Buenos Aires - El Gobierno argentino exhortó hoy a los represores de la última dictadura militar a "romper el pacto de silencio" en vísperas de que se cumplan 32 años del golpe de Estado que dio inicio al régimen que gobernó el país de 1976 a 1983.
"Sabemos poco porque pocos sobrevivieron" a la represión ilegal, dijo el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, quien además respaldó el impulso dado por la Justicia para avanzar en las causas por delitos de lesa humanidad cometidos en la dictadura.
Duhalde pidió "correr el velo de ocultamiento" que impide el esclarecimiento de los crímenes del régimen militar en un acto realizado en una guarnición del Ejército donde funcionó uno de los centros clandestinos de detención montados por la dictadura.
En la misma ceremonia la ministra de Defensa, Nilda Garré, se mostró "satisfecha" por la extradición del ex policía Rodolfo Almirón, quien llegó hoy al país desde España y fue uno de los antiguos jefes del grupo ultraderechista "Triple A", que actuó en los años 1970.
Además, destacó la "decisión política" del Gobierno de Cristina Fernández y del de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner (2003-2007), de fijar "una política de Estado irrenunciable" en materia de derechos humanos.
El acto se llevó a cabo en la guarnición militar de Campo de Mayo, situada en la periferia de Buenos Aires y donde, según Duhalde, existió el centro clandestino de detención "más grande del país", que funcionaba como "una máquina eficiente de matar".
En uno de los accesos al cuartel fueron colocados tres pilares de hormigón que llevan inscritas las palabras "Memoria", "Verdad" y "Justicia".
El próximo lunes, cuando se cumplan 32 años del golpe militar que dio inicio a la dictadura, habrá manifestaciones y ceremonias de recordación de las víctimas organizadas por grupos de derechos humanos y parientes de los fallecidos.
Según estimaciones oficiales, durante el último régimen militar desaparecieron 18.000 personas, pero las organizaciones humanitarias elevan esa cifra a 30.000.
EFE