DANIEL ISGLEAS
Los líderes de la oposición le comunicaron ayer al canciller Gonzalo Fernández que se oponen a que Uruguay adhiera a la Unión de Naciones del Sur (Unasur), un nuevo bloque regional que verá la luz a fin de mes en Quito, Ecuador.
La oposición teme que la Unasur derive en la integración del país a una alianza militar, y así se lo plantearon al ministro los representantes del Partido Nacional, Jorge Larrañaga y Luis Alberto Lacalle, del Partido Colorado, Julio María Sanguinetti, y del Partido Independiente, Pablo Mieres, quienes fueron convocados ayer al Palacio Santos para una ronda informativa.
Pese a disentir con la idea de sumarse a la Unasur teniendo en cuenta la serie de organismos regionales que existe, como el Mercosur, Aladi o el Grupo de Rio, la oposición acepta que Uruguay firme su adhesión si todos los países de América del Sur lo hacen.
Pero se le pidió a Fernández que en vez de ponerse énfasis en conformar otro organismo, se trate de acentuar la presencia de Uruguay en el Mercosur y hacer cumplir sus compromisos vigentes.
En cada una de las reuniones, Fernández se empeñó en negar que la Unasur devenga en un acuerdo de defensa, dijeron a El País participantes de la ronda. Por ejemplo, el ministro les dijo que oficialmente no se ha concretado un planteamiento de Brasil para que Uruguay se sume a un organismo coordinador de la defensa regional. Les explicó que no supondría una coordinación de los Ejércitos de los países sino que sería un ámbito para analizar hipótesis de conflictos posibles en la región, dijeron los informantes.
Todos compartieron la mayor sintonía con Estados Unidos en materia de acuerdos comerciales, dado que se entiende que los beneficios se verán en el próximo período de gobierno.
Fernández les entregó a los líderes el texto de un acuerdo sobre ciencia y tecnología que suscribió hace una semana en Washington en el marco de las reuniones que mantuvo con funcionarios estadounidenses por el acuerdo TIFA.
Los dirigentes le pidieron una pronta aprobación parlamentaria del TIFA, porque da marco a alguno de los convenios recientemente firmados por el gobierno con Estados Unidos.
Por su parte, Sanguinetti reiteró que "siempre" ha sido contrario a la creación del Unasur, aunque admitió que Uruguay no debe marginarse. "No es una buen idea aunque la entendemos", dijo el ex presidente tras la reunión con el canciller.
Lacalle, en tanto, calificó de "acertado" el planteo realizado en cuanto a mejorar el relacionamiento con Paraguay, y dijo que "se va avanzando en cosas concretas que me parecen muy buenas para Uruguay".
Mieres, por su parte, afirmó al terminar la reunión que tampoco comparte la firma de la constitución de la Unasur, y menos que pueda acordarse una integración a un órgano de defensa continental.
Larrañaga, a su turno, destacó como positivo que el canciller informe a los partidos sobre el estado de las relaciones con Estados Unidos. Precisó que institucionalmente, el Partido Nacional "no dará una respuesta" al gobierno sobre la Unasur.
Sumarse a la Unasur "es generar más burocracia, en forma innecesaria, y más donde hay enormes problemas de sinceramiento en el Mercosur", definió Larrañaga.
Hubo coincidencias con Fernández en cuanto a que hay que terminar con la hegemonía de Brasil y Argentina en el bloque regional. El Mercosur "es la integración que debemos defender", subrayó Larrañaga.
El texto del tratado de incorporación al Unasur se enviará al Parlamento, y allí se verán las discrepancias.
Nin a cumbre regional
La alianza regional de países conocida como Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) se constituirá el día 23 de este mes en Brasilia, donde sus representantes firmarán los protocolos constitutivos. El nuevo organismo de integración tendrá una sede permanente en Quito, Ecuador, a propuesta del presidente de ese país, Rafael Correa. El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa asistirá a la cumbre. Unasur está formada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Surinam y Guyana. Según su sitio web, Unasur "busca el desarrollo de un espacio integrado en lo político, social, cultural, económico, financiero, ambiental y en la infraestructura".
Partidos valoran la actitud del canciller
Las fuerzas políticas de oposición perciben un clima positivo tras la ronda de diálogo con el canciller Gonzalo Fernández. "Desde que asumió el canciller se retomó el diálogo y estamos caminando hacia una política de Estado", sostuvo el ex presidente colorado Julio María Sanguinetti. De todos modos, Sanguinetti aclaró que eso no quiere decir que tengan las mismas opiniones en todos los temas. Por su parte, el ex presidente blanco Luis Alberto Lacalle trasmitió a Fernández que estas reuniones suponen "un cambio muy positivo en la conducción de la política exterior", lo cual "antes no ocurría", en referencia a la gestión del ex canciller Reinaldo Gargano. En tanto, el senador Jorge Larrañaga consignó que es irónico que el canciller lo invite a una reunión, mientras que el presidente Tabaré Vázquez "no nos recibió". Pero valoró el diálogo con el ministro de Exteriores y la consulta en aspectos sustanciales de la política exterior del país como las relaciones con Estados Unidos y en la región.