"El fútbol no se va a caer por el problema que tenga un operador"

| El neutral de la Asociación Uruguaya de Fútbol descartó que se produzcan fuertes consecuencias en el organismo rector de este deporte, en caso que la empresa Tenfield tenga dificultades para afrontar sus compromisos por el embargo que la DGI levantó a uno de sus principales accionistas. Remarcó que los dirigentes tienen la obligación de no depender de hombres providenciales. Explicó que Uruguay respaldó la asistencia a la altura de La Paz porque hay que velar por los intereses políticos. Remarcó que para la última fecha FIFA no hubo amistoso porque se adoptó la decisión de no jugar.

2008-04-08 00:00:00 300x300

EDWARD PIÑÓN

-¿Por qué no jugó Uruguay en la última fecha FIFA?

-Desde que este Ejecutivo ha asumido, y hay muchos ejemplos, se lograron cambios positivos y uno de ellos es que hubo muchísima mayor injerencia de la AUF en la organización de los partidos. Desde el punto de vista económico alcanza con mirar las arcas de la AUF para comprobar lo que antes ingresaba y lo que ha ingreso en el último año y medio.

-Sí, pero insisto, ¿por qué no hubo un amistoso para la selección el pasado 26 de marzo?

-Este es un tema interno de la AUF, pero lo que voy a decirle es que estaban las alternativas y no se consideraron convenientes. Pero es claro que había posibilidades.

-¿No fueron convenientes por un tema económico?

-Es un tema interno y prefiero dejarlo ahí. Lo que sí voy a precisar, porque se ha criticado y con dureza, es que teníamos alternativas y asumimos nosotros la responsabilidad. Hubo posibilidades de jugar, pero por aspectos globales, deportivos y económicos, se tomó la decisión de no hacerlo.

-¿Cuánto fue el cambio económico en la organización de partidos?

-Hoy se pueden recibir ingresos netos para la AUF del orden de los 100.000 dólares, pero lo importante es lo que viene hacia delante, que es el cronograma de partidos organizados para este año. Entonces, no analicemos exclusivamente una fecha en particular.

-Sí, pero jugaron todos, menos Uruguay.

-Todos hubiésemos querido jugar, tanto el cuerpo técnico como los jugadores y los neutrales, pero diversos factores llevaron a determinar que no se hiciera. Eso sí, no fue por no haber tenido la capacidad de generar partidos, porque la historia reciente deja bien claro que esa capacidad está.

-Organizar los partidos sin tanta injerencia de la empresa dueña de los derechos de la TV, ¿les generó inconvenientes?

-No es poca cosa que todos los que organizan partidos de selecciones a nivel externo saben que tienen que hablar con la AUF y que las decisiones se toman en la AUF. Eso, obviamente, generó un cortocircuito, por eso hay que mirar el bosque y no el árbol.

-¿El bosque es la organización y el árbol la fecha que no se hizo?

-Sí, porque no es poca cosa que la AUF maneje sus destinos. Esto no es a pesar de nadie, sino actuando conjuntamente y cada uno ocupando su lugar. Hoy, cuando vienen los que toman decisiones saben que en la AUF hay capacidad de respuesta.

-¿Qué pasó con el tablero electrónico? ¿Por qué demora tanto su colocación?

-En primer lugar, ya se está llamando a licitación para hacer las obras de infraestructura que permita colocar el tablero. No queremos aventurar, pero tengo la plena convicción que el tablero electrónico va a estar instalado para los próximos partidos oficiales de Uruguay en las Eliminatorias. Y acá hay otro ejemplo de que se está trabajando, porque esto se va a instalar con fondos de la AUF y lo va a explotar la AUF, que eso en el contrato anterior con la empresa dueña de los derechos de TV no estaba. Hoy, toda la publicidad que pase en el tablero electrónico le corresponde a la Asociación Uruguaya de Fútbol. Y esto, hay que remarcarlo, es toda una labor política de Eugenio Figueredo con José Luis Corbo.

-¿Es consciente que cuando el ministro de Deporte y Turismo, Héctor Lescano, habló de una limpieza a fondo de la AUF, la afición se preparó para ver grandes transformaciones?

-Creo que cuando se hacen las cosas no es con el objetivo de que se vean. En lo personal, lo hago porque estoy convencido de que hay que hacerlas. Además, la vida me ha demostrado que es mucho más fácil hablar de cambios que hacerlos. También yo tengo una opinión distinta de cómo llegó este Comité Ejecutivo a la AUF.

-¿Y cómo llegó?

-Este Ejecutivo no llegó ni con el beneplácito del sistema económico que está en el fútbol, ni con el respaldo de muchos integrantes del sistema político. Cuando se veían las decisiones puntuales, no era el doctor Corbo el preferido del sistema político y creo que se han dado pasos concretos muy positivos.

-¿Cómo cuáles?

-La AUF recuperó su posición. Por ejemplo, había un contrato a discutir, que supuestamente estaba cerrado y los hechos demostraron que teníamos razón, porque se discutió con firmeza, pero también con sapiencia y la AUF y todos sus integrantes, que son los clubes, salieron beneficiados. Esos son los pasos de todos los días y sin alharacas, porque acá no estamos en contra de nadie. Acá no vinimos a tirarnos en contra de alguien, de una persona o de una empresa, acá llegamos para reivindicar a la AUF. Hoy está claro que hay una posición más consolidada y muchísimo menos dependiente de todos los poderes y ojo que ser independiente no significa estar aislado.

Lo que quisimos fue responder a un mandato de la historia de la AUF y conseguir nuestro espacio, para que primen los intereses de la AUF.

-¿Independientes hasta del poder político?

-Tenemos que tener la necesaria independencia del sistema político del país y acá es clarísimo que cuando se quiso tener injerencia, desde la AUF, se dijo que no cuando había que decir que no.

-¿Hubo cepillo, agua y jabón?

-Creo que quien no lo ha aplicado a fondo son quienes esgrimieron esas palabras, porque en el fútbol las cosas se vienen haciendo. El fútbol funciona dentro de lo que es el sistema nuestro y cuando se haga un balance real se comprobará que se marcaron -con paciencia y firmeza- los ámbitos de acción de la AUF.

-¿Por qué se respaldó en la Conmebol la postura de seguir jugando en la altura de La Paz?

-Muchas veces se critica la pérdida de fuerza política de Uruguay y en este tema hay que analizar cuál es la realidad hoy de la Conmebol. Uruguay tiene que ser inteligente cuando toma sus decisiones a nivel político; por eso una cosa es lo que a nivel personal se haría y otra muy distinta cuando hay que velar por los intereses políticos y deportivos de Uruguay. Y, además, si fue FIFA la que empezó con este tema, tendrá que ser FIFA la que lo defina.

-En caso de que la empresa Tenfield tenga dificultades para hacer frente a sus obligaciones o que al empresario Francisco Casal se le generen inconvenientes económicos por culpa del embargo de la DGI, ¿se cae la AUF?

-Está en la capacidad de cada uno de los dirigentes. Acá no se puede pensar en el largo plazo si dependemos de hombres providenciales. Sin duda puede haber algún perjuicio financiero en el corto plazo, pero no tenga ninguna duda que la AUF está preparada para resolverlos. Pensar que el fútbol de un país se va a parar por un operador, estaríamos pensando muy mal de nuestro deporte. Acá, sin quitarle el peso que tiene cada uno, que se lo ha ganado, nosotros en la AUF estamos preparados para resolver todos los temas.

-¿Hasta en el corto plazo?

-Si hay algún problema financiero es nuestra obligación resolverlo y para eso estamos los dirigentes.

-¿Y los equipos?

-Está en la capacidad de cada uno de los dirigentes de ir resolviendo en su ámbito de acción. Si alguien entendió que es más cómodo vivir de los subsidios, problema de quien entiende eso. Pero yo sé que hay dirigentes de nuestro fútbol que son contrarios a eso: vaya a Liverpool, a Danubio, a Defensor, a Nacional. La estrategia es distinta, van en el camino de fortalecerse y eso no significa que no se tenga contacto con todos los operadores del fútbol. Por otra parte, si yo como dirigente juego todos los boletos a un lado y mañana hay un problema, la culpa es de quien diseñó esa estrategia.

-¿Cree que se pueda caer el contrato con Tenfield?

-No tengo la menor duda que tienen interés de cumplir.

Tablero.

"Tengo la convicción que va a estar en los próximos partidos de las Eliminatorias. Se monta con recursos de la AUF y lo explotará la AUF".

Nacional.

"Tiene la obligación de fabricar sus seis, siete u ocho personas en condición de liderar al club, con su impronta, con su visión".

Ejecutivo.

"No llegamos ni con el beneplácito del sistema económico, ni con el beneplácito de mucha gente del poder político".

Selección: "Estoy convencido que Uruguay va a clasificar al Mundial de Sudáfrica".

Altura: "Si fue FIFA la que empezó con este tema, tendrá que ser la propia FIFA la que lo defina".

TV: " No tengo la menor duda que en Tenfield tienen el interés de cumplir el contrato".

Agua y jabón: "Quien no lo ha aplicado a fondo son los que esgrimieron esas palabras".

Amistoso: "Por aspectos globales se decidió que no era conveniente jugar en la última fecha FIFA. Asumimos la responsabilidad".

"No es lo mismo el negocio que la pasión"

-Juan Pedro Damiani declaró a El País que sólo dos hombres habían aportado mucho dinero al fútbol: su padre y el empresario Francisco Casal. ¿Qué opinión le merece esa reflexión?

-Las leí. Tengo una relación personal y un profundo respeto por Juan Pedro, pero no las comparto. En primer lugar no son justas, porque hay muchísima gente que en silencio aporta económicamente al fútbol desde hace muchísimos años. Pregúntenle a (José Luis) Palma, a (Walter) Devoto, a la familia de (José) Da Fonte. Por otra parte, no puede ponerse en la misma bolsa a los que hacen su negocio con el fútbol, con los que ponen dinero por amor o pasión al club, como sin duda lo hizo el contador José Pedro Damiani por amor a Peñarol. Además, acá, lo que gracias a dios mantiene vivo al fútbol son las pasiones por las camisetas.

-¿Proyecta volver a Nacional?

-No es éste el momento para hablar de eso. Además, yo siempre sostuve y hoy lo sostengo que la dirigencia de un club debe ser una especie de un pelotón de ciclismo, donde todos tiren juntos, donde hay momentos donde uno lidera y después va al fondo. Nacional tiene obligación de fabricar sus seis, siete u ocho personas en condiciones de liderar al club, cada uno con su impronta, con su visión, pero conscientes de que cuando toca ir al fondo del pelotón hay que apoyar a la institución y al presidente. Tengo 51 años y nunca he estado mejor en mi vida que ahora y se lo hago saber a Ricardo (Alarcón), a quien le agradezco. Hoy sé que el presidente de Nacional está formando gente y el desafío del club no es depender de hombres providenciales sino tener una masa crítica de dirigentes que hagan que el club gane los próximos 50 años. Si en algún momento de esos próximos 50 años me toca, va a ser porque un grupo de gente entendió que debe ser así, caso contrario van a tener siempre mi apoyo.

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