Nuevas indagatorias tras falsa enfermera

Investigación. Amante y madre "en la mira"

La investigación de los atentados contra la contadora Claudia Pereira sigue ahora para tratar de determinar quien fue la persona que le inyectó insulina exógena en el Hospital Británico y le provocó un coma.

Ocurrió en la medianoche del 24 de febrero horas antes que la contadora fuera dada de alta.

La madre de la amante del arquitecto, que es enfermera, sigue emplazada por la Justicia y es una de las principales sospechosas.

La jueza Graciela Gatti, a cargo del caso, dijo en diálogo con El País que la mujer fue interrogada en la sede judicial y volvió a quedar emplazada. La magistrada indicó que ahora no se están esperando pericias técnicas al respecto pero que la investigación continuará con nuevas indagatorias.

Otras fuentes de la investigación consultadas estimaron que la autora de este segundo intento de matar a la contadora está dentro del círculo ya investigado, aunque no descartaron tampoco que las nuevas indagatorias puedan llevar a nuevas detenciones.

Otra de las mujeres en la mira es la propia Stefanía Quirque, la amante del arquitecto, ya procesada y remitida en la cárcel de Cabildo. Quirque pudo haber sido la autora material de ese atentado que causó un coma a Pereira.

De hecho hay grabaciones en las que Quirque le dice al arquitecto Martín Somoza que se hiciera el dormido, que no mirara nada, que ella se iba a arreglar. Pero incluso en esta hipótesis los investigadores no descartan que la madre pudo haber asesorado incluso en la sustancia a utilizar ya que la mujer se desempeña como enfermera. Por su parte Somoza declaró que siguiendo las indicaciones de su amante no miró y no sabe quien entró finalmente a la sala.

Personal del hospital e incluso la pareja ya procesada podrían ser interrogados nuevamente. Hay que destacar que Pereira reconoció a la madre de Quirque como la mujer que huyó cuando luego de darle el pinchazo la víctima despertó. Sin embargo esa sola prueba no resulta suficiente.

los hechos. Luego de haber sido baleada y apuñalada en lo que fue el primer atentado en su apartamento de Pocitos la contadora fue internada. Horas antes de que le dieran el alta tomó medicación para dormir a eso de la medianoche. Somoza, su esposo, estaba en un sillón al lado de la cama. Se despertó cuando sintió el pinchazo y vio huir a una mujer rubia, de pelo teñido, melena debajo del hombro y caderas grandes, según la describió. Pereira gritó pero Somoza, que fingía dormir, ni se movió.

La contadora corrió hacia la enfermería y contó lo sucedido pero en un principio el personal no le creyó hasta que verificaron el pinchazo. El domingo en la mañana Pereira cayó en coma y se verificaron altas dosis de insulina en el cuerpo pero la rápida acción médica logró recuperarla. A partir de este atentado la policía centró la investigación en su marido, ahora en la cárcel.

Sicario de 17 años internado

El menor de 17 años y adicto a la pasta base, que ofició como uno de los sicarios pagos por US$ 4.000, fue procesado por tentativa de homicidio por el juez de Adolescentes Washington Balliva e internado en un hogar de Inau con medidas de seguridad. Este menor fue el que baleó en el ultimo atentado al tío de la contadora cuando dispararon a la camioneta de Pereira donde también estaba su hija de año y medio.

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