Buscan a un sospechoso por el asesinato de Pamela Silva

2008-05-06 00:00:00 300x300

Maldonado | Marcelo gallardo

La Policía va tras un sospechoso por el crimen de Pamela Silva. La llamada que hizo la niña al 911 reveló, además del momento de te nsión y miedo que vivió antes de su muerte, que su matador la seguía mientras hacía el camino de vuelta a casa.

A las 3.41 de la madrugada del domingo la voz trémula de Pamela hizo un primer llamado desesperado. Tres minutos después volvía a intentarlo, tal como consigna la grabación de las llamadas a la que accedió El País. En ese momento Pamela estaba sobre la rotonda de Villa Delia, a unos 550 metros de su casa y casi a un kilómetro del salón de baile del complejo "El Castillo".

Ahora, los investigadores policiales creen que estas llamadas precipitaron el ataque, ya que probablemente fueron advertidas por el homicida. El celular fue hallado junto al cuerpo sin vida de la niña.

Después se sabría que Pamela se había quedado sin crédito y que por ello no pudo completar la comunicación.

Por la forma en que la niña alcanzó a describir la situación -"hay un señor que me está persiguiendo hace hora"- los investigadores creen que se trataba de un desconocido.

Hasta el momento la única pista firme fue proporcionada por una agente policial que identificó a un individuo con varios antecedentes penales saliendo de unos matorrales cercanos al sitio donde fue hallado el cuerpo de Pamela. Contra este hombre se libró ayer una orden de captura.

Pistas. La madre de Pamela sintió ruidos en la casa cerca de las 23.30 del sábado. Cuando preguntó, la niña le respondió que iba al baño. Hasta entonces Pamela estaba en su casa.

Las investigaciones policiales han descartado que la familia esté de algún modo involucrada en el crimen.

Se cree que de algún modo consiguió escaparse para ir al baile en el complejo "El Castillo". En la casa no le habían dado permiso para ir. No se hallaron puertas o ventanas forzadas que indiquen que la niña fuera sacada por la fuerza de la casa, sino que salió por sus propios medios. Sin embargo, nadie la ubica en el salón, ni siquiera en el Interior del complejo. Ello pone en duda que la niña haya conseguido entrar al baile que, como se informara ya, no era autorizado para menores de edad.

Estas incertidumbres conducen a que no se halla podido precisar qué hizo Pamela entre la medianoche y las 3.30 de la madrugada. De hecho, cuando llamó a la central montevideana del 911 iba camino a su casa. Ello se sabe debido a que el operador del servicio 911 le preguntó a la niña "¿Dónde está usted?". Pamela intentó explicarlo, pero al menos una palabra se volvió inaudible, lo único que se oyó fue "Villa Delia", una referencia que puede asociarse a la rotonda en ese lugar.

El cuerpo de Pamela fue hallado por un vecino recién a las 7 de la mañana del domingo, en un predio frente al complejo Covipam, donde residía con su familia. Había sido ultimada a golpes, probablemente con piedras halladas en el sitio, y luego el homicida le clavó en el rostro una afilada rama de eucalipto de 22 centímetros de largo.

No se sabe aún si la niña fue muerta allí, aunque las abundantes manchas de sangre encontradas y sus pertenencias, como el celular, llevan a concluir que aquél fue el lugar del crimen. Toda esa zona fue ampliamente rastrillada por los investigadores, incluso el propio jefe de Policía, Eduardo Martínez, recorrió el lugar en busca de pistas junto al coordinador de la Jefatura.

De la veintena de personas que fueron indagadas, incluida la familia de Pamela, pocos elementos han servido hasta ahora a la Policía. Sin embargo, con el correr de las horas comenzaron a aparecer testimonios de vecinos de la zona que aseguran haber escuchado algo, o recuerdan el ladrido de los perros. Tal el caso de un grupo de niños que por esas horas participaba en un pijama-party y que aseguran haber escuchado un grito. En el momento no le concedieron importancia.

Entre los procedimientos que la Jefatura viene haciendo sin descanso desde las primeras horas del domingo, se indagó a un hombre que reside en un monte cercano al descampado donde se halló el cuerpo. En la precaria vivienda de este hombre los efectivos policiales confiscaron varias prendas de vestir que ahora son sometidas a pericias técnicas.

También buscan a un malabarista que actuaba en una esquina de la ciudad y que, luego del crimen, desapareció de los lugares que solía frecuentar. La Policía mantiene en reserva las razones por la que este individuo es buscado.

De momento, la pista más firme parece ser la que encamina la búsqueda del sujeto con varios antecedentes que fue visto merodeando por una funcionaria policial.

Paralelamente a la búsqueda de este sospechoso, los laboratorios de Policía Técnica analizan muestras de cabellos recogidas de las uñas de la niña. Sobre estos cabellos se harán estudios de ADN para cotejarlos más adelante con él o los sospechosos. Otro extremo que las pericias deberán determinar es si existió, como otros signos parecen indicar, violencia sexual contra la niña. Parece claro que Pamela intentó defenderse de su agresor, pero no se estableció si efectivamente llegó a consumar la violación.

Mientras la investigación se desarrollaba, ayer de mañana le dieron sepultura a los restos de Pamela Silva en el cementerio de la ciudad de Maldonado. Además de familiares y amigos de los padres de Pamela, gran cantidad de obreros de la construcción, compañeros del padrastro de la niña, dejaron sus tareas para acompañar a esta familia fernandina.

Atienden el shock de los compañeros de escuela

Los compañeros de escuela de Pamela Silva aún están bajo shock. Hoy dos psicólogos van a la escuela de Cerro Pelado para trabajar con los chicos, abordar el caso Pamela y tratar de manejar sus temores.

Los niños fueron interrogados por psicólogos de la Policía de Maldonado, en el marco de las investigaciones que procuraban armar el rompecabezas del entorno de la niña. Los investigadores procuraban saber, por ejemplo, si la concurrencia a un baile como el de "El Castillo" era algo común entre ellos, algo que los chicos negaron. También se buscaban indicios sobre personas con las que la Pamela pudo haber estado en contacto.

Las autoridades de Primaria advirtieron empero que sería extremadamente difícil reanudar las clases luego del incidente. Hoy los psicólogos comenzarán a charlar con los escolares para superar la situación.

Las dos llamadas de Pamela al 911

Primera llamada

Pamela: "Hola. Hay un señor que me está persiguiendo hace hora. Me está persiguiendo".

Operador: "¿Dónde ésta usted?".

Pamela: "Estoy acá (inaudible) Villa Delia"

Pitido (se cortó)

Segunda llamada, segundos después.

Pamela: "Hola, hola, ¿me escucha?".

Y se corta otra vez.

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