"Abrimos un expediente para investigar qué ocurrió con la llamada al 911", señaló la ministra del Interior, Daisy Tourné.
Ayer, lectores de El País Digital se preguntaban sobre la actuación de ese servicio en el caso de Pamela Silva. ¿Devolvieron la llamada intentando ver que sucedía a Pamela? ¿A qué responde que se cobre esa comunicación? ¿Por qué hay que digitar desde un celular la característica de la localidad?, eran algunas de las interrogantes plasmadas en los comentarios.
Ayer, Tourné reconoció que el sistema de emergencias aún no está tecnológicamente capacitado para responder llamadas a nivel nacional. "Por ese motivo estoy viajando a China, para visitar una ciudad que tiene el tamaño de Uruguay y ver cómo funciona allí el sistema", explicó Tourné.
El Ministerio del Interior adquirió tecnología vendida por una corporación china que permitirá renovar el Sistema de Emergencias Policiales 911. "En este momento se está reacondicionando un piso en el anexo que será la central", señaló Tourné, refiriéndose al edificio ubicado por Julio Herrera y Obes, frente a la sede ministerial, donde funciona la Dirección de Servicios Sociales de la cartera.
SATURADO. La línea 911 está concebida sólo para "casos de emergencias que requieran la presencia inmediata de la Policía o Bomberos", según la información publicada en la web del Ministerio del Interior. Las indicaciones a la población señalan que el usuario tiene que informar "desde qué número telefónico" llama.
"Esto es fundamental para que el operador pueda enviar rápidamente una respuesta efectiva. Sabemos que una emergencia implica una situación crítica, pero intente conservar la calma para que el operador pueda conocer qué ocurre y dónde, rápidamente", se indica en las instrucciones.
Los últimos datos disponibles indican que casi la totalidad de los llamados que se realizan a esa línea no son situaciones de emergencia.
En mayo del año pasado el servicio 911 atendió 400.000 llamadas, en junio 480.000 y en julio llegó a 530.000: 17.000 por día. Sin embargo el 96% no correspondían al 911; no ameritaban la intervención policial. Las consultas referían a temas como fechas de cobro de pasividades, servicios de celular y farmacias de turno.