El pop-rock de los años noventa que se resiste a la caducidad el 15 en el teatro de verano

2008-04-05 00:00:00 400x656

SEBASTIÁN AUYANET

Cuando Bryan Adams llegó para presentarse en el Estadio Centenario, el año pasado, muchas conjeturas se hicieron sobre la cantidad de público que podría llevar una estrella de otra época. Sin embargo, probó que sus canciones son inmunes al paso del tiempo y llenó. Y aunque no lo diga, se entiende por qué después de una carrera sin pisar una sola vez Carrasco, regresa un año después.

"Sí, eso es importante porque... Este... ¿Me das un segundo?", pide el cantante al otro lado del teléfono. A cierta distancia del teléfono, se le escucha decir "tomá, hablá con mi amigo de Uruguay". Una chica atiende el teléfono y se presenta como uruguaya. El acento lo confirma. ¿Qué hace en Nueva York con Bryan Adams? "Este, ahora te tengo que pasar de nuevo con él porque me está pidiendo el teléfono". Vuelve el cantante. "¿Viste que tengo amigos acá?", dice con una carcajada. Pero Bryan sólo quería hacer una broma. No quiere entrar en detalles sobre la chica en cuestión y es una decisión prudente, porque de los diez minutos disponibles para hacer la nota con el canadiense ya pasaron tres, y hay que hablar de su vuelta a Montevideo.

Aquello de lo que se estaba hablando antes de la extraña pausa era el regreso del músico a Montevideo. No es ninguna novedad que muchos artistas que supieron disfrutar del prestigio mundial llegan a la ciudad con sus carreras en una etapa de declive, parte de un ciclo natural que en algún momento podrá resignificarse, pero hoy es lo que es. Casos hay de sobra, desde Toto hasta Deep Purple. "Vuelvo a Uruguay porque me encanta, no puedo decirte nada más al respecto de esto", dice el cantante y ocasional fotógrafo, sin mucho rodeo. Aunque luego profundiza en la explicación. "Durante mi carrera siempre estuve intentando tocar en la mayor cantidad posible de sitios. En otro momento, las demandas eran otras y uno tenía que estar en ese tipo de sitios. Por suerte, como ahora no sigo una tendencia, me puedo permitir tocar donde quiero, lo hago". Además, Bryan dice haber aprendido a componer mientras disfruta los viajes. "Ahora no trato de estar donde tengo que estar, sino donde quiero". Según se explica en los comunicados de prensa, Uruguay no aparecía como locación viable para la gira, pero Adams insistió en incluirla debido a la respuesta del público local.

De todas formas, la gira sudamericana del creador de canciones como Everything I do, I do it for you dura apenas dos semanas, con lo cual las estancias del cantante serán algo menos que fugaces. Comienza en Perú y luego pasa por Ecuador, Colombia, Chile y Argentina. Después llegará el show en Uruguay y el cierre será en tierras brasileñas.

Aquel show del año pasado, que debió posponerse un día por las inclemencias del tiempo, tuvo el llamativo marco de una Tribuna Olímpica casi completa. El público montevideano coreó todas las canciones de Adams y acompañó con aplausos los temas nuevos. Vino, vio y venció. Y así, ¿cómo no volver?

Ahora es el momento de 11, decimoséptimo lanzamiento de Adams que, según explica, lo encuentra más volcado a su costado acústico. "Yo lo había pensado como un disco de rock, más eléctrico. Sin embargo, a la hora de hacer las canciones se fueron perfilando más hacia este otro formato. No sé si habrá tenido algo que ver con el momento en que lo escribí, en el que los temas no necesitaban de tanto acompañamiento". De todas formas, el estilo del show es similar al del año pasado. "En ese sentido lo sorprendente es que eso se mantiene. Creo que sonamos igual de contundentes en el escenario, y que estas canciones más acústicas tienen una buena amplificación con una banda de rock detrás. Por eso no hay que cambiar el formato ni hacerlo más íntimo. Puedo mantener el espíritu así".

Bryan tampoco rescata influencias notorias en su música actual o incluso pasada, sino que se siente creador de un estilo de rock que es para todo el mundo, sin más ni menos. Desde esa calma, se permite recomendar artistas que tienen un perfil más "indie" que el suyo: la cantante Feist y Band of Horses, hoy destacados en cualquier revista de música anglosajona. "Pero si te digo lo que más estoy escuchando en este momento te vas a reír: música para niños", afirma, entre más risas.

La última pregunta que queda (con 30 segundos a disposición) atiende a la postura como artista que Adams asume de sí mismo. "Creo que soy más un músico que un letrista, porque siempre me dediqué primero a componer y luego a hacer foco en la letra".

En esa última respuesta se agotan los últimos 30 segundos del límite estimado para poder conversar con el canadiense. Adams pegó onda con Montevideo y va a volver el próximo 15 con su arsenal de hits radiales pronto.

Dice un dicho gastado que más vale tarde que nunca. La fórmula del "revival" está probada en el mundo entero, y Adams tiene además el mérito de seguir componiendo nuevas canciones, además de conservar su registro de voz como el primer día. Por eso conviene entrar a su sitio web, conocer las canciones de 11 y aprontar la garganta para cantar Heaven o The only thing that looks good on me It´s you o recordar la canción de la película de Robin Hood junto al nacido en Ontario.

Disco que no tiene misterios y sigue una fórmula tradicional

Si bien el disco de Adams aún no ha sido editado en Uruguay, algunos temas pueden encontrarse en el sitio web del artista. 11, que debutó dentro del "top ten" de discos más vendidos en países como Portugal (cuarto) Alemania, Austria y Dinamarca (segundo) e Inglaterra y Japón (sexto). En Suiza y en la India llegó al primer lugar, cosa que como era de esperarse también consiguió en Canadá. Acerca del nombre, Adams afirmó que no tiene nada que ver con algo más que el hecho de que este es su undécimo trabajo de material original. La cosa no va mucho más allá de eso.

Si bien algunos medios como el Times han sido poco condescendientes con las nuevas canciones del canadiense, todos reconocen de forma unánime que las intenciones del cantante siguen intactas, así como su mano para componer canciones que llenen estadios y copen charts de música pop. I thought I´d seen everything es el primer corte de difusión de este disco, y seguramente el caballito de batalla de todos los conciertos que el británico realizará en su gira sudamericana. Adams apunta a su público fiel, y lo hace simplemente dándole lo que ellos van a buscar a cada disco.

Una vez finalizada esta fase del tour, Adams seguirá recorriendo el mundo. Lo esperan en Dinamarca, en las Islas Faro y en Noruega.

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