Un fin de semana violento en Montevideo dejó el saldo de un joven muerto, otro procesado por homicidio, dos baleados en una parada de ómnibus y dos hombres apuñalados -uno de ellos en estado grave- cuando se insultaban por temas de fútbol.
Este último caso ocurrió sobre las tres de la madrugada de ayer en la esquina de Luis Batlle Berres y Las Tunas, en el barrio Cadorna, próximo al cementerio de La Teja.
Según las investigaciones realizadas por los policías de la Seccional 19a., un hombre de 30 años tomaba vino en la esquina cuando pasó por el lugar otra persona de 32 años vistiendo una camiseta del Club Nacional de Fútbol.
Quien estaba en la esquina, hincha de Peñarol, comenzó a insultarlo y a recriminarle que llevara dicha camiseta puesta. Mediaron pocos insultos más para que ambos se trenzaran en una lucha.
Quien había comenzado el enfrentamiento con los insultos fue el que resultó gravemente herido de una puñalada en el abdomen, además de traumatismo en caballete nasal y parietal izquierdo y herida cortante en ojo izquierdo. Su contrincante sufrió herida cortante en párpado izquierdo, en el mentón y en la frente. Este último -el de Nacional- está detenido y es poseedor de antecedentes penales además de estar requerido por el juzgado penal del departamento de Rocha. Quien fuera apuñalado en el abdomen se encuentra en el CTI del hospital Maciel.
60 minutos. Una hora más tarde a pocas cuadras, en Ferreira y Carlos de Vega dos hombres se encontraban en la parada del ómnibus cuando pasó otro que al sentirse observado les preguntó: "¿Qué les pasa?".
A pesar de que le contestaron: "Nada", éste sacó un revólver y efectuó seis tiros. Tres de ellos hirieron en un brazo y zona lumbar a uno y en la pierna derecha del otro. El agresor se dio a la fuga.
Paralelamente ayer la Justicia envió a la cárcel por homicidio al joven de 18 años que como informara El País, mató a un adolescente de 13 años en Cerro Norte.
Alejandro Díaz había ido a un almacén con el joven que iba armado por temor a una barra de la zona, según declaró. Cuando manipulaba el arma un tiro dio en el cráneo del chico, que moría horas más tarde en el hospital Pereira Rossell.