L.N.
Por falta de quórum, el Congreso del Frente Amplio levantó anoche la sesión sobre las 21 horas, sin pronunciarse sobre los temas escabrosos como los cambios a la reforma tributaria y elevar al doble el monto mínimo no imponible del IRPF.
Quedaron en el tintero de la coalición de izquierda, además, la aprobación del balance sobre la actuación de la fuerza política de los últimos tres años. El documento autocrítico que subrayaba la falta de movilización de los militantes y los problemas de conducción, comenzó a ser analizado en el Palacio Peñarol cuando se comprobó la falta de quórum.
Para poder sesionar el congreso requería de 988 delegados como mínimo, pero había en ese momento unos 700 en local deportivo. Poco antes de levantar la sesión, el presidente electo del Frente Amplio, Jorge Brovetto, ingresó al estrado y auguró la continuidad del conglomerado en el gobierno en 2010 (ver nota aparte).
También quedó pendiente la definición de la vicepresidencia del Frente Amplio. Este tema fue el que mayores diferencias desató en el Congreso.
La vice. Después de más de 8 horas continuas de debate de los distintos órganos del Frente Amplio, y una sucesión de reuniones de los delegados de ba-se, el Movimiento de Participación Popular (MPP) -acompañado por la mayoría de los sectores y representantes de los comités del interior-, logró imponer su posición respecto a que el cargo de vicepresidente fuera resuelto dentro de 60 días. El Partido Comunista (PCU) mantuvo hasta último momento su decisión respecto a que el cargo fuera resuelto ayer y midió sus fuerzas en tres votaciones hasta desistir y avenirse a la moción de la mayoría. El trasiego de votos de delegados de ba-se entre las dos mociones en juego (la promovida por el MPP y la del PCU), los cambios de votos de algunos sectores que originalmente apoyaban ambas propuestas y luego restaron sus sufragios a los comunistas, co-mo la Vertiente Artiguista, demostraron a la colectividad dirigida por Eduardo Lorier que a pesar de contar con más de un tercio de los delegados del Congreso, no lograría su objetivo.
De acuerdo a la resolución aprobada por el Congreso, dentro de 60 días se convocará al Plenario Nacional, para nominar al vicepresidente. Según el acuerdo político logrado en la víspera, para el cargo se postulará a un delegado de base del interior del país.
En el correr de los próximos dos meses, la izquierda tratará de ponerse de acuerdo respecto al nombre.
Sin éxito, en la jornada se manejaron cuatro nombres para ocupar dicho cargo: Lidia Allende (afín al MPP) propuesta por las bases de Montevideo, mientras que las bases del interior promovieron los nombres de Fabián Fountoura (docente de Rivera vinculado al Partido Socialista); Sonia Calcagno (militó en el Partido Comunista y en Asamblea Uruguay en Colonia) y la independiente Mariela Cairo (asesora del intendente de Paysandú, Julio Pintos).
Aplauden a Tourné
El secretario del Partido Socialista, Eduardo Fernández, propuso que el Congreso del Frente Amplio debía solidarizarse con la ministra del Interior, Daisy Tourné, quién recibió amenazas de narcotraficantes. Los delegados aplaudieron a Tourné. La ministra ingresó al Congreso, asistió durante unos minutos y luego se retiró sin dialogar con la prensa.
Brovetto anunció más de 100 actos
Con la canción "A redoblar" de fondo, Jorge Brovetto fue impuesto oficialmente por el Congreso del Frente Amplio como presidente de la coalición.
En un breve mensaje, Brovetto aseguró que el conglomerado celebrará el tener una nueva conducción en 60 días, cuando se designa a un vicepresidente/a.
Subrayó que a partir de ahora, la izquierda iniciará un plan de movilización, a través de más de 100 asambleas, para lograr que el Frente Amplio pueda "continuar en el gobierno".