El dólar subió por tercer día consecutivo, volvió a cotizar por encima de los $ 20 mientras operadores y analistas entienden que el efecto "expectativas" no debería durar mucho más sobre el mercado cambiario.
El dólar interbancario subió ayer 0,64% cerrando la jornada en $ 20,115. Al influjo de los anuncios del equipo económico de la semana pasada el interbancario se ubicó nuevamente por encima los $ 20 luego que el 10 de abril perforara esa barrera.
Desde el jueves el dólar acumula una suba de 2,68%. Ese día el ministro de Economía, Danilo Astori, anunció la suba de los encajes bancarios y que se abrirá la posibilidad de pagar impuestos y aportes e integrar letras en Unidades Indexadas con dólares.
Ese día los bancos privados reaccionaron y casi sin compras del Banco República llevaron al dólar a la suba. El viernes y ayer las compras del banco estatal presionaron hacia arriba a un mercado donde los privados siguen operando en la misma dirección.
El viernes el dólar acarició los $ 20 cerrando en $ 19,987. Ayer, en las primeras operaciones del día los privados ya realizaban operaciones entre $ 20,05 y $ 20,15.
Operadores financieros dijeron a El País que la mayor parte de las compras por más de US$ 20 millones las realizó el República, que llegó a comprar a $ 20,15 aunque el grueso de la oferta se ubicó en $ 20,10.
Las compras de divisas a través de la Bolsa Electrónica de Valores fueron por US$ 14,9 millones mientras se operaron US$ 6,4 millones a través de los corredores.
Con la tercera suba consecutiva -algo que no pasaba desde la segunda semana de marzo- se achicó aún más la depreciación del dólar en abril (1,13%) y en el año (6,66%).
El República subió 10 centésimos la pizarra cerrando a $ 19,85 la compra y $ 20,45 la venta, acumulando un alza de 50 centésimos desde el jueves.
shock. Operadores y analistas ya especulan hasta cuándo durará esta suba. El economista de Deloitte, Pablo Rosselli, dijo en radio El Espectador que la suba del dólar tiene "algo de expectativas" luego que el gobierno diera una "señal importante de que está preocupado" por la caída de la divisa.
Al retirar liquidez vía suba de encajes y no de la emisión de letras, el gobierno obtiene un "espacio -aunque no muy grande- para comprar algo más de dólares".
Dado que ese margen es acotado, los fundamentos que marcan el precio de la divisa deberían volver a operar. "Mientras en el mundo el dólar siga débil y nuestros precios de exportación sigan altos, pensamos que el dólar presentará una tónica declinante, más allá del repunte de los últimos días".
Pablo Moya, de Oikos, dijo a El País que los anuncios fueron un "shock" que pegó en las expectativas de los agentes porque las medidas anunciadas le sacarán presión al mercado de cambios.
Sin embargo, el economista dijo no tener "fundamentos técnicos" para poder sostener que la suba del dólar de los últimos días se mantenga.