Una mujer baleada, otra con un fuerte golpe en la cabeza, una casa incendiada. Un hombre se suicidó, otro está prófugo, un tercero es procesado sin prisión. En un solo día, convergieron tres situaciones que tienen por común denominador la violencia doméstica.
Ayer al mediodía, en una casa en Piedras Blancas, un hombre de 51 años baleó a una mujer. Cuando, poco después, llegó la Policía al hogar en Leandro Gómez y Homero, el hombre se encerró en el baño con su hijo de 16 años. Finalmente el joven fue liberado y el hombre se disparó un tiro en la boca. Él falleció, ella fue internada en estado grave.
Un hombre de 27 años fue procesado sin prisión por el delito de "incendio", tras un proceso en el que se lo halló culpable de un incendio en 2006, en una vivienda en la ciudad de Santa Lucía. El fuego causó pérdidas totales en el mobiliario y otros efectos, propiedad de una mujer con la que mantenía entonces una relación sentimental.
Mientras, la Policía seguía buscando intensamente a un hombre que huyó tras golpear en la cabeza con un leño a su pareja. El episodio ocurrió en Costa Azul (Canelones) en un hogar de ancianos ubicado en la calle Rivera entre Alfonsina Storni y Delmira Agustini, a media cuadra de la plazoleta "Líber Seregni". Allí vive María Isabel González Fernández (50) quien tiene a su cargo el cuidado de diez adultos mayores que residen en la casa.
Desde hace un año y medio, González comenzó una relación sentimental con un hombre y decidieron convivir. Era una pareja considerada ejemplar: iban a todos lados juntos, se veían muy compañeros y la relación fue descrita como "de película" por allegados a los que consultó la Policía.
Sin embargo, en la noche del martes, la hija de Isabel la encontró en la cama, agonizante, con una profunda herida en la cabeza; ni rastros del hombre. Bajo de la cama había un rolo con sangre y cabellos que serían de la víctima. De inmediato se pidió una orden de captura y el cierre de fronteras contra el prófugo, sobre el que pesaba una requisitoria pendiente desde el año 2005. La mujer no conocía ese pasado de su pareja.