El pedido de extradición del militar retirado Jorge Tróccoli, salió en tiempo en forma de la Suprema Corte de Justicia, pero a la justicia italiana se entregó 8 días tarde, cuando ya había vencido el plazo de presentación.
Según informa un comunicado de prensa de la SCJ, el pedido de trámite de extradición, llegó, enviado por el Dr. Luis Charles, el 13 de febrero.
El 14 de febrero se solicitó presupuesto para realizar las traducciones correspondientes al idioma italiano (requisito necesario de acuerdo con el tratado que rige en la materia), compareciendo cuatro traductoras entre las cuales se escogió una de las ofertas.
Ahí comenzó a dilatarse el trámite, ya que hubo varias instancias en las cuáles la traductora escogida, y otra que fue elegida luego, tardaron en entregar la documentación traducida. El 12 y el 13 de marzo las traductoras entregaron el producto de sus respectivos trabajos.
Según informa la SCJ, el día 12 de marzo se comunicó telefónicamente a la oficina encargada de asuntos jurídicos del Ministerio de Relaciones Exteriores que al día siguiente se enviaría el exhorto, solicitando se dispusiese de una valija especial para que pudiese ser enviado a Italia con la premura que ameritaba el plazo pendiente.
El día viernes 14 de marzo, según informa el comunicado, un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó verbalmente a la Suprema Corte de Justicia el envío de la documentación a Italia.
Pero de acuerdo con la información remitida a través de Interpol al Dr. Luis Charles, la Embajada uruguaya en Italia recién entregó documentación a la Corte de Apelación de Salerno el día 31 de marzo. Los noventa días de plazo para requerir la extradición se vencían el 23 de marzo.
El comunicado termina diciendo que "se desconoce lo ocurrido en razón de que se trata de actividades cumplidas por oficinas del Estado que no integran el Poder Judicial uruguayo", refiriéndose a la Cancillería uruguaya que ahora acarrea la responsabilidad de no entregar el exhorto en tiempo y forma.