NUEVA YORK | AP, AFP Y EFE
El papa Benedicto XVI abogó ayer en la ONU a favor de soluciones colectivas a los problemas del mundo y pidió a la comunidad internacional intervenir en las crisis humanitarias o cuando los Estados fallan en respetar los derechos humanos.
En un mensaje ante la Asamblea General de la ONU, el Papa afirmó que la tarea de la organización es vital pero lamentó que su poder esté concentrado en unos pocos. "El consenso multilateral``, dijo en francés, "continúa en crisis debido a que sigue subordinado a las decisiones de un puñado``. El comentario no fue gratuito. Respaldó a los países en desarrollo que desde hace un tiempo reclaman una reforma del Consejo de Seguridad, hasta ahora monopolizado por cinco (Estados Unidos, China, Rusia, Gran Bretaña y Francia) que cuentan con derecho al veto.
La "seguridad, los objetivos del desarrollo, la reducción de las desigualdades locales y globales, la protección de recursos y del clima" necesitan "que todos los responsables internacionales actúen conjuntamente", señaló el Papa.
Benedicto, que hoy cumple tres años en el pontificado, llegó ayer a Nueva York procedente de Washington, en el marco de su primer viaje a Estados Unidos desde que fue investido. Fue recibido en la "Gran Manzana" por el cardenal de la ciudad y conducido en helicóptero hasta Manhattan. Fue recibido en el edificio de Naciones Unidas por centenares de personas, muchas de ellas hispanas, que lo vivaron en español.
En su largo discurso de ayer en la ONU, el Papa reiteró uno de los temas que conversó con el presidente George W. Bush el miércoles pasado en la Casa Blanca: la necesidad de la diplomacia internacional para solucionar la crisis.
En aquella oportunidad, el Papa instó al presidente estadounidense a seguir ocupándose de solucionar conflictos, pero con "el apoyo paciente de la diplomacia internacional", en inequívoca referencia a la tensión creciente entre Washington e Irán. En el discurso de ayer recordó que la organización tiene el "deber" de intervenir para proteger a la población ante crisis humanitarias o violaciones de derechos, cuando sus Estados no lo hagan. "Si los Estados no son capaces de garantizar esta protección", la comunidad internacional "debe intervenir con los medios jurídicos previstos por la Carta de las Naciones Unidas y otros instrumentos internacionales". Y al contrario, "la indiferencia o la falta de intervención es lo que causa un daño real".
Dicha posición coincide con la actual visión del Vaticano sobre la situación en Irak, pues aunque mostró un férreo rechazo a la invasión en 2003, ahora está orientado a la necesidad de una presencia militar para dar estabilidad y proteger a las minorías cristianas en ese país.
Finalmente, el Papa insistió ante los miembros de Naciones Unidas la necesidad del diálogo y de agotar todas las vías diplomáticas para resolver los conflictos; también el apoyo de la organización para fomentar el diálogo interreligioso. Al respecto, el Papa ayer acudió a una sinagoga (ver nota aparte).
Los abusos. Hoy continúa la gira papal en Estados Unidos, más precisamente en Nueva York. Estará en la catedral de San Patricio, en una misa para unas 3.000 personas, y visitará a niños discapacitados en el seminario de St. Joseph, en Yonkers. Mañana hará una visita a la llamada "Zona Cero", lugar donde ocurrieron los ataques a las Torres Gemelas en 2001, y oficiará una misa en el estadio de béisbol de los Yankees.
Lo que resta por verse es si Benedicto seguirá hablando sobre la crisis del abuso sexual. Se supone, de todos modos, que desarrollará el tema hoy cuando rece la misa para sacerdotes, diáconos y miembros de órdenes religiosas en la catedral de San Patricio en Manhattan.
El jueves, Benedicto se reunió en privado con víctimas de abusos sexuales, entre una misa en Nationals Park y una reunión con educadores cristianos. El religioso Federico Lombardi, vocero papal, dijo que Benedicto y el cardenal de Boston, Sean O`Malley, se reunieron con cinco o seis víctimas de abuso sexual durante unos 25 minutos a quienes les ofreció estímulos y esperanza. El grupo de la arquidiócesis de O`Malley estaba integrado por adultos, hombres y mujeres, que fueron abusados cuando eran menores. Cada uno de ellos habló en privado con el Papa y después todos oraron juntos.
Una de las víctimas, Bernie McDaid, dijo que estrechó la mano del Papa, le dijo que fue monaguillo y que había sido objeto de abuso por un sacerdote en la sacristía de su parroquia. El abuso, le dijo al Papa, no solamente fue sexual sino espiritual. "Le dije `Santo Padre, necesita saber que usted tiene un cáncer en su grey y espero que haga algo para este problema; tiene que solucionarlo```, dijo. "Él bajó su mirada y después me miró como diciendo `Sé lo que quieres decir`. Su respuesta fue emotiva. Nos miramos cara a cara``, concluyó.
Encuentro con colectividad judía
Nueva york El papa Benedicto XVI visitó ayer una sinagoga de Nueva York en vísperas del Pesaj, la pascua judía que se celebra este fin de semana, gesto calificado de "simbólicamente importante" por dirigentes de la colectividad.
"¡Shalom! He venido aquí con gran alegría, pocas horas antes del comienzo de la celebración de vuestro Pesaj, para expresar mi respeto y estima a la comunidad judía de Nueva York", dijo el Papa. "Siempre recordaré este momento".
El pontífice fue recibido en la sinagoga de Park East, en el barrio residencial del Upper East Side, por el rabino Arthur Schneir, un sobreviviente del Holocausto que milita a favor del acercamiento entre las religiones. Antes había estado en la sede de la ONU, donde dio un discurso.
El rabino Schneir tomó la iniciativa de invitar al obispo de Roma a la sinagoga, una etapa de la visita papal que inicialmente no estaba prevista. Schneir dijo en el templo que la visita papal "es una ocasión histórica que será recordada siempre". "Vuestra presencia aquí nos da esperanza para el camino que todavía debemos recorrer juntos", agregó.
El presidente de la organización judía Liga Anti-Difamación, Abraham Foxman, dijo que "el hecho que el Papa se haya reunido varias veces con los judíos durante su viaje a EE.UU., incluyendo una sinagoga, es muy importante simbólicamente". AFP