ANDRÉS LÓPEZ REILLY
Unos 30 carritos cortaron ayer 18 de Julio y se concentraron frente a la explanada municipal. Dos horas después, los hurgadores se retiraban con un principio de acuerdo. Volverán a conversar con el PIT-CNT como garante de las negociaciones.
Esta vez la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) tomó sus precauciones para recibir a la segunda marcha de recolectores de residuos.
Desde temprano, había un vallado metálico que cercaba toda la explanada y 10 efectivos del Grupo Especial de Patrullaje Preventivo (Gepp), provistos de escudos, cascos, chalecos antibalas, armas de fuego y bastones, estaban a cargo de la custodia. Era de anticipar: la medida no agradó a los representantes de la Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos Sólidos (Ucrus), que ni bien llegaron a 18 de Julio y Ejido la tildaron de "una censura a la libertad de expresión".
Ante la organización que mostró la Intendencia, la Ucrus sólo logró reunir unos 30 carros para llegar hasta la explanada.
"Muchos no pudieron salir por el mal tiempo, porque donde viven no hay calles ni pavimento", justificaron los hurgadores, que se concentraron en el Obelisco.
Al igual que durante la primera movilización, del 13 de febrero, en la que participaron unos 150 carritos, se leyeron proclamas y todos quienes quisieron decir su verdad pudieron hacerlo frente a la comuna.
Mientras tanto, una delegación de la Ucrus se entrevistaba con el encargado de la División Limpieza de la IMM, Eduardo Pereyra, y con el director del Departamento de Desarrollo Ambiental, Néstor Campal.
DENUNCIAS. Antes de conocerse el resultado de la reunión, los recicladores que aguardaban en 18 de Julio vocearon varias veces que Campal "no aceptó la propuesta de la Ucrus, desconoce el sindicato y manipula la información con la complicidad de los medios". También señalaron que desde 2005 han venido pidiendo entrevistas con el intendente Ricardo Ehrlich y que éste nunca quiso recibirlos.
"Lo que está ocurriendo acá ya está pasando en Colombia y en Brasil: hay un plan único para sacar los carros de las calles. Recogemos basura, clasificamos basura; pero no somos basura", proclamaron.
Una hora después, cuando regresó la avanzada sindical con el principio de acuerdo bajo el brazo, se atemperaron los ánimos.
También hizo uso de la palabra la dirigente de Adeom Mabel Lolo, quien recordó que los municipales paralizaron las actividades "para participar de esta marcha" y que al igual que los recicladores, rechazan la privatización de la Usina Municipal No. 5 de Felipe Cardoso.
Sobre este punto, Campal aclaró minutos más tarde que se trata de una privatización "parcial", que mejorará la explotación del lugar y no quitará trabajo a los clasificadores.
Lolo aprovechó el micrófono para decir que si la IMM no da una respuesta sobre la deuda que mantiene con los trabajadores municipales para el 4 de abril, "el día 7 colocaremos una carpa en la explanada".
BASES. Los recicladores, el PIT-CNT y la IMM se comprometieron a iniciar, el próximo viernes a las 18 horas, una mesa de diálogo tripartito.
Acordaron "no innovar" mientras negocian y "no afectar los intereses de las partes". Esto, sin embargo, no significa que la comuna dejará de requisar carros -el reclamo principal de la movilización de los hurgadores-, según aclaró más tarde el director Campal a El País.
Si bien el director del Departamento de Desarrollo Ambiental fue reticente a hablar sobre el particular, dejó en claro que existe una ley vigente, que si bien no la comparte a cabalidad, hay que respetarla.
Esto significa que si los hurgadores cometen infracciones, como arrojar basura donde no está permitido hacerlo, sus carros les serán requisados.