JOSÉ MASTANDREA
Duilio Garretano se acercó al vestuario que oficia de sala de prensa y recibió el papel con los nombres de los cuatro futbolistas que habían elegido los periodistas radiales para realizar las entrevistas.
Matías Aguirregaray, Mario Álvarez, Carlos Bueno y Ruben Olivera fueron los elegidos.
Minutos después, el secretario de prensa de los aurinegros confirmó lo que todos esperaban: "Olivera no habla".
El silencio del "Pollo" no extrañó. Es más, era predecible que el volante siguiera en su postura de no hablar con los medios.
El ex volante de la Juventus hizo declaraciones cuando llegó a jugar por los aurinegros y después se llamó a silencio. ¿El motivo? Nunca se supo qué fue lo que pasó.
El primero en comparecer ante los medios fue Matías Aguirregaray, una de las figuras del equipo.
Bermudas, zapatillas deportivas (pezuñas de vaca Nike) y remera celeste. El hijo del "Vasco" se fue feliz. Por el triunfo y por su rendimiento. "Mi viejo ni se mete... me viene a ver, va a la Olímpica siempre", indicó ante una veintena de micrófonos.
Carlos Bueno le siguió los pasos. Vaqueros ajustados, zapatillas deportivas negras y una camisa con dibujos de primeras planas de diarios ingleses. "La camisa es barata... sale caro el pasaje", bromeó ante los elogios de los periodistas.
Matera en mano, el delantero respondió a las preguntas. "Estamos bien, nos sentimos fuertes, nos están saliendo las cosas y creo que hasta ligamos algo, antes nos estaba faltando cierta cuota de fortuna en los partidos", dijo el ariete.
"El penal se lo dediqué al `Pollo` porque la jugada fue toda suya. No me gusta que lo silben porque no se lo merece, hace todo en pos del equipo, es muy importante para nosotros", indicó.
Volvió a anotar de penal y a ceder el segundo, esta vez, al `Tony` Pacheco.
El tercero en aparecer en escena fue Fabián Estoyanoff. "Estoy contento, orgulloso por lo que lucharon mis compañeros cuando quedamos con un hombre menos en la cancha. Ganamos, volvimos a sumar y eso es lo que importa. Yo creo que si hacemos lo que tenemos que hacer, es difícil que nos ganen, estamos bien parados en el fondo y arriba generamos muchas chances de gol", señalo el "Lolo".
Mario Álvarez atendió a los medios sentado en uno de los bancos que están en el camarín. "¡También!, con lo que corrió este fenómeno, debe estar molido", dijo uno de los camarógrafos que apuntaba con su lente al volante central de los aurinegros.
Mario Saralegui recorrió todo el dial y quedó grabado en las cámaras de todos los canales.
Hacía una hora que el partido había terminado pero desde el vestuario se escuchaban los aplausos y los gritos de los hinchas que todavía esperaban a sus ídolos afuera, en el pasillo que va de la calle a la Platea América.
Peñarol volvió a ganar. Volvió a sumar. Sigue prendido en la tabla de posiciones, sigue aferrado a la ilusión del Clausura. Y sus hinchas acompañan y alientan.
Hasta Ruben Olivera se llevó las palmas cuando abrió la puerta y caminó hacia la salida. Un buen síntoma, sin dudas.