto de guerra. afp