Roma - El dengue, que causó 48 muertes en Brasil en lo que va del año y cuya propagación prevé una eventual intervención de las fuerzas armadas del país para ayudar a las víctimas, es endémica en algunas zonas del mundo, especialmente en Africa y Asia, y en menor grado en América Latina.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad se propagó dramáticamente en los últimos decenios.
De los nueve países en los que en 1970 se registraba la presencia del dengue, se pasó a cien, según un reporte de la organización.
La OMS calcula que 2.500 millones de personas están en riesgo de epidemia, mientras cada año 50 millones de personas contraen la enfermedad en todo el mundo.
El dengue es causado por un virus, que tiene cuatro mutaciones diferentes, transmitido por el mosquito Aedes Aegypti.
Este insecto se reproduce en pozos y depósitos de agua acumulada y se alimenta, preferentemente, durante el día.
Una vez que el mosquito se infecta con uno de los cuatro tipos del virus del dengue, lo posee durante toda su vida y lo transmite hasta después de ocho o diez días de incubación.
La enfermedad puede presentarse bajo dos formas: mientras que la definida como el "primer tipo" casi nunca es letal, la de "segundo tipo" o "dengue hemorrágico" está caracterizada por un alto nivel de mortalidad.
Los síntomas pueden variar entre aquellos similares a los de un resfrío una gripe ligera o provocar dolores musculares muy intensos y fiebres muy altas (entre 40 y 41 grados) durante una semana, acompañada por convulsiones y episodios hemorrágicos.
Los índices de mortalidad varían entre 2,5 y 5 por ciento, pero alcanza hasta 20 por ciento en el caso del dengue hemorrágico.
Hasta hoy no existe una cura específica para la enfermedad ni se dispone de una vacuna preventiva.
El únimo modo de prevención habitual es la lucha contra el mosquito que transmite el virus, que se complica cada vez más debido a los cambios climáticos.
Con el aumento de las temperaturas, fenómeno que se registra vertiginosamente en el mundo, el mosquito Aedes Aegyti encuentra áreas cada vez más propicias para su desarrollo.
ANSA