E. BARRENECHE / E. DELGADO
El uso de slots en eventual infracción aduanera que arrendó la IMM, será investigado por la Justicia Penal. El Municipio comprará 100 slots y terminará con el alquiler de esas máquinas decidido bajo la gestión de Bengoa en casinos municipales.
A pedido de la fiscal Olga Carballo y del edil colorado Carlos García, la jueza Fanny Canessa abrirá un presumario, para investigar el uso en casinos municipales de tragamonedas en tránsito a zonas francas.
Tres empresas arrendaron dichos slots -que por estar en tránsito no podían ser usados en Uruguay- a la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM). La investigación se centrará en principio en Aduanas, y en las empresas que utilizaron esas tragamonedas y las arrendaron a la comuna capitalina.
El expediente sobre irregularidades en los casinos municipales durante el período 2000-2005, por el que fueron procesados con prisión el ex director de Casinos del Estado, Juan Carlos Bengoa; el ex director de Loterías y Quinielas, Orestes González, y otras tres personas, está a estudio del Tribunal de Apelaciones de 1° Turno, que definirá si ratifica los procesamientos o los revoca.
Peritas. En el informe que las contadoras del Instituto Técnico Forense, Elida Pardo y Paula Barbagelata, entregaron a Canessa, señalan que "de la información recibida de la Dirección Nacional de Aduanas, relativa a los trámites de importación de máquinas de slots por las diferentes empresas proveedoras, pudo constatarse que amén de las ingresadas en forma definitiva a nuestra plaza, existía un importante número de ellas cuyo ingreso se denominó en régimen de tránsito".
Debido a ello, las peritas requirieron a Aduanas que informe "acerca de lo que específicamente constituía el régimen de tránsito y cuál era el destino actual de dichas máquinas".
"Ello por cuanto emanaba de la información que algunas de tales mercaderías permanecían en el citado estado de tránsito desde el año 2003", sostiene el informe.
Aduanas aún no envió esa información a la Justicia. Fuentes del organismo dijeron a El País que un grupo de técnicos estudia si de esos slots se hicieron las operaciones de importación respectivas. Las tragamonedas habrían ingresado por el aeropuerto de Carrasco, añadieron las fuentes.
Ruptura. En tanto, la IMM adquirirá en breve 100 tragamonedas, lo cual representa una ruptura con la política de arrendamiento de slots impulsada por Bengoa, cuando dirigía los casinos municipales.
"Ya se inició el pedido de compras de slots. Enseguida se va a hacer un llamado a licitación", dijo a El País el gerente general de los casinos municipales, Hugo Gandoglia.
El llamado se enmarca dentro de la política implementada por el intendente Ricardo Ehrlich para bajar los gastos de estas reparticiones.
Gandoglia afirmó, además, que la comuna instrumentó medidas de abatimiento de costos para equilibrar los números de los casinos municipales y aplicó reestructuras de los recursos humanos que llevaron a que "existan mejorías" financieras.
El prosecretario general de la IMM, Jorge Rodríguez, dijo a El País que la tendencia es que el Municipio compre cada vez más tragamonedas para los casinos municipales. Al final del próximo año, "la mayoría de los slots en las salas comunales serán propiedad de la Intendencia y una parte minoritaria serán alquilados", aseguró.
Según el informe de las contadoras del ITF, las pérdidas de los casinos municipales en el período 2000-2005 ascendieron a US$ 13.077.510.
Durante la primer intendencia de Arana (1995-2000) esos casinos registraron ganancias por US$ 15.691.588,65, expresaron las peritas en su informe.
Ehrlich: los casinos de la IMM "son superavitarios"
El intendente Ricardo Ehrlich (MPP) dijo ayer a radio Sarandí que los casinos municipales "son superavitarios" y que darán los detalles sobre esos negocios la semana que viene.
Desde mediados del año pasado, el jefe comunal sostiene que las medidas implementadas llevaban a un equilibrio financiero de dichas salas comunales. A fines de 2007, al salir de una comisión general en la Junta Departamental, Ehrlich advirtió que las cuentas de los casinos terminarían con ganancias y expresó que estas oscilarían entre un 3% y un 5%.
Según el Municipio, esta mejora de la recaudación se debe a medidas como el retiro incentivado de 120 funcionarios; el cierre de las salas del Hotel Oceanía que daban pérdidas; la corrección de contratos con arrendadoras de slots y una nueva programación de los juegos de azar.
Estadísticas enviadas por la Intendencia capitalina a la Junta Departamental a fines del año pasado señalan que el déficit de US$ 15 millones de los casinos municipales durante la gestión de Juan Carlos Bengoa (2000-2005) se redujo paulatinamente en los últimos tres años. En el año 2000, la diferencia entre los egresos y los ingresos en los casinos de la Intendencia fue de $ 24.575.000, en 2001 de $ 45.604.000, en 2002 de $ 41.594.000, en 2003 de $ 32.700.000 y en 2004 de $ 144.797.000.
En 2005, durante el primer año de la actual administración municipal, las pérdidas por los casinos representaron $ 34.041.000, y al año siguiente, en 2006, las diferencias entre los ingresos y egresos cayó a $ 24.402.000. Los números de 2007 serán suministrados a la Junta Departamental en el próximo mes, en el marco de la Rendición de Cuentas de la Intendencia. Sin embargo, ya se sabe que los ingresos brutos de los casinos municipales descendieron un 7,3% en términos reales en 2007 en comparación con 2006. La Intendencia alega que los gastos también bajaron en el último año.
Contratos llamativos
Las peritas del Poder Judicial, Elida Pardo y Paula Barbagelata, subrayaron en un informe enviado a la jueza penal Fanny Canessa un elemento clave en los negocios de arrendamientos de las maquinitas: dos días antes de remitir las actuaciones al Tribunal de Cuentas para su análisis, la administración frenteamplista ya había firmado los contratos con las empresas proveedoras de tragamonedas.
También llamaron "la atención" de las peritas varias cláusulas de estos contratos: "no surge fundamento o explicación alguna de la razón de tan extenso plazo (66 meses)" que excede el período de gobierno de Mariano Arana; los mismos carecen de cláusulas de rescisión (ello hace que el contrato deba cumplirse hasta el final del plazo) y la Intendencia se encarga del cuidado de las máquinas.
Además, las peritas señalaron otras fallas estructurales de los contratos, como que las partes no constituyen domicilio ni se estipula cláusula de mora; no se establecen las obligaciones respecto a las campañas publicitarias comprometidas entre ambas partes y no se menciona la obra de refacción en el Casino Parque Hotel que se edificó con "donaciones" hechas por proveedores de los slots.
En 2003, el Tribunal de Cuentas cuestionó a la administración Arana por firmar los contratos sin fundamentar "debidamente las razones de exclusividad alegadas"; los argumentos de urgencia esgrimidos por la IMM "no encuadrarían" en las estipuladas por las normas y que en el ejercicio 2002 la comuna habría efectuado pagos "sin haber sido intervenidos" por el organismo de contralor.