DIEGO PÉREZ
La novela parece acercarse al fin y éste no será de los más felices. La relación entre Ronaldinho y Barcelona está desgastada y día a día surge un nuevo encontronazo. Más aun cuando aparecen esos terceros -nunca faltan- que se suben al carro y aprovechan para hacer leña del árbol caído.
Por ejemplo, Luis Fernández. Fue tratado de "loco" cuando siendo técnico del Paris Saint Germain dejó en más de una oportunidad a Ronaldinho sentado en el banco de suplentes mientras era señalado como la gran estrella del futuro. Ahora, con Ronaldinho en el ojo de la tormenta, Fernández disfruta su tiempo de revancha.
"Luis contraataca" es el título del libro donde revela que el crack brasileño se escapaba del hotel durante las concentraciones del plantel para frecuentar discotecas y que, generalmente, volvía de ellas con mujeres que terminaban en su habitación ante la protesta de muchos de sus compañeros por tales privilegios. "Él se creía por encima del resto", dice el técnico.
Lo cierto es que, en el mismo libro, Fernández reconoce que Ronaldinho cambió de hábitos una vez que jugó y ganó el Mundial de Japón y Corea en 2002 bajo la dirección técnica de Luiz Felipe Scolari. "No sabía jugar en equipo, no tenía ninguna disciplina alimenticia, ningún rigor táctico", cuenta Fernández. Pero "aprendió. El problema es que en aquella época me tomaban por loco cuando no lo hacía jugar, pero hoy todos se preguntan si vale la pena invertir todavía en él", afirma el francés.
Sin embargo, en Inglaterra hay algunos que no se hacen esa pregunta. Dicen que Roman Abramovich ya le prometió al 10 un contrato por el cual ganaría unos 15 millones de euros al año luciendo la camiseta del Chelsea. Juande Ramos, técnico del Tottenham, dijo que la gerencia deportiva de esa institución ya se encuentra estudiando la posibilidad de fichar a Ronaldinho a partir de junio.
Claro que para que se concrete la salida del brasileño del Barca se necesita la rescisión de un contrato vigente hasta 2010. Y para eso deberán mediar algunos cuantos millones de euros. Según Barcelona, la cláusula de rescisión estipula que sean unos 125. Según el hermano de Ronaldinho, que es su representante, los millones serían apenas 16, amparado por el artículo 17 del reglamento de transferencias de la FIFA, ese que dice que un jugador puede romper un contrato de manera unilateral indemnizando al equipo con el pago del salario que recibiría hasta el final del mismo, más un porcentaje del valor por el cual fue adquirido el futbolista.
Tal potestad puede ser empleada siempre y cuando ya hayan pasado dos años desde la última renovación de contrato -en el caso de los jugadores de 28 años en adelante-, hecho que en junio habilitaría a "Dinho" a utilizar en su favor el artículo en cuestión.
Mientras, entrenando en el gimnasio, lejos de la cancha y del grueso del plantel, Ronaldinho sigue intentando levantarse para que no le peguen más. Se queja de un dolor y los médicos del equipo dicen que no hay lesión. Ahora lo acusan de un comportamiento poco profesional.
Apoyado acaloradamente por sus compañeros, respaldado tibiamente por su técnico y con una relación bastante fría con los dirigentes, Ronaldinho se perderá su cuarto partido consecutivo esta tarde ante Betis. Y ya se da casi por segura su ausencia el martes, por la Liga de Campeones ante el Schalke 04. El final de esta novela parece estar cerca.
Las cifras
4° partido consecutivo en el que Ronaldinho queda afuera. Jugó por última vez el 9 de marzo ante Villarreal.
17 partidos ha jugado por la Liga española en esta temporada. La que comienza hoy es la fecha 30.
También dicen que está con kilos de más
Si bien las autoridades médicas del Barcelona mantienen que Ronaldinho está con el mismo peso que cuando llegó al equipo, la prensa española afirma que el brasileño está claramente excedido.
Según los datos oficiales del club, "Dinho" se mantiene en los 80 kilos, sin embargo el propio jugador ha asumido que está por encima de su peso normal y por debajo de sus condiciones físicas y futbolísticas que lo hicieron destacarse como la máxima estrella del fútbol mundial hace un par de años. Su silueta -afirman los medios españoles- ha cambiado notablemente en los últimos meses y esa es la principal causa por la que ya no se lo ve explosivo y veloz en la cancha.
Hace tres semanas que Ronaldinho se ha mantenido prácticamente al margen del plantel, entrenando en el gimnasio. Según sus allegados es para recuperarse de una molestia que viene arrastrando. Según otros, es para que vuelva a su peso normal.