DANIEL ROSA
Cuando se abrió la puerta del camarín local del Parque Central la sensación de derrota era mucho más grande que el 2-1 que Tacuarembó recién le había asestado a Nacional. Es que, más allá de la confianza que haya en el plantel, se es consciente que ya no sólo está complicado el futuro en la Copa Libertadores, sino también en el Clausura.
"Es duro perder, porque a nadie le gusta, pero vamos a salir adelante porque hay un grupo humano muy bueno, que sabe asumir sus errores y los corrige. Lamentablemente si mañana (hoy) no se da un resultado (que gane Defensor) ya no dependemos de nosotros mismos, pero debemos seguir dando la cara y mirando al futuro. Recién al final de la temporada veremos lo que pasa", dijo Richard Morales.
"Todos queríamos que el partido saliera redondo y no ocurrió porque nos encontramos con un rival muy bien parado en la cancha, que además aprovechó las oportunidades de gol que tuvo. Nosotros tuvimos 20 ocasiones y no pudimos concretarlas. Eso y la mala suerte de haber fallado el penal nos hace sufrir, pero hay que mirar hacia adelante y no en lo que ocurrió", dijo el "Chengue", quien confesó que estuvo a punto de no jugar porque, además de haber tenido 40 grados de fiebre antes del encuentro, la idea era darle descanso. "No arriesgué nada. Tenía un poquito de molestia en la rodilla y por precaución si las cosas marchaban bien no iba a jugar, pero tuve que entrar y por suerte no tuve ningún problema". Reconoció que le pidió al técnico para jugar. "Le había dicho a Pelusso que quería estar, pero él es el entrenador y quien decide. De mi parte lo hice tratando de buscar siempre lo mejor para el equipo".
Martín Ligüera, que en la intimidad del vestuario había recibido el apoyo de sus compañeros por el penal fallado, pidió disculpas y prefirió no hablar.
El rostro de Gerardo Pelusso estaba tan apagado como su voz al momento de explicar lo ocurrido. "Estoy muy amargado por esta derrota. Realmente fue una tarde fatal la nuestra". Confesó que la rotación "hubo que hacerla en algunas casos porque no había más alternativa, porque la verdad que ahora sí el equipo ha sentido el esfuerzo, y en otros también viendo la parte reglamentaria".
El técnico admitió que el penal fallado por Ligüera fue "clave en el desarrollo del juego, porque nos hubiéramos puesto 2-2, faltaban 20 minutos para finalizar el partido y ellos tenían un hombre menos, por lo que había tiempo como para dar vuelta el resultado. Esa jugada fue un golpe duro desde el punto de vista psicológico".
La semana más importante del año para Nacional la empieza con la derrota calando los huesos.
Se piensa en Sao Paulo y no en el clásico
Del clásico ni se habla. Los futbolistas tricolores aseguran que, pese a la importancia de ese partido -más aún luego del resultado de ayer-, lo primero es pensar en Sao Paulo, al que debe vencer el miércoles en Morumbí, o al menos empatar 1-1, para clasificar a los cuartos de final de la Copa Libertadores. A propósito de ese encuentro, Mauricio Larriera (asistente técnico de Pelusso) aseguró que aún no tienen claro cuál será la formación. Hoy el plantel volverá a entrenar a las 11 de la mañana a Los Céspedes y allí se verá la recuperación de algunos futbolistas, especialmente de Richard y Oscar Morales. También en esta jornada se definirá la lista de 18 futbolistas que viajarán mañana hacia Brasil, aunque Larriera admitió que seguramente serán los mismos que estuvieron a la orden para el encuentro de ida disputado el pasado miércoles.