EFE-AP
Ha vendido más de 200 millones de discos y no tiene intención de parar. Madonna, la reina del pop, al borde de los 50, asegura que su objetivo es "seguir fabricando éxitos" y que cada uno de sus álbumes es, de una u otra forma, autobiográfico.
"Siempre hay elementos de mí en las canciones; la mayoría acaban siendo en parte o totalmente autobiográficas, es difícil discernir esa separación cuando las escribo porque pongo el corazón y mis experiencias en ello", aseguró la estadounidense.
Vestida con pantalón y camiseta negra, pendientes amarillos a juego con unos zapatos de tacones vertiginosos, pelo húmedo recién salido de la ducha y sin apenas maquillaje en sus seductores y cristalinos ojos. Así de sencilla se presentó la cantante en un hotel de Beverly Hills ante un pequeño grupo de periodistas en un encuentro que sirvió para analizar Hard Candy, su nuevo disco y el undécimo álbum de estudio en su carrera, y para conocer detalles de la vida de este mito de la música.
"Todavía pretendo seguir fabricando éxitos, nunca he hecho un disco que no me importase si era escuchado o no; he evolucionado como persona y mi música lo refleja, lo que no quiere decir que no vaya a escribir una canción sobre salir a bailar y pasarlo bien", dijo Madonna a EFE.
Y es que Hard Candy, más que un disco, es la alegre y explosiva invitación a bailar que extiende la artista al mundo, a través de un sonido más complejo y urbano, aderezado con unas letras "irónicas y contradictorias" que reflejan la transformación de Madonna.
Para dotar de alma a este nuevo trabajo con espíritu de hip-hop, la artista se ha rodeado de Justin Timberlake, con quien canta en varias canciones del disco, y de los productores Timbaland, Nate "Danja" Hills y Pharrell Williams. "Quería trabajar con Justin porque me encanta su música, y cuando me gusta algo lo persigo", admitió la cantante.
La idea nació del deseo de la diva por "experimentar", "aprender nuevas cosas y trabajar con gente que sabe más", un método de trabajo que aplicó en She`s Not Me o Spanish Lessons, donde Madonna plasma "todo el español" que sabe.
"Williams dio con el título de She`s Not Me y yo escribí el resto; así es como trabajo, alguien da una idea o incluye unos versos y yo lo termino, o al revés", desveló. En el caso de Spanish Lessons, la idea original provino también de Williams, quien descubrió a Madonna el "perculator", un nuevo sonido que arrasa actualmente entre los clubes de Baltimore (EE.UU.).
"Pharrell fue como un profesor para mí y por eso convertí la canción en una lección; ahí está todo el español que sé, así que espero que se convierta en una de las favoritas para los fans hispanohablantes", comentó la artista.
En agosto cumplirá 50 años, toda una marca "para cualquier persona", corrigió Madonna a una periodista, que había comentado que esa edad era un "punto de inflexión para las mujeres".
"Cincuenta no es una mala palabra. Son una excusa para celebrar otra fiesta", afirmó restando importancia al hecho.
Más relevante y sobre todo más preocupante le resulta a Madonna el contexto actual del mundo en el que vivimos.
"Mi sentido de la urgencia no tiene nada que ver con mi edad, sino con el estado de la sociedad", defendió la cantante a la hora de explicar los mensajes que lanza en el disco, en los que anima a la gente a "comerse el mundo".
El disco saldrá al mercado el próximo 29 de abril.
Cuando se hizo referencia a su antigua protegida Britney Spears, exigió a los medios de comunicación que dejen en paz a la cantante. "Tienen que alejarse... en serio. Vamos a salvarla", dijo a un programa de radio. En cuanto a la relación con su marido Guy Ritchie, desmintió rumores de separación y dijo que ahora mismo se encuentran "alegres y de regreso en nuestra casa en Londres".