Luis Eladio Pérez. El jueves, este ex senador colombiano cumplió un mes del fin de su calvario. Estuvo seis años, siete meses y 18 días secuestrado por las FARC. De todos los rehenes liberados por la guerrilla, Pérez es quien más se ha movido, elaborando propuestas en su país y en el extranjero, por encontrarle una solución al drama colombiano. También fue el último de los liberados que tuvo contacto directo con la ex presidenciable Ingrid Betancourt. Pérez dijo a El País que, el primer punto de su propuesta es, justamente, la liberación de ella. El viernes, Bogotá pidió la libertad de la mujer, de delicado estado de salud, a cambio de la excarcelación de rebeldes.
HORACIO VAROLI
- ¿Cómo ha sido su primer mes en libertad?
- Ha sido muy activo. Salí con la necesidad de ayudar y aportar todo lo que pueda para lograr la liberación de las personas que quedaron allá en la selva, de manera que ha sido muy poco el tiempo que he tenido de descanso y de reencuentro con mi familia. Es que hay que actuar muy rápido en la búsqueda de una solución. Es una carrera de la vida contra la muerte.
- ¿Cómo ha encontrado a su familia después de tanto tiempo?
- Muy cariñosos, muy receptivos… Volvemos a reconocernos después de tantos años de sufrimiento y lucha por parte de ellos para lograr mi liberación y, por supuesto, de parte mía para soportar y no desfallecerles a ellos.
- Se decía que estaba muy mal de salud. ¿Cómo está ahora?
- Ahora no siento nada, de la felicidad de estar libre, pero tuve muchas dificultades. Yo soy diabético e hipertenso. Tuve alrededor de tres comas diabéticos, un infarto cardíaco, problemas en los riñones producto de la falta de medicación y alimentos adecuados para soportar esas enfermedades. Hoy estamos gozando de la libertad con los tratamientos médicos que se requieren.
- El gobierno de Colombia ha dicho que si se libera a Ingrid Betancourt se iniciará el "acuerdo humanitario". ¿Usted tuvo algo que ver con eso?
- Eso, la liberación antes que todo de Ingrid, es el primer paso de mi propuesta.
- Usted se reunió con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, a quien le presentó un plan. Francia apoya el acuerdo humanitario. ¿Tiene previsto reunirse de nuevo con él y otras autoridades?
- Estamos trabajando y próximamente tenemos una reunión con el presidente de Venezuela (Hugo Chávez).
- ¿Cuándo cree que puede haber una liberación?
- Esperamos que sea muy pronto, no me atrevería a dar una fecha aproximada ni nada. El deseo es que sea muy, muy rápido.
- Y que entre ellos esté Ingrid Betancourt...
- Primero Ingrid, por su estado de salud. Y por todo. Ella tiene que ser la primera de una cadena de liberaciones.
- ¿Y qué otros elementos propone?
- No puedo avanzar porque eso requiere muchísima discreción. Lo único que puedo decir es que hay una inmensa voluntad política por parte del gobierno francés, por supuesto del gobierno colombiano, del gobierno venezolano y su presidente Hugo Chávez y la senadora (opositora colombiana) Piedad Córdoba, y naturalmente de la guerrilla de las FARC. Creo que todos vamos encaminados en avanzar políticamente en una resolución.
- Sin embargo, algo se ha difundido. Se mencionó que un punto es sacar a las FARC de la lista de organizaciones terroristas.
- No. Todo eso está modificado, todo eso se está manejando por otros caminos y con otras inquietudes. Hoy día todo eso esta totalmente cambiado. Además no es una propuesta, sino que es una exigencia que las FARC han venido haciendo. No es una propuesta mía, ni del gobierno francés, ni del gobierno colombiano; es de la misma guerrilla.
- ¿Cuánto tiempo estuvo con Betancourt en la selva colombiana?
- Estuve cuatro años. En el mes de julio del año pasado nos separaron y la vi por última vez el 4 de febrero, justo el día que yo iniciaba la marcha hacia la libertad. Tengo grabada la imagen de una persona con muchas dificultades de salud. Pero también es una mujer fuerte que no va a dejarse vencer.
- Una vez quisieron escapar…
- No quisimos, sino que lo hicimos. Estuvimos cinco días fuera del campamento hasta que las condiciones no se prestaron, sobre todo el tema de mi salud. En honor a la verdad nos entregamos a la guerrilla porque no veíamos una salida fácil. Ese drama creó una hermandad que difícilmente se rompa.
- ¿Alguna vez creyó que moría?
- Muchas veces. Allá uno hace más cultura de muerte que de vida. Uno piensa en la muerte antes que seguir viviendo en ese infierno, en donde no ve una luz al final de ese túnel que le permita una mínima esperanza. El cariño y el respaldo de la familia mantienen a uno vivo.
- ¿Cómo imaginaba su muerte?
- Como un descanso para mí y mi familia. El drama del secuestrado también lo vive la familia. Y en este caso agravado por el olvido de la sociedad colombiana.
- ¿A qué se refiere con el olvido de la sociedad colombiana?
- Aquí nunca hubo solidaridad de los colombianos frente al drama que vivían los secuestrados. Sólo después de que la comunidad internacional se sensibilizó y eso se tradujo en Colombia, fue que comenzó a despertarse en la conciencia de los colombianos que había unos compatriotas que se estaban pudriendo en la selva. Pero años anteriores no vimos esa solidaridad.
- ¿Qué opina del presidente Uribe, y del conflicto diplomático con Ecuador y Venezuela?
- No quiero comentar. Vengo adelantando una propuesta que viene encaminada. No quiero entorpecer las gestiones. Estos días son cruciales.
PERFIL
Nombre: Luis Eladio Pérez
Nació: En Bogotá
Edad: 55 años
Otros datos: Ingeniero en petróleos y estudios sobre derecho internacional
LA POLÍTICA, "UN CAPÍTULO CERRADO"
Ya lo había adelantado en una prueba de vida que envió a su familia: les pidió perdón por las angustias que les causó su trabajó político. Hoy confirma la sospecha: "Para mí la política es un capítulo cerrado en mi vida", dice. "Ya no tengo intención política ninguna. Lo que quiero es aportar y me siento todavía con las capacidades plenas, en la liberación estos compatriotas que están en la selva y para la construcción del nuevo país que todos los colombianos deseamos". Luis Eladio Pérez está casado con Ángela Rodríguez y es padre de dos hijos, Sergio y Carolina. Mientras estuvo en cautiverio, Sergio contrajo matrimonio, nació su primera nieta, y también murió su madre. Fue secuestrado el 10 de junio de 2001, siendo senador, cuando circulaba en automóvil entre dos localidades del departamento de Nariño. Su vida política comenzó a finales de la década del 70, como miembro del Partido Liberal. Fue concejal, gobernador de Nariño, diputado y senador en dos oportunidades, y cónsul en Paraguay. Aquella prueba de vida, una carta, fue una de las dos que pudo enviar en casi siete años. La otra fue una filmación, en la que no miraba a la cámara. Los analistas dijeron que era una demostración de dignidad y también de dolor.
Operación "engorde" y brindis por la libertad
Luis Eladio Pérez se enteró por radio de su liberación, la medianoche del 2 de febrero. Confirmó la noticia dos días después cuando un comandante le ordenó que aprontara sus cosas. Ese día empezó la "operación engorde".
Sucede cada vez que se anuncia una liberación, cuenta. "Le dan mejor comida para que salga no tan demacrado, ni tan acabado como suele estar allá, le dan un mejor trato, lo ayudan a cargar los equipos en la marcha… Uno lo llama también `operación maquillaje`, para que la gente, en la última sensación con la guerrilla, olvide todo lo que le hicieron antes", dice.
En su caso también lo desencadenaron de un árbol al que estuvo atado cinco años y un comandante -con el que siempre se llevó mal- le invitó con una copa de vino. "Creyó que iba a comprar mi silencio".
Caminó 230 kilómetros durante 14 días. Abandonó la selva con Gloria Polanco, Jorge Géchem y Orlando Beltrán.