ASUNCIÓN EFE
El ex obispo y candidato izquierdista Fernando Lugo ganó ayer la elección presidencial paraguaya, y puso fin a 61 años de hegemonía del Partido Colorado, cuya candidata, Blanca Ovelar, reconoció la derrota.
"Reconozco el triunfo de Fernando Lugo" ya que "asumimos con dignidad que los resultados para la chapa presidencial son a esta altura irreversibles", dijo Ovelar, cuando las proyecciones oficiales ya lo daban ganador, por 10 puntos de ventaja, escrutadas 92% de las mesas.
Las explosiones de fuegos artificiales y ruido de bocinas de autos, que atronaban en Asunción desde que los primeros sondeos a boca de urna comenzaron a anticipar la victoria de Lugo, se redoblaron y alcanzaron un frenesí tras el reconocimiento del resultado por parte de la candidata oficialista.
"Ustedes son culpables de la alegría de la mayoría del pueblo paraguayo en el día de hoy", había dicho Lugo poco antes a miles de seguidores que festejaban en la sede de su coalición, frente a la estación de autobuses de Asunción.
"Gracias por acompañarnos desde el inicio de esta experiencia de la gente pequeña, de esta experiencia humilde, modesta", agregó el candidato victorioso de la Alianza Patriótica por el Cambio (APC), quien asumirá el 15 de agosto.
Lugo habría obtenido 40,8% de los votos contra 30,7% de la oficialista Blanca Ovelar, según la última proyección oficial del Tribunal Electoral. Mucho más lejos quedaba el general Lino Oviedo, candidato de la derechista Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace).
Cuando asuma Lugo, la totalidad de países que integran en forma plena o asociada el Mercado Común del Sur (Mercosur) pasarán a tener gobierno de izquierda: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, más los países asociados, Chile y Bolivia, así como Venezuela, en proceso de ingreso.
Desde temprano casi tres millones de paraguayos colmaron los centros de votación a pesar de las dificultades de movilización ya que las lluvias de los días previos dejaron en estado calamitoso los caminos vecinales no asfaltados.
Lugo fue el primer candidato en votar, en una mesa electoral ubicada en la escuela Talavera Ritcher, en las afueras de Asunción, apenas 11 minutos después de la apertura oficial de los comicios.
El ex obispo -que llegó caminando desde su casa acompañado por la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo de Argentina, Hebe de Bonafini- emitió su voto y presentó a la prensa su dedo índice manchado con tinta endeleble, prueba de haber votado.
Inmediatamente después de votar fue a misa a una iglesia cercana, donde comulgó como uno más de los 300 feligreses presentes en el templo.
La organización Transparencia Internacional denunció haber comprobado compra de votos, reparto de dinero en locales de votación, y la presencia de representantes colorados en "situación intimidatoria".
Fernando Lugo obtuvo el 40,83% de los votos sobre los 30,71% de Blanca Ovelar escrutados el 92% de los resultados preliminares. El tercer lugar se situó el general retirado Lino Oviedo, con el 21,98%, mientras que los cuatro candidatos a la primera magistratura se repartieron el 3,01%.
Unos 1.716.690 ciudadanos acudieron a las urnas, lo que representa el 75% de un padrón de poco más de 2,8 millones de censados de una población de seis millones.
Los otros candidatos presidenciales fueron Pedro Fadul, del Partido Patria Querida (PPQ), segunda fuerza de oposición; Sergio Martínez, del Partido Humanista; Horacio Galeano Perrone, del Movimiento Teta Pyahú (MTP) -Patria Nueva, en español-, y Julio López, del Partido de los Trabajadores (PT).
Los comicios, que se desarrollaron con tranquilidad, fueron fiscalizados por dos misiones internacionales.
Cambió la sotana por la corbata
Fernando Lugo es el primer ex obispo elegido presidente en América Latina. Encabezó la Alianza Patriótica para el Cambio, la agrupación de una veintena de partidos y movimientos sociales, la mayoría de izquierda.
"Este 20 de abril marca una fecha histórica en el país. Hace unos meses nadie soñaba que un grupo de soñadores políticos pudiéramos juntarnos y poner al país en primer lugar", afirmó Lugo en la primera conferencia tras conocerse ganador.
Partidario de la Teología de la Liberación, Lugo dijo dos días antes de las elecciones que bajo su gobierno Paraguay no caería en "la polarización" ideológica de la región, evitando identificarse con ninguna corriente izquierdista. "Haremos nuestro propio camino", dijo.
Lugo nació el 30 mayo de 1951 en la localidad de San Solano, 400 km de Asunción. Siendo el menor de siete hermanos (cinco varones y una mujer), ingresó al noviciado de los misioneros del Verbo Divino en 1970, y fue ordenado el 15 de agosto de 1977.
Incursionó recién en política el 29 de marzo de 2006, cuando logró reunir a 40.000 personas de todas las tendencias para protestar contra el actual gobierno de Nicanor Duarte. Aquel mitin en la plaza del Congreso fue la chispa que lo decidió a colgar la sotana. Esto le valió la suspensión "a divinis" del Vaticano. No podrá ejercer más como sacerdote. AFP